25.2.09

Un animal Caballo-toro: ¿el ictiosaurio?

La prensa española recogió la noticia, el 11 de agosto de 1928, publicada en la prensa americana sobre el descubrimiento del cadáver de lo que parecía ser un ictiosaurio.

Transcripción (textual):
De La Prensa, de San Antonio de Texas:
“Los periódicos de San Salvador refieren que en el puerto de La Unión, unos cazadores encontraron un animal monstruoso, recién muerto. Tenía la mitad del cuerpo fuera del agua y la otra mitad dentro del mar.
Los cazadores dicen que el cuerpo era como de toro, con cabeza como de caballo, con cuatro quijadas, cada una con 17 dientes del grueso del dedo meñique de un hombre. El esqueleto del animal ha sido llevado a la Universidad Nacional para su estudio y clasificación.
Si es verdad que los cazadores encontraron el cadáver del animal cuando aún tenía la carne adherida a los huesos, es indudable que pereció poco antes, probablemente luchando con algún otro monstruo marino.
Esto ha dado lugar a que se crea aquí que se trata de un ictiosaurio y que es posible que monstruos del periodo jurásico vivan aún en las regiones del centro y sur de América”.

20.2.09

Un animal de hace diez millones de años. Hallazgo notable.

La imagen muestra un ser considerado medio reptil y medio mamífero, tan completo que de él se conservaban hasta las uñas, en parte serpiente, en parte cuadrúpedo, predecesor de los inmensos dinosaurios, que supuso uno de los hallazgos paleontológicos más notables de finales del siglo XIX y principios del XX, según se publicó en Alrededor del Mundo el 19 de septiembre de 1901.

Transcripción (textual):

Hace poco anunciaron los telegramas de prensa que el profesor ruso Amalitzky había descubierto un pariesaurio en las areniscas de las márgenes del Dvina Septentrional, donde venía haciendo exploraciones desde hace cerca de dos años.
Para los profanos no tendría la noticia grande importancia. Para los hombres de ciencia la tiene inmensa, pues se trata del hallazgo paleontológico más notable que se ha hecho en estos últimos años. Hasta ahora no se había logrado encontrar ningún ejemplar completo fósil del pariesaurio, sino sólo fragmentos y un ejemplar en extremo imperfecto desenterrado en Africa Austral. Hay que tener en cuenta que, para la historia de la vida en el mundo que habitamos, el pariesaurio es un sér de extremado interés, porque se cree que era el eslabón que sirvió para unir á los reptiles con los mamíferos.
El Pariesaurio vivía hace diez millones de años. Era en parte serpiente, en parte cuadrúpedo, y fué el predecesor de los inmensos dinosaurios (de los cuales se ocupó Alrededor del Mundo en su número 86), que fueron los dueños y tiranos del mundo en la época geológica siguiente.
Son muy raros los fósiles de los animales que vivieron antes de los dinosaurios. La razón es que en aquellos remotos tiempos no abundaban los animales de gran tamaño. Nuestro planeta sirvió se mansión á peces y á reptiles. Estos empezaron á ser suplantados por aquellos inmensos animales, medio reptiles y medio mamíferos en el periodo triásico. El periodo de transición entre uno y otro tipo zoológico es muy interesante, y los restos fósiles constituyen el único dato que podemos tener para ilustrarnos acerca de cómo cambiaban los tipos de animales y de cuáles eran sus condiciones de vida, y, por lo tanto, las causas por las cuales desaparecieron unos tipos y se desarrollaron otros.
El pariesaurio vivía millones de años antes de que Adán pisara la tierra, millones antes de que apareciera el primer caballo ó el primer tipo de cualquiera de nuestros animales domésticos. Vivió en tiempos inmensamente más remotos que el periodo de los animales gigantescos.
En aquellas edades, el clima del Norte de Rusia, donde ha sido hallado el pariesaurio, era tan cálido como ahora las Antillas. Los reptiles formaban el tipo animal dominante en la tierra. Los ríos estaban poblados de peces de formas extrañas y protegidos por armaduras impenetrables.
El pariesaurio era probablemente carnívoro y se alimentaba sobretodo de moluscos. Era, por su tamaño y por sus fuerzas, así como por sus otras condiciones, uno de los patentados de la tierra; de modo que no tenía que sostener la ruda lucha por la existencia, gracias á la cual pudieron vivir muchos de sus sucesores; por eso sin duda despareció pronto.
El ejemplar descubierto por el profesor Amalitzky es tan completo, que conserva hasta las uñas y la formidable hilera de dientes.
El esqueleto mide tres metros cinco centímetros de largo, tiene la espina dorsal de los vertebrados y las mandíbulas acharneladas de las serpientes. Su altura, puesto de pie, de setenta y seis centímetros. Por la forma de su cuerpo se parece á un dachshund, esos perros largos, casi serpentinos y de patas muy cortas, que desde hace algún tiempo están de moda y que son excelentes para la caza.
No tenía los movimientos de la serpiente, ni los del lagarto. Andaba como un verdadero cuadrúpedo mamífero. Las manos delanteras del fósil son bastante más largas que las traseras, y los huesos son fuertes y de tosca hechura.
La cabeza es aplastada y larga como la de una serpiente. Los dientes son anchos y cortos. Las vértebras se expanden hasta el extremo de una larga cola.
Comparado con los monstruosos dinosaurios que le sucedieron, el pariesaurio era un sér pequeño. Al lado de los lagartos (sus parientes de hoy) era un gigante.
Como casi todos los fósiles, éste se encuentra mineralizado en parte. Al descomponerse lentamente la materia animal deja masas porosas, que se llenan en parte con depósitos sólidos del suelo, de las rocas y del agua que la rodean.
Las penalidades que han pasado el joven profesor ruso y sus compañeros para hallar estos restos, son indecibles, porque en la región donde han operado son frecuentes las tormentas árticas, las cuales la hacen casi inaccesible. Durante meses y meses, el profesor y sus compañeros tenían que limpiar de nieve el terreno para poder trabajar en la arenisca, rica en restos fósiles.

14.2.09

XXV Jornadas de la SEP en Ronda


Ya se ha habilitado la web oficial con la información sobre las XXV Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología. Como ya era público, se desarrollarán en Ronda (Málaga) del 24 al 26 de septiembre de 2009. Este año las jornadas están organizadas por el Área de Paleontología de la Universidad de Málaga y el tema monográfico es (inevitablemente) "Darwin, la Teoría de la Evolución y la Paleontología".
Supongo que el mensaje aparecerá en todas las webs y blogs del ramo, pero a riesgo de aburrir al personal, nos sumamos a la difusión del evento.

Un animal aterrador: el plesiosaurio

Un monstruo capaz de lanzar su terrorífica cabeza contra sus víctimas, como si de un arpón se tratara, pudiendo también enlazarlas con su largo y vigoroso cuello para ahogarlas y con la facultad de poder cambiar de color, pasando de esta manera desapercibido o asustando a sus desgraciadas presas, no es ciencia ficción sino la visión que se tenía del plesiosaurio a mediados del siglo XIX, como vemos en este artículo de “Museo de las familias” del 25 de octubre de 1851.

Transcripción (Textual):

El animal, de cuya figura presentamos un ejemplo en el adjunto grabado, es el plesiosaurio de cuello largo, y uno de los mas pequeños de su raza, y el que no tiene menos de veinte y cinco á treinta pies de longitud. Tiene semejanza con los cetáceos por lo que respecta á sus patas, que son parecidas á las del delfin, y con las serpientes respecto á su cuello largo compuesto de treinta y cinco vértebras, de lo cual no se conoce ejemplo entre los animales de su especie.
Este animal habita en el mar y nada con tanta destreza como gracia. Rara vez sale del seno de las aguas para arrastrarse pesadamente por la arena, pero su respiración aérea le obliga á no alejarse de las riberas, y merced á su prodigioso cuello, puede salir del agua buscar los moluscos y demas animales de que se alimenta, hasta entre el ramage de los árboles acuáticos, cuyas hojas besan la superficie del agua.
Puede imaginarse sumergiendo su cabeza á una larga profundidad en las ondas, apoderarse de los peces á su tránsito, ó recoger los mariscos y los crustáceos que se situan sobre las playas.
Su cuerpo está cubierto de una coraza escamosa, y lo que hay en el particular de mas estraño es, que semejante al camaleon y á los anolis, puede á su voluntad cambiar de color, según las pasiones de que se vé dominado; por lo menos esta es la opinión que tiene el célebre Cuvier acerca de estos animales.
La estraña estructura de este mónstruo debe hacerse temible para sus enemigos; con su largo cuello los enlaza como un cable, y luego que por este medio los ha privado de la facultad de moverse, y por consecuencia de defenderse; puede á su antojo despedazarlos con sus dientes ó tenerlos sumergidos hasta lograr ahogarlos.
Sin duda los terodactilos, de los cuales hablaremos en ocasión oportuna, no pueden librarse de este terrible contrario á pesar de su ligereza, pues cuando pasan á su alcance, les lanza su horrible cabeza como una especie de arpon unido á la punta de una cuerda.
Si se juzga de la rapidez de esta accion por la que emplea la víbora, el mas lento de todos los reptiles para ejecutar este movimiento, por medio del cual se apodera de su presa, se puede comprara esta rapidez á la de una flecha que sale del arco y que ha sido lanzada por un brazo vigoroso.

La moraleja de Iguanodon

Entre los días 8 y 14 de Febrero se ha desarrollando en Bruselas un encuentro extraordinario de la EAVP títulado: "Tribute to Charles Darwin and Bernissart Iguanodons. New perspectives on Vertebrate Evolution and Early Cretaceous Ecosystems" (ver post previo).



El congreso había generado muchas expectativas, sobre todo derivadas de un posible encuentro de David B. Norman (probablemente el paleontólogo cuyos trabajos han influido más en el conocimiento de Iguanodon los últimos 30 años) y Gregory S. Paul que, en los últimos años, ha publicado algunos trabajos modificando de forma un tanto drástica y bastante heterodoxa, la sistemática del género y sus formas cercanas.
Bueno, pues ya tenemos una crónica del evento (en régimen más o menos textual):

"Eran las cinco y media en todos los relojes. Norman sube a la tarima de un Salón de Fiestas en Harchies, cerca de Bernissart, en el que se desarrolla la sesión del día 12, para comenzar su ponencia "Iguanodontians from the Wealden of Britain and Europe". A pesar de algunas frases ambiguas de entrada, parece que los primeros compases de la ponencia transcurren por lugares comunes (Mantell, ejemplar de Maidston, mineros en Bernissart, Dollo, iguanodon canguroides, ...). Bien planteado, pero cierto clima de decepción se instala en la parroquia congregada en la sala. Sin embargo, por sorpresa, una diapositiva sobre el estado de la cuestión parece marcar el punto de no retorno: Iguanodon bernissartensis es inamovible. No hay más remedio que aceptar Mantellisaurus como animal de compañía,…. el resto lo tiene que publicar el propio Norman, pero es una carnicería sobre los planteamientos de G. S. Paul.
Sucesivamente, Norman plantea los elementos que, desde hace años se conocen en los mentideros paleontológicos y que son, en buena parte, los resultados de su tesis.
Al final el propio Norman propone la moraleja: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" o "publica tu tesis más temprano que tarde" (Parece una buena conclusión, al menos si, como en este caso, pretendes hacerlo 31 años después).



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Norman, D.B. (1977). On the anatomy of the ornithischian dinosaur Iguanodon. Ph.D. diss. King's College, London.
Paul, G. S. (2008). A revised taxonomy of the iguanodont dinosaur genera and species. Cretaceous Research 29 (2): 192–216.
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En la imagen de arriba. "Atención pregunta, ¿cuántos congresistas caben sobre la entrada de la mina de Bernissart?"
En la imagen de abajo. Norman frente a la "Moraleja de Iguanodon".


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13.2.09

Mitología de los dinosaurios

El mismo José Luis Sanz que aparece en la foto de abajo, acaba de publicar en la Revista Digital Universitaria de la UNAM de México un artículo titulado: "Los dinosaurios, un mito cultural", al que es posible acceder en formato PDF
Resumen:
Los dinosaurios constituyen uno de los fenómenos socioculturales más interesantes de la historia natural, Su presencia en la cultura popular se genera mediante la interacción entre los resultados de la investigación paleontológica y su proyección en los medios de comunicación de masas, lo que produce un discurso mitológico.
Los dinosaurios son actualmente un icono cultural con una clara explotación económica de su imagen, que va desde el cine y la publicidad hasta los objetos manufacturados. La mitogénesis dinosauriana se inicia a mediados del siglo XIX y, a través de un desarrollo fluctuante, se encuentra en nuestros días en plena expansión.
La estructura del mito dinosauriano se puede dividir en cinco partes principales: 
  1. Procedimientos del relato fantástico para sincronizar a seres humanos y dinosaurios. 
  2. Las relaciones de convivencia entre seres humanos y dinosaurios. 
  3. Reconstrucción y modo de vida de los dinosaurios en el discurso fantástico. 
  4. Las enormes criaturas dinosauroides del cine japonés.
  5. Las relaciones entre la mitología draconiana y dinosauriana. Este complejo conjunto de información alimenta el fenómeno sociocultural conocido como “dinomanía”.

José Luis Sanz habla sobre Darwin para "El Mundo"


El diario "El Mundo" ha publicado una serie de entrevistas para conmemorar el doble aniversario del nacimiento de Carlos Roberto Darwin y la publicación del "Origen de las especies". En términos paleontológicos, José Luis Sanz habla sobre la importancia de Darwin (sigue este enlace) para la historia reciente de la ciencia.

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Foto: Sanz en Morella

12.2.09

Darwin 200 años después


Hoy se cumple el bicentenario del nacimiento de uno de los científicos más relevantes de la historia, Charles Robert Darwin (12 de febrero de 1809-19 de abril de 1882). Desde aquí esta pequeña nota paleontológica, a los numerosísimos actos y celebraciones programadas para conmemorar durante este año, el bicentenario de su nacimiento y el 150 aniversario de la publicación de El origen de las especies:

- Durante su viaje a bordo del H.M.S. Beagle, Darwin encontró en Punta Alta (Argentina) restos fósiles de grandes vertebrados terrestres de América del Sur. Este material, posteriormente estudiado por Richard Owen, contribuyó de manera importante al conocimiento de la fauna fósil de América del Sur
(Megatherium o Scelidotherium, entre otros), además de "...arrojar alguna luz sobre el origen de las especies...", cómo comenta el propio Darwin en la introducción a El origen de las especies:

"Estando a bordo del Beagle, buque de guerra inglés, en calidad de naturalista me impresionaron mucho ciertos hechos en la distribución de los seres orgánicos que habitan América del Sur, y en las relaciones geológicas de los actuales habitantes de aquel continente con lo ya pasados. Estos hechos, como se verá en los últimos capítulos de este volumen, parecían arrojar alguna luz sobre el origen de las especies
, misterio de los misterios, como ha sico llamando por uno de nuestros más grandes filósofos." -



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En la imagen de arriba, Darwin (centro) junto a Newton (izquierda) y Pasteur (derecha).
En la imagen de abajo, representación de Megatherium tomada de aquí.


10.2.09

Lo Hueco en Castilla-La Mancha TV

.... y este es nuevo. Se emitió hace unos días en la televisión castellano-manchega y nos lo pasan ahora.

Blog for Darwin

Promoviendo la iniciativa "Blog for Darwin" (sigue el enlace para más información)

9.2.09

El dragón del siglo XIX

A mediados del siglo XIX, los pterosaurios eran considerados como los auténticos dragones conocidos ya en la mitología clásica, seres con garras del león, cuerpo de cocodrilo, cola de lagarto, alas de murciélago, cabeza de pájaro y cuello de serpiente. Merece la pena ver cómo se describían y los hábitos de vida interpretados para estos animales el 25 de Junio de 1850 en “Museo de las familias”

Trascripción (textual):
Los antiguos poetas han dado tortura á la imaginacion para crear un animal espantoso, capaz de inspirar terror a los mas intrépidos. Le han dado las garras del leon, un cuerpo de cocodrilo, una cola de lagarto, alas de murciélago, una cabeza de pájaro, un cuello de serpiente y le han llamado dragon volante. De esto resulta que las imaginaciones frias se han burlado de él, y las naciones supersticiosas han hecho del dragón una especie de divinidad fantástica, ó al menos un ser misterioso unido á su teosofia. Tales son aun los chinos, los persas, y otras poblaciones de la India.
Pero lo que hay de singular en esto, es que se ha descubierto hace poco tiempo, y en varios parages, esqueletos mas ó menos enteros de estos pretendidos dragones fantásticos, y de los cuales se cuentan hoy siete especies conocidas. Se le ha dado el nombre de terodáctilo, en griego, doig-aile, porque en efecto los miembros de sus largas alas estaban unidos á uno de sus dedos prodigiosamente largos.
Presentamos como muestra el terodáctilo de pico corto (pterodactylus brevirostris) el menos extraño de todos; pero aquel cuyo esqueleto mejor conservado permite mas fácilmente restituirlo á sus proporciones exactas. Este era un monstruo en miniatura, puesto que su grandor no sobrepujaba al de un mirlo.
Pero no sucedia en el grantendactilo (pterodactylus grandis), que tenia quince pies de diámetro: su hocico se prolongaba en un pico casi tan largo como su cuerpo, y armado de dientes puntiagudos y numerosos; sus ojos eran grandes, su cabeza parecida á la de un pájaro, y como ellos tenia las narices taladradas cerca de los ojos, al paso que en los otros reptiles están colocadas en la punta del hocico. Su cuello era igualmente mas largo que su cuerpo y parecido al tronco de una serpiente, de manera, que cuando volaba, se veia obligado para sostener su cabeza á replegarla sobre su lomo. Su cuerpo escamoso, asi como su cola corta, se asemejaba al de los lagartos; pero sus gruesos músculos pectorales estiraban mucho su pecho como sucede á las aves y á los murciélagos. Sus vigorosos brazos terminaban por un dedo prodigiosamente largo y llevando la membrana del ala; otros tres dedos de proporciones extraordinarias se veian armados de gruesas uñas, que servian al animal para suspenderse en las ramas de los árboles. Sus pies traseros eran menos gruesos, pero igualmente largos, terminando en una pata de lagarto, cuyos dedos eran mas cortos y armados de uñas menos grandes y menos agudas.
Resultaba de esta estraña conformacion que el animal debia tener un gran poder de vuelo y hendir los aires con mucha facilidad; pero sobre la tierra no podia ya obrar con la misma libertad de movimiento; se veia entonces obligado á arrastrarse pesadamente embarazado por las membranas de sus alas, ó á sostenerse en una posición vertical, puesto sobre su cola que le servia de apoyo para marchar saltando. Sin duda daba caza á los insectos, ó á otros reptiles menos fuertes que él y tal vez á las aves acuáticas.
No hay precision de hacer observar el paso sorprendente de los reptiles á los mamíferos volantes (murciélagos, galcopitecos), por los terodáctilos. Aquí el eslabon intermedio está de tal manera pronunciado, que muchos anatómicos han considerado estos mónstruos como murciélagos, hasta que Cuvier ha probado que pertenecían mas particularmente á la especie de los lagartos.

4.2.09

Iguanodon de Morella en Bruselas

Del 9 al 14 de Febrero se desarrollará en el Royal Belgian Institute of Natural Sciences de Bruselas un encuentro extraordinario de la European Association of Vertebrate Palaeontologists (EAVP) bajo el título: “Tribute to Charles Darwin and Bernissart Iguanodons. New perspectives on Vertebrate Evolution and Early Cretaceous Ecosystems”
El programa y los resúmenes están aquí,  pero para quién pueda estar interesado, extraemos la participación del registro del ornitopodo Iguanodon de Cretácico Inferior de Morella (Castellón).
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Iguanodon Bernissartensis from the Early Aptian of Morella (Castellón, Spain)
José Miguel GASULLA, José Luís SANZ, Francisco ORTEGA y Fernando ESCASO. 2009. Programme, Abstracts and Field Trips Guidebook. European Association of Vertebrate Palaeontologists Extraordinary Meeting: Tribute to Charles Darwin and Bernissart Iguanodons: New perspectives on Vertebrate Evolution and Early Cretaceous Ecosystems. Royal Belgian Institute of Natural Sciences, Brussels, February 9-14, 2009.

Iguanodon is the most abundant dinosaur represented in the Lower Cretaceous outcrops of Morella (Castellon, Spain). The first discoveries in the area are closely linked to the history of 
Spanish dinosaurology. In fact, the presence of Iguanodon in Morellan deposits is part of the first written reference about dinosaurs in Spain in the late nineteenth century (Vilanova, 1872, 1873). The available material is generally assigned to I. bernissartensis from since the first monograph on Spanish dinosaurs (Sanz et al, 1982). At present, the Iguanodon remains has increased significantly due to material from the "Cantera del Mas de la Parreta", a quarry for the exploitation of clay in which they have identified several fossil-sites (Gasulla, 2005).
One of these fossil sites, the denominated CMP-5, had yielded a partial and disarticulated Iguanodon skeleton composed by more than 130 cranial and postcranial elements and fragments. The CMP-5 place is located in the lower part of the deep red clay package belonging to the "Arcillas de Morella" Formation. This Formation is mainly constituted by terrigenous sediments that it is located at the beginning of an Early Aptian depositional sequence, being part of the large mesozoic sedimentary basin of "El Maestrazgo". The locality corresponds to a small channel included in a muddy deltaic plain. The Iguanodon remains were found in a concentration deposit of hardly 15 m2. The fossils are placed without a preferential orientation in a horizontal plane and with its long axis parallel to the plane of sedimentation. The elements are not in anatomical 

connection and show a low dispersion. The most complete skeletal parts correspond to the cervical, dorsal, sacral and antero-caudal regions of the axial skeleton, as well as pectoral and pelvic girdles. Other remains are some mandibular elements and several anterior autopodial remains, being the most significants the dental pieces and the ungual phalanx of the digit I (pollex).
It has been analyzed the phylogenetic position of the individual using the data matrix proposed by Norman (2002) The three maximum parsimony trees obtained show that the Iguanodon of CMP-5 is the sister taxon of I. bernissartensis. In the revised version of the taxonomic analysis of Iguanodon proposed by Paul (2008), the checked characters in the CMP-5 specimen also coincide with the condition attributed to I. bernissartensis. We therefore propose to assign the CMP-5 individual to I. bernissartensis, confirming the distribution of this taxon in the Lower Cretaceous of the Iberian Peninsula.
Key words: Iguanodon, early Aptian, Morella (Spain)
  • GASULLA, J. M. 2005. Los dinosaurios de Morella (Castellón, España): historia de su investigación. Revista Española de Paleontología n.e. X: 29-38.
  • NORMAN, D.B. 2002. On Asian ornithopods (Dinosauria: Ornithischia). 4. Probactrosaurus Rozhdestvensky, 1966. Zoological Journal of the Linnean Society. 136: 113-144.
  • PAUL, G.S. 2008. A revised taxonomy of the iguanodont dinosaur genera and species. Cretaceous Research, 29: 192-216.
  • SANZ, J.L.; CASANOVAS, Mª. L., Y SANTAFE, J. Vte. 1982. Paleontología. In: Santafé, J.V., Casanovas, M.L., Sanz, J.L. y Calzada, S.: Geología y Paleontología (Dinosaurios) de las Capas rojas de Morella (Castellón, España). Diputación Provincial de Castellón y Diputación de Barcelona: 69-169.
  • VILANOVA, J. 1872. Compendio de Geología. Madrid. 588 pp.
  • VILANOVA, J. 1873. Act. Soc. Esp. Hist. Nat., 2: 8.
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Las imágenes corresponden a una representación del Royal Belgian Institute of Natural Sciences 
a principios de siglo XX y una reconstrucción del Iguanodon expuesta actualmente en el Museo "Temps de Dinosaures" de Morella

3.2.09

Un nuevo cuento de Dinosaurios

Esto no es un artículo. No es una noticia. Es ¿solamente? un cuento sobre dinosaurios. Pero ¿acaso no nos es más necesario? Antes de los proyectos de investigación, de las matrices de caracteres, de las carreras por las publicaciones de impacto, de las competiciones, estaba el amor infantil por el pasado. Por lo desconocido. La emoción del aventurero. La novela. El cuento. Como el presente, escrito, de nuevo, por el clásico de la literatura asturiana Vicente García Oliva y que retorna a los dinosaurios al patio de la escuela, al recreo, a la sabiduría de los niños y a las manchas de tinta sobre el pupitre. Sólo nos queda agradecerle al autor este intento para que esa lucidez "de guaje" no abandone la paleontología.

Aquí va el cuento:
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VERBO


A Gianni Rodari, claro.


Levantó la vista del libro y allí, bajo la tarima en que se encontraba situada su mesa profesoral, se alargaba un bosque de brazos que se movían tratando de llamar su atención, de ser los escogidos, de participar en la actividad que, de vez en cuando, solía organizar con sus alumnos.
No pudo dejar de sonreir. Pese a que siempre era igual y el juego se repetía cada mañana de clase, de aquellas clases que venía impartiendo desde hacía muchos, pero que muchos años, no dejaba de sorprenderle la vitalidad de los niños, sus ganas de juego, de participación, de vida.
Sentía el murmullo del aula como un enjambre de avispas, como el roncón de una gaita:
-¡A mí, profe! ¡Pregúnteme a mí!
Los ojos abiertos, el pelo revuelto, las mejillas coloradas…
-¡A mí, profe! ¡Pregúnteme a mí!
¿Siete años? ¿Ocho?
Intentó recordar cómo era él con aquella edad. Estudiaba en los jesuítas. Jugaba al fútbol… Poco más. Hacía demasiado tiempo.
-¡A mí, profe! ¡Pregúnteme a mí!
-¡Está bien, está bien! ¡Bajad los brazos! A ver, usted, el señor Campa. Escoja una bonita palabra.
-¡… Hmmm…! ¡”Barco”! Escojo “barco”, profe.
-… ¡Vaya palabra más fea…!
-… ¡Sí, qué fea…!
-¡Que diga otra!
-Bien, ya vale. Respetemos la elección del Señor Campa. Tenemos, pues, una primera palabra. Vamos ahora por la segunda. A ver, señor Fidalgo.
Fidalgo, puesto en pie, con los ojos arrebolados, sintiéndose como el protagonista de una película por él interpretada.
-¡”Marica”! ¡”Puta”! ¡”Pene”!...
-¡………!
-Señor Fidalgo: todos le agradecemos mucho la clase de educación sexual que pretende darnos pero, en primer lugar, se trata de una sola palabra y, en segundo, ya dijimos que queríamos evitar las palabras polémicas. Vamos, diga una palabra normal.
-Pero, profe, esas son palabras “normales”…
-Fidalgo… normal.
-Está bien. ¡”Zapato”!... que tengo los pies fríos.
-El señor Fidalgo, gentilmente, nos acaba de dar una segunda palabra: Zapato. Bien, ya conocemos el juego. Ahora hay que inventar una pequeña historia con estas dos palabras: “Barco” y “Zapato”.
-¡Venga, profe, empiece ya…!
-Bien, primero yo y después vosotros. Pues… vamos a ver:
“Érase una vez un pequeño pueblo en la costa asturiana que se llamaba…
-¡Cuideiru!
-¡Xixón!
-¡Candás!
-Silencio, por favor... Que se llamaba… Bardales. Pues allí, en Bardales, había una vez un zapatero muy, pero que muy famoso. Corsino, era como le llamaban. Y tan grande era su habilidad y su fama que hasta el pueblo venían Reyes y Emperadores a encargarle zapatos nuevos, que él confeccionaba con cuidado y esmero. Casi con cariño…
“Pero el pobre, después de tantos y tantos años haciendo lo mismo, trabajando de la misma manera, estaba ya cansado de hacer zapatos. De encorvar la espalda sentado en su pequeño taburete y golpear con el martillo y los clavos sobre la dura piel que él transformaba en una lustrosa pieza de calzar.
“Así que un día se preguntó: “¿Vamos a ver, Corsino, (porque hablaba consigo mismo) a ti, en realidad, que es lo que te gustaría hacer? ¿A qué querrías dedicar el tiempo que te queda de vida?” Después de un buen rato de pensar y pensar, de barajar distintas posibilidades, de hacer desfilar todos sus sueños de niño, todas sus ilusiones de chaval, y todos los afanes de adulto, se dijo a sí mismo: “Navegar”. A mí lo que me gustaría sería navegar. Viajar de un sitio a otro, conocer mundo, paisajes distintos, gentes diversas... Eso es lo que me gustaría de verás.”
“Y por qué no lo haces”
“Cierto -se dijo- ¿por qué no lo hago? Y, dicho y hecho. Corso, el zapatero, se puso a la tarea de construir un barco. Un barco para navegar.
¿Pero qué ocurrió, niños y niñas que me escucháis?
Pues ocurrió que, como el pobre nunca había construido barcos, y todo lo que sabía hacer eran muy buenos zapatos, le salió un barco guapísimo pero, eso sí, ¡con forma de zapato! Un gigantesco zapato con dos mástiles, velas y un ancla.
“Pues a ver si esto flota”, se dijo el bueno de Corsino. Y se encaminó al puerto dispuesto a botar su peculiar barco.
“Ya imaginaréis, queridos niños y niñas, las burlas y pitorreos que la gente del pueblo le dedicó al pobre zapatero, la menor de las cuales era esa frase de:
-“Zapatero, a tus zapatos”.
“Pero a él no le importó. No les hizo el menor caso y, colocando su barco en el agua y desplegando las velas al viento, salió mar adelante en busca de aventuras… y las encontró, ¡vaya si las encontró!
Bueno, eso quedará para otro día que volvamos a dedicarnos a los cuentos…
-¡Oh, no…!
-¡Meca…!

Recogió los libros y papeles que tenía sobre la mesa y se dirigió a la salida.
A la puerta, el director hablaba con una compañera.
Cuando pasó por su lado le saludó con poca gracia. Desde que llegara al colegio, no sabía muy bien por qué, al director no le había caído bien. Quizás fuera porque no aprobaba sus métodos pedagógicos o, simplemente, porque era el profesor más popular del centro y los niños lo adoraban. Ya sé sabe, la envidia es mala consejera. En cualquier caso a él no le importaba demasiado. Cumplía su tarea lo mejor que sabía y conservaba la misma ilusión por la enseñanza que el primer día.
A lo mejor era eso lo que no se le perdonaba…
Llegó a casa y metió la llave en la cerradura.
En ese mismo instante, sin saber por qué, intuyó que algo raro pasaba.
Abrió.
Todo estaba en silencio. Pero, de pronto, oyó un pequeño ruido. Un ruido extraño, como de algo que se arrastrara por el suelo. Como si unas uñas rasparan la madera.
Cerró la puerta y avanzó pasillo adelante. Iba despacio, atento, con todos los sentidos alerta.
A medida que avanzaba, el ruido iba haciéndose más nítido, más fuerte.
Confirmó su primera impresión: alguien arañaba una puerta de madera. La puerta de la sala, más concretamente. De allí venían los ruidos.
Llegó hasta la puerta y sintió que algo se movía detrás de ella. Unos movimientos suaves, sigilosos. No era hombre cobarde, pero todo él estaba en tensión, con los nervios a flor de piel.
Cogió el pomo de la puerta y dio un fuerte tirón abriéndola de par en par.
Lo que vio le dejó completamente aturdido.
Allí, plantado a un par de metros de donde él se encontraba, había un enorme ejemplar de deinonychus que lo miraba con sus ojos fijos. Unos ojos inmóviles y enrojecidos. Ojos del cazador ante la presa.
No pudo gritar.
O no supo.
El asombro casi mayor que el miedo. El cerebro sin poder asimilar los datos, incapaz de comprender la situación, de responder a la parálisis que lo embargaba.
Y ya, por fin, cuando el dinosaurio avanza hacia él preparando su terrible garra como un puñal asesino, dispuesto a cobrar su presa, una posibilidad que le llega al cerebro, un sinsentido de explicación que golpea su mente como un fogonazo:
¿Y si él también fuera parte de una historia?
¿De una historia en la que alguien, en algún lugar remoto del universo escogiera, jugando, la palabra “Dinosaurio”, mientras otro, también jugando, hiciera lo mismo con la palabra “Profesor”.


FIN"