31.10.08

Otro monstruo antediluviano. El animal más fuerte que ha habido en el mundo.

A finales del siglo XIX, los hallazgos de nuevos ejemplares del “Diplodoco” en Wyoming, saurio de fuerza, tamaño e inteligencia colosal, son citados en la prensa española. Se reproduce una noticia del diario Alrededores del Mundo, del 29 de septiembre de 1899.

Transcripción (Textual):

Al paso que llevan los descubrimientos de fósiles en el gran valle de Wyoming, no hemos de tardar mucho en tener la colección completa de los grandes animales antediluvianos.
Hace menos de un mes se ha descubierto el esqueleto casi completo de otro que se cree fue el animal más fuerte que ha habido en el mundo.
Es el Diplodoco, que, a juzgar por sus huesos fosilizados, tenía, cuando estuvo vivo, 21 metros de largo y 6 de alto; su cola medía 6 metros de largo.
Calcúlese que su fuerza debía ser igual a la de 100 caballos; hubiera podido arrastrar 50 tranvías llenos de gente, enganchados uno á otro, ó tres trenes. Su peso aproximado debió ser de 20 toneladas.
A su lado el mastodonte y el mammut eran seres insignificantes, y nuestro elefante moderno, un juguete.
El Diplodoco era producto de una evolución mucho más avanzada que le brontosauro, del cual nos ocupamos en nuestro primer número.
En vez de tener la cabeza serpentina y de engullir los alimentos sin mascarlos, este animal masticaba las hojas que le servían para nutrirse. No era acuático, como la mayoría de los monstruos primitivos, sino que pasaba la mayor parte de su vida en tierra, y así lo demuestra el desarrollo de sus patas.
El tamaño de su cabeza indica también que tenía una potencia cerebral muy superior á la de los animales que le habían precedido en aquel ciclo geológico.
Los sabios no se atreven á fijar exactamente el número de años que hace desde que el Diplodoco vivía en la tierra; se limitan á decir vagamente que “hace millones de años”. Se puede formar idea de cuántos pueden ser esos millones de años sabiendo que el lugar donde han sido hallados sus huesos fósiles estuvo en otro tiempo cubierto por una montaña de unos 20.000 pies de altura, y que esta montaña ha sido deshecha por la acción de las aguas. En su tiempo existía un inmenso mar interior, tan ancho como la mitad del Atlántico, entre los montes Alleghanys y las Montañas Rocosas. En las márgenes de aquel mar interior, el Diplodoco vivía y se alimentaba con las plantas tropicales que cubrían aquella parte de la tierra. Otros muchos animales, saurios y reptiles monstruosos, y probablemente las serpientes de mar originales, vivían con él en aquellos lagos y pantanos: al morir se hundían en el cieno y eran poco a poco cubiertos por otros detritus.
Los grandes lechos que ahora se encuentran llenos de sus restos, fueron probablemente embocaduras de grandes ríos, por cuyas aguas iban flotando los animales después de muertos, hasta que quedaban depositados en las barras. Así se explica la existencia de estos grandes depósitos, de los cuales el de Wyoming ha resultado hasta ahora ser el más importante.
El hallazgo del Diplodoco ha sido hecho por el doctor Wortman, del Museo americano de Historia Natural de Nueva York, y sucesor del difunto profesor March, de la Universidad de Yale, en los trabajos de explotación paleontológica.
Hace un mes el doctor Wortman, al frente de otros naturalistas, estaba explorando la cuenca de Sheep Creek (Arroyo del Carnero), cuando en una capa de terreno jurásico, el doctor descubrió toda una línea formada por los extremos de inmensas vértebras fósiles. Casi en el mismo momento uno de sus ayudantes dio un grito desde una pequeña altura que había a pocos metros de distancia: era que también había descubierto restos fósiles que, sin duda pertenecían al mismo animal que las vértebras.
Durante varios días se estuvo trabajando cuidadosamente para extraer los restos sin alterar su posición. El esqueleto ha resultado ser el de un Diplodocus casi completo, y el hallazgo debe ser contado entre los más importantes, si no el más importante de cuantos registran los anales de la paleontología.
El fémur de aquel animal medía 1,80 metros, y se necesitaron dos hombres para levantarlo. Los huesos de los pies cubrían cerca de un metro cuadrado. El cuello, corto y robusto, indicaba gran fuerza.
Del diplodoco sólo se habían encontrado hasta ahora los huesos de una de las extremidades posteriores y algunas vértebras inmediatas á ellas; aquellos restos debían ser de un animal de 17 metros de largo.

25.10.08

Los Ictiosaurios del Museo Nacional de Ciencias Naturales





En la colección de Paleontología de Vertebrados del Museo Nacional de Ciencias Naturales hay más de una docena de ejemplares de ictiosaurios muy completos, provenientes de Alemania. Estos reptiles marinos formaban parte de la colección de Juan Vilanova y Piera. Su primera adquisición está documentada el 24 de abril de 1.854 en la “cuenta de los gastos ocasionados en los viajes practicados por Don Juan Vilanova durante los dos últimos años de la comisión que le fue confiada en 12 de Octubre de 1849, para cultivar en el extranjero e introducir en España el importantísimo ramo de la geología”. En Alemania, Vilanova adquirió por 1.400 francos fósiles de invertebrados, peces, diez ejemplares de ictiosaurios y un cocodrilo, conservados actualmente en las Colecciones de Paleontología del MNCN. Unos años más tarde, incorporó más fósiles de ictiosaurios a las colecciones.
Vilanova consideraba a los ictiosaurios entre los “animales superiores” que caracterizan el Jurásico, afirmando de este sistema que “se halla caracterizado por una de las primeras manifestaciones de los mamíferos y por los enormes reptiles que a la sazón vivían, organizados los unos para reptar, como los Ichthiosauros; para nadar otros, los Plesiosauros, y los Terodáctilos para volar”.
Vilanova cita entre sus adquisiciones “un Ychthiosauro de doce pies de largo conteniendo un feto en la cavidad intestinal”, que es posteriormente empleado para acusar a estos animales de la práctica de “ictiosauriofagia”.
El registro de éstos animales en el MNCN se completa con otros restos aislados, fundamentalmente vértebras, también adquiridos en el siglo XIX por Augusto González de Linares.

Curiosamente, en los inventarios de las colecciones de paleontología realizados en 1871 por José María Solano y Eulate y en 1891 por José Gogorza se consideró erróneamente los ejemplares de ictiosaurios de Vilanova como “moldeados en yeso y engastados en placas de esta sustancia” al estar parte de los esqueletos y la pizarra que los contenía cubiertos por yeso.

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Más información:

- Pérez García, A. & Sánchez Chillón, B. 2008. Los Ictiosaurios del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Los primeros reptiles que llegaron a la Colección de Paleontología. Periódico del MNCN 8: 10.
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Imágenes:

- Arriba: MNCN 66822. Uno de los esqueletos de ictiosaurios adquiridos por Juan Vilanova y Piera en Alemania en la década de 1850.

- Debajo: MNCN 68179. Cocodrilo jurásico de la colección de Vilanova, proveniente de la misma localidad que los ictiosaurios.

18.10.08

Una lucha de monstruos antediluvianos

Se reproduce un artículo publicado en Alrededor del Mundo el 15 de febrero de 1900. La imagen de los terroríficos reptiles voladores, presenciando la batalla a muerte entre los grandes saurios pone los pelos de punta a cualquiera de nosotros y más aún a los humanos que convivieran con ellos.


Transcripción (Textual):

Durante todo el verano último los coleccionadores de los grandes Museos de Europa y de America han estado explorando el territorio de Wyoming, donde, como dijimos hace algún tiempo, habían sido hallados los restos completos del diplodoco, el gran monstruo antediluviano.
El resultado de sus exploraciones ha sido fructuoso, y el más interesante de ellos es el haber encontrado los restos de dos grandes monstruos que murieron agarrados uno á otro en mortal combate.
El profesor Reed, que ha hecho el hallazgo, lo describe en estos términos:
-A mi juicio, uno de los animales cuyos fósiles he descubierto, pesaba en vida unas 60 toneladas.
-Tenía un cuello de 9 metros de largo; su rabo ó cola medía 18 metros.
-El largo total del monstruo era de 39 metros.
-A juzgar por la manera en que estaban entremezclados sus restos, murió combatiendo con otro monstruo de la misma especie.
-Imagínese una lucha de dos de los animales más gigantescos que ha habido en la tierra.
-Los dinosaurios empeñados en mortal combate, necesitarían para luchar un terreno tan grande, que los seres humanos que vivieran en kilómetros a la redonda, tendrían que huir espantados.
-Los dos animales se acometerían con la misma fuerza que dos locomotoras que se encontrasen en una vía. El cuadro debió ser soberbio. Probablemente no lo ha habido nunca en nuestro planeta de carácter tan terrorífico como aquéllos.
-Es de suponer que mientras se reñía en torno infinidad de reptiles voladores aguardando la oportunidad de arrojarse sobre los combatientes, cuando éstos se sintieran extenuados y para devorarlos con sus enormes dientes semejantes á lanzas. Estos grandes reptiles voladores hacían las funciones de aves de rapiña de sus tiempos y poseían una ferocidad que no ha tenido paralelo en nuestra época. El hecho de haberse encontrado con mucha frecuencia restos de grandes lagartos y reptiles voladores en los mismos sitios que los de dinosaurios, parece demostrar que aquellos reptiles voladores acudían siempre al olor de la carne muerta ó al estruendo de los combates.
-La cavidad que ofrecen las costillas de los dos dinosaurios que lucharon hace millones de años y cuyos restos se han encontrado ahora, es tan tremenda, que dentro de ella podrían sentarse 140 personas.
-Entre los hallazgos hechos durante los últimos meses en el mismo territorio, se encuentra el de hojas de plantas de la época de los diplodocos. Son ejemplares perfectos de vegetación tropical y demuestran que aquella región que ahora es una meseta frían y árida disfrutaba de un clima tropical. Sus depresiones eran grandes lagos donde se han hallado huesos de reptiles inmensos que probablemente dieron al hombre primitivo la primera idea de la serpiente de mar.

17.10.08

Saurópodos de Morella en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre los restos de Dinosaurios saurópodo en el yacimiento del Cretácico Inferior de la Cantera del Mas de la Parreta en Morella (Castellón)
Resumen:
Elementos de la cintura pélvica de dinosaurios saurópodos Titanosauriformes del Cretácico Inferior (Aptiense inferior) de Morella (Castellón) (Gasulla, J.M., Sanz, J.L., Escaso, F. y Yagüe, P.): La consideración conjunta de la información procedente de distintos restos del esqueleto de la Formación Morella permiten considerarlos como pertenecientes a un titanosauriforme que comparte una combinación de caracteres congruente con formas basales del grupo, como Brachiosaurus o el saurópodo de Peñarroya de Tastavins.
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En la foto: J.M. Gasulla en un intento de secuestro.

Estegosaurios portugueses en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo que muestra mas restos (concretamente un pata trasera)de estegosaurios del Jurásico Superior de Portugal
Resumen:
Estudio preliminar del material de estegosaurio de Vale Pombas (Portugal): nueva evidencia de Stegosaurus en el Jurásico Superior del suroeste europeo (Escaso, F., Ortega, F., Dantas, P., Malafaia, E., Silva, B. y Sanz, J.L.:
El ejemplar de Vale Pombas confirma la presencia compartida de Stegosaurus en los ecosistemas del final del Jurásico europeo y norteamericano, y permite considerarlos como elementos frecuentes en los ecosistemas ibéricos, al menos hasta el lapso Kimmeridgiense superior-Titónico inferior.

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En la foto: Fernando Escaso esperando dinosaurios en la Patagonia argentina

16.10.08

Histología de los Estegosaurios Ibéricos en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre las diferencias en la estructura histológica de las placas de los dos estegosaurios ibéricos.
Resumen:
Análisis histológico comparado de placas dérmicas de Stegosaurus y Dacentrurus (García-Oliva, M., Escaso, F., Dantas, P. y Malafaia, E. Se muestra que existen diferencias hitológicas en preparaciones de placas dérmicas de los dos estegosaurios (Stegosaurus y Dacentrurus) presentes en la Península Ibérica.
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En la foto: Mauro García-Oliva

Terópodos de "Lo Hueco" en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre los terópodos en el yacimiento paleontológico de "Lo Hueco".
Resumen:
Estudio preliminar de los dientes de terópodos del Cretácico Superior de “Lo Hueco” (Fuentes, Cuenca) (Torices, A., Barroso-Barcenilla, F., Cambra-Moo, O., García-Oliva, M., Marcos
Fernández, F., Sanz, J.L. y Segura, M.). Atendiendo a las diferencias en los dientes de terópodos recogidos en "Lo Hueco" (Cretácico Superior, Fuentes, Cuenca), se considera la presencia de, al menos, tres dinosasaurios dromeosáuridos: uno de ellos es un miembro de Dromeosaurinae, otro un representante de Velociraptorinae y el tercero permanece aún por asignar.
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En la foto: Angélica Torices y alguno de los morfotipos durante la campaña del 2007 en "Lo Hueco".

El Yacimiento de "Lo Hueco" en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre el estado de concocimiento de las faunas de "Lo Hueco".
Resumen:
Macrovertebrados del Cretácico Superior de “Lo Hueco” (Fuentes, Cuenca) (Ortega, F., Sanz, J.L., Barroso-Barcenilla, F., Cambra-Moo, O., Escaso, F., García-Oliva, M., Marcos Fernández, F., Pérez García, A., Segura, M. y Torices, A.). Una primera aproximación a los macrovertebrados fósiles del yacimiento de "Lo Hueco" (Cretácico Superior. Fuentes, Cuenca) indica que: a) la fauna de quelonios representada en “Lo Hueco” está dominada por un botremídido hasta el momento inédito en la Península Ibérica; b) la abundancia de restos de cocodrilos eusuquios permite reanalizar la presencia en el suroeste europeo del Eusuchia basal Allodaposuchus y abordar el estatus del aligatoroideo basal Musturzabalsuchus, hasta el momento representado por material muy escaso; c) los restos fósiles de terópodos, de los que hasta el momento se han estudiado los dientes, muestran la presencia de, al menos, dos especies de dromeosáuridos y d) la presencia de, al menos, tres formas distintas de saurópodos titanosaurios, contrasta con la escasa diversidad previamente reconocida en la Península Ibérica.
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En la foto: Parte del grupo de trabajo durante la campaña de 2007

Historiografía de la dinosauriología española en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre el montaje del Diplodocus carnegii regalado a Alfonso XIII y cedido al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid
Resumen:
Los grandes reptiles antediluvianos de las colecciones del MNCN (Pérez García, A. & Sánchez Chillón, B.)
Uno de los esqueletos de dinosaurios más conocidos es el del Diplodocus carnegii, del que existen copias en varios museos del mundo, regaladas por el millonario Andrew Carnegie, a principios del siglo XX. Una de ellas forma parte de las colecciones de paleontología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) de Madrid. Se estudia este ejemplar, desde un punto de vista histórico. De ésta manera se tratan las cuestiones relativas a su solicitud, envío e instalación, así como su repercusión social. Esto se realiza gracias al análisis de la correspondencia entre el personal del MNCN con el del Carnegie Museum, Ministro de Estado, Casa Real, etc.; análisis de proyectos, presupuestos y facturas; noticias de prensa; fotografías inéditas… Toda esta información novedosa, situada en su contexto político y social, aporta una nueva perspectiva sobre este gran saurio antediluviano, que fue durante varias décadas la gran referencia en nuestro país sobre éstos grandes animales.
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Resumen en PDF aquí
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En la foto: Adán y Begoña supervisan el montaje del Diplodocus de Madrid

Tortugas de Morella en las XXIV Jornadas del SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre las tortugas del yacimiento del Cretácico Inferior de la Cantera del Mas de la Parreta en Morella (Castellón)
Resumen:
Una nueva tortuga (Chelonii, Eucryptodira) del Cretácico Inferior (Aptiense) de Morella (Castellón) (Pérez García, A.; Ortega, F.; Murelaga, X. & Gasulla, J.M.)
La presencia de quelonios en el Aptiense de Morella, Castellón, es conocida desde la década de 1920. Fue José Royo y Gómez quien estudió estos primeros restos, atribuyéndolos a “Tretosternumpunctatum. Este taxón no es válido en la actualidad pero la cita clásica no ha podido ser revisada hasta ahora, por estar los ejemplares de Morella en paradero desconocido. El reconocimiento de este material en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, permite su reinterpretación como Helochelydra sp.
La fauna de tortugas de Morella es muy diversa. Se analiza un caparazón muy completo proveniente de esta misma localidad, que presenta una combinación de caracteres exclusiva dentro de los eucriptodiros basales. Concretamente presentar un mayor grado de relación con los miembros de Plesiochelyidae, aunque no cumple las sinapomorfías más estables de esta familia.

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Resumen en PDF aquí

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En la foto: Adán Pérez en los alrededores de Morella

Tortugas de "Lo Hueco" en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado el primer trabajo sobre las tortugas del yacimiento del Cretácico Superior de "Lo Hueco" (Fuentes, Cuenca).
Resumen:
Sobre la presencia del género Elochelys (Chelonii, Bothremydidae) en la Península Ibérica (Pérez García, A., Ortega, F. & Murelaga, X.)
Hasta el momento, el registro conocido de quelonios botremídidos de nuestro país estaba compuesto por material aislado. En Lo Hueco (Fuentes, Cuenca), se han hallado numerosos ejemplares de tortugas, asignadas a ésta familia, que van desde placas aisladas a individuos muy completos. El estudio de uno de los ejemplares, un caparazón completo de un individuo adulto, permite confirmar la presencia del género Elochelys en la Península Ibérica. El análisis del resto de ejemplares de dicho yacimiento ampliará notablemente el conocimiento sobre este género, conocido por un número muy reducido de ejemplares, todos ellos correspondientes únicamente a placas o caparazones. Estos estudios permitirán abordar las dudas sobre las relaciones de parentesco entre los botremídidos así como sobre la validez de algunos de sus géneros o especies.
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Resumen en PDF aquí
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En la foto: Adán Pérez durante el examen (diga 33) de unos de los ejemplares de "Lo Hueco"

Terópodos del Jurásico Superior de Portugal en las XXIV Jornadas de la SEP

En las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología desarrolladas en Colunga en Octubre de 2008 se ha presentado un trabajo sobre un terópodo alosauroideo del Jurásico
Superior de Valmitão, en Portugal.
Resumen:
Un nuevo ejemplar de Allosauroidea (Dinosauria: Tetanurae) del Jurásico Superior de Valmitão (Lourinhã, Portugal) (Malafaia, E., Ortega, F., Silva, B., Escaso, F. y Dantas, P. Se describen elementos de un único esqueleto de dinosaurio extraído del Jurásico Superior de Valmitão, Lourinhã - Portugal, que contiene vértebras cervicales, dorsales, sacras y caudales; fragmentos de costillas y gastrales, elementos de la cintura pélvica: un ilion, fragmentos de
los dos isquion y de los pubis; y dientes. De forma
preliminar, se considera que pertenencen a un individuo juvenil de una forma de Allosauroidea por determinar.
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Resumen en PDF aquí
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En la foto: Elisabete Malafaia (a la dcha) en los Laboratorios de la ALT (Torres Vedras) revisando el material del artículo.

Algunas cosas presentadas en las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología

Durante los días 15-18 de Octubre de 2008 se han desarrollado las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología en Colunga (Asturias). Cambiando la tendencia de de anteriores Jornadas, esta año ha habido una importante presencia de los reptiles mesozoicos. Aunque ha habido otras muy buenas (incluso algunas no dedicadas a dinosaurios, que de todo tiene que haber), por alguna razón, nos divierten especialmente estas:
  • Escaso, F., Ortega, F., Dantas, P., Malafaia, E., Silva, B. y Sanz, J.L. Estudio preliminar del material de estegosaurio de Vale Pombas (Portugal): nueva evidencia de Stegosaurus en el Jurásico Superior del suroeste europeo. Entrada.
  • García-Oliva, M., Escaso, F., Dantas, P. y Malafaia, E. Análisis histológico comparado de las placas dérmicas de Stegosaurus y Dacentrurus. Entrada.
  • Gasulla, J.M., Sanz, J.L., Escaso, F. y Yagüe, P. Elementos de la cintura pélvica de dinosaurios saurópodos titanosauriformes del Cretácico Inferior (Aptiense inferior) de Morella (Castellón). Entrada.
  • Malafaia, E., Ortega, F., Silva, B., Escaso, F. y Dantas, P. Un nuevo ejemplar de Allosauroidea (Dinosauria: Tetanurae) del Jurásico Superior de Valmitão (Lourinhã, Portugal). Entrada.
  • Ortega, F., Sanz, J.L., Barroso-Barcenilla, F., Cambra-Moo, O., Escaso, F., García-Oliva, M., Marcos Fernández, F., Pérez García, A., Segura, M. y Torices, A. Macrovertebrados del Cretácico Superior de “Lo Hueco” (Fuentes, Cuenca). Entrada.
  • Pérez García, A. y Sánchez Chillón, B. Los grandes reptiles antediluvianos de las colecciones del MNCN. Entrada.
  • Pérez García, A., Murelaga, X. y Gasulla, J.M. Una nueva tortuga (Chelonii, Eucryptodira) del Cretácico Inferior (Aptiense) de Morella (Castellón). Entrada.
  • Pérez García, A., Ortega, F. y Murelaga, X. Sobre la presencia del género Elochelys (Chelonii, Bothremydidae) en la Península Ibérica. Entrada.
  • Torices, A., Barroso-Barcenilla, F., Cambra-Moo, O., García-Oliva, M., Marcos Fernández, F., Sanz, J.L. y Segura, M. Estudio preliminar de los dientes de terópodo del Cretácico Superior de “Lo Hueco” (Fuentes, Cuenca). Entrada.

-- En las imágenes:
-Arriba: delante del alosaurio de Adolfo Cuétara: Elisabete Malafaia, Fernando Escaso, Begoña Sánchez-Chillón, Adán Pérez, Francisco Ortega, José Luis Sanz y Mauro García-Oliva.
-Debajo: Huellas de dinosaurios saurópodos en la Playa de La Griega (Colunga). "¿ves cómo mamá estuvo por aquí?

12.10.08

Animales Prehistóricos Curiosos

Continúa la seríe histórica (la divulgación que no conoce su pasado está condenada a repetirlo). Se reproduce un artículo publicado en la prensa española en 1911, concretamente en Nuevo Mundo, el día 2 de febrero. El ella podemos ver las reconstrucciones realizadas de algunos de los antediluvianos más conocidos, como el “tyranosauro”; el “estegasauro”, con sus dobles aletas natatorias; el "diplodocus", el mayor animal de cuantos han existido o el "iguanodon", del que se conocían pocos detalles anatómicos.

Transcripción (textual):
En el constante y no interrumpido adelanto de las ciencias, los sabios no capitulan ante los progresos que cada día van alcanzando, avaros de atesorar el mayor progreso posible hasta lograr una suma de perfecciones para su labor. En este sentido es digno de mencionar el adelanto que en las ciencias naturales obtienen los científicos alemanes, que ahora han reconstruido una colección valiosísima de monstruos antediluvianos, que pueden verse en el famoso jardín zoológico de Carl Hagenbeek, en Hamburgo, un jardín que debe ser como fueron los del Paraíso por su numerosa colección de animales.
Uno de los ejemplares prehistóricos más curiosos que se han reconstruido, empleándose en esta labor datos y detalles extraídos de minucioso previo estudio de épocas y de circunstancias, es el estegasauro, monstruo que poseía, según noticias históricas, dobles aletas natatorias, y a todo lo largo de sus espaldas tres espinas dorsales, midiendo en conjunto nueve metros de longitud. También ha sido reconstruido el diplodocus, que es ha sido el mayor de cuantos animales han existido sobre la tierra, con una longitud no menor de 30 metros y una circunferencia que pasaba los 12 metros.
Pies de fotos:
  • El tyranosauro, animal carnívoro
  • Estogasauro, monstruo antediluviano
  • Diplodocus, el animal mayor que ha existido en la tierra. Su cabeza se parecía a la de un lagarto, y tenía el cuello flexible como el de un avestruz
  • Iguanodon, uno de los animales prehistóricos más curiosos. Tenía una altura de 25 pies y marchaba sobre las patas traseras. Ha sido uno de los monstruos antediluvianos más difíciles de reconstruir por la falta de detalles precisos acerca de él.

4.10.08

El VII EJIP en Torres Vedras (Portugal)

Ya esta disponible la primera información sobre la celebración del próximo EJIP en la web de la ALT-SHN que, básicamente, contiene la siguiente información:
(Castellano)
La Comisión organizadora invita a todos los interesados en participar en la Séptima edición del Encuentro de Jóvenes investigadores en Paleontología (VII EJIP) que tendrá lugar entre los días 7 a 10 de Mayo de 2009 en la Ciudad de Torres Vedras (Portugal), y que marcará la internacionalización de este congreso.
La organización de esta VII edición está a cargo de la Asociación Leonel Trindade-Sociedad de Historia Natural (Torres Vedras). Contamos con todos para dar continuidad al éxito de las anteriores ediciones (que se desarrollaron en España) y os invitamos, desde ahora, a presentar vuestros trabajos. En breve estará disponible información más detallada sobre el encuentro.
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(Portugues)
A comissão organizadora convida todos os investigadores e aficionados em temáticas paleontológicas a participar na sétima edição do Encontro de Jóvens Investigadores em Paleontología (VII EJIP) que terá lugar de 7 a 10 de Maio de 2009 na cidade de Torres Vedras (Portugal), e que marcará a internacionalização deste congresso. A organização deste sétimo encontro está a cargo da Associação Leonel Trindade – Sociedade de História Natural (Torres Vedras). Contamos com todos para dar continuidade ao sucesso que têm sido as edições anteriores do EJIP (que decorreram em Espanha) e convidamos-vos, desde já, a apresentar os vossos trabalhos. Em breve será disponibilizada informação mais detalhada sobre o encontro.

Un monstruo antediluviano que se alimenta de vicetiples

Para que no se diga que sólo plagiamos noticias de actualidad, se reproduce un artículo de C.U. Rious publicado en la página 34 del periódico Nuevo Mundo el 2 de Diciembre de 1932.
Como el texto no tiene desperdicio, se añade un transcripción.
Resulta especialmente aconsejable el último párrafo (que cada uno saque sus propias conclusiones actualizadas).

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Transcipción:
Aunque usted no lo crea…
Un Monstruo antediluviano que se alimenta de vicetiples
Estamos en el gran teatro Roxy de Nueva York. La escena representa con maravillosa propiedad una selva primitiva, en pleno periodo carbonífero.
Espeso césped, donde brillan flores de vivas tonalidades, cubre el suelo, y sobre él unas cuantas damiselas antediluvianas de formas voluptuosas extraordinariamente poco veladas se balanceas musicalmente a los sones de un instrumento prehistórico.
De pronto suena un rumor de pisadas poderosas y de ramas desgajadas, al que sigue un bramido espantoso. El instrumento se interrumpe, las damiselas se alborotan y corren muy asustaditas, mientras, por la segunda caja de la derecha asoma una cabeza inverosímil, que se balancea en lo alto de un cuello monstruoso. ¡Es un dinosaurio!
Sin cesar de mover la cabeza amenazadora, el monstruo avanza balanceándose, hasta quedar por completo a la vista del público. Es colosal: más de quince metros desde el repugnante hocico hasta la punta de la poderosa cola.
El dinosaurio, que es un diplodocus, mira a su alrededor, como buscando una presa; le brillan los ojos parpadeantes; la boca se entreabre, dejando ver los terribles dientes marfileños, los belfos sanguinolentos, que babean espuma, y la caverna rojinegra, donde asoma una lengua grande como un colchón; el cuello se alarga hacia el grupo que rápidamente se deshace y deja aislada a la más bella de las Evas, y el público estupefacto, ve como el monstruo abre la bocaza y cogiendo en ella a la muchacha, la levanta sin esfuerzo y, bamboleándose, impávido, se la lleva por al tercera caja de la izquierda.
La ilusión es tan perfecta, que el espectador no sabe si es víctima de una atroz pesadilla.
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Nuestro dibujo muestra claramente cómo se realiza este verdadero milagro de la tramoya moderna y cómo dos hombres, encerrados en el vientre de la enorme bestia prehistórica, dan a ésta todas las apariencias de la vida. Bueno sería añadir que la escena es absolutamente inverosímil y disparatada, pues sabemos que cuando apareció sobre la tierra la primera señora no quedaban ni trazas del ultimo dinosaurio, muerto millares de años antes. Pero. ¡bah!, ya dijo Querubini, el empresario de El día de la Africana, que el público no sabe botánica, y pudo haber añadido que… paleontología tampoco