18.10.12

Saurópodo 007: Alta tensión


Sí, otra vez aquí hablando de uno de los grupos de dinosaurios (y de vertebrados) que han alcanzado tamaños comparables a titanes y enormes masas corporales... Voilà los saurópodos. Esta vez están de nuevo en el candelero por uno de sus rasgos más llamativos y al que le deben su nombre popular de “dinosaurios de cuello largo” (long-necked dinosaurs). Para poder soportar sus enormes cuellos, titanes como Mamenchisaurus, Giraffatitan o Brachiosaurus presentaban costillas cervicales muy alargadas que permitían repartir las fuerzas de compresión a lo largo del cuello. Sin embargo un estudio reciente que se hace eco de la histología de las costillas cervicales de estos titanes, publicado en la revista Biology Letters, indica algo diferente. La histología parece indicar que la parte distal de las enormes costillas cervicales están transformadas en tendones osificados. De esta manera el cuello de estos gigantes presenta una mayor flexibilidad. Además, esta nueva configuración de las costillas cervicales da a las fuerzas de tensión el papel principal en la película, y ayuda a reducir el peso del cuello, puesto que los músculos del cuello se desplazarían hacia la región del tronco.

De la que se libró en su momento el James Bond de Timothy Dalton... ¿Os imagináis a Mamenchisaurus protagonizando la decimoquinta película de la saga: Saurópodo 007: Alta tensión?

--Imagen tomada de deviantART (Autor: Tuomas Koivurinne).

--Referencia: Nicole Klein, Andreas Christian & P. Martin Sander (2012): Histology shows that elongated neck ribs in sauropod dinosaurs are ossified tendons. Biology Letters (FirstCite). DOI: 10.1098/rsbl.2012.0778.

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