24.5.13

Sólo para sus Ojos


Con el revuelo mediático en torno al reestreno del clásico cinematográfico Jurassic Park, y los rumores sobre una posible impresionante o infame cuarta entrega de la saga rondando por internet, no es de recibo discutir hoy uno de esos temas que siempre se tocan con curiosidad al hablar de la obra de Michael Crichton y sus adaptaciones cinematográficas. Y no, en este caso no son las plumas. ¿De verdad que nuestro amigo T. rex no veía tres en un burro si la presa no se movía? ¿era el Rompetechos del Mesozoico? ¿y otros terópodos?. Para tratar este tema, nos remontaremos a uno de los escasos estudios que han tratado de ponerse en los ojos de los dinosaurios y ver el mundo "desde su punto de vista": el trabajo de Kent A. Stevens de 2006.

Stevens comenzó a estudiar las múltiples cualidades del campo de visión en la mayoría de vertebrados y cómo se comportan las neuronas asociadas. La mayoría de vertebrados tiene una divergencia menor de 180º entre los dos campos de visión de los ojos (o campo de visión monocular). Entre las múltiples ventajas del rango de visión solapada, o binocular (BFoV), una interesante es la capacidad para percibir distancias y estimar rangos y longitudes entre objetos. Aunque la stereopsis, la forma más avanzada de triangular posiciones durante la visión, diferenciar la forma respecto al fondo, etc. se puede alcanzar con movimientos de la cabeza, la ventaja de estar incorporada en la visión binocular para los depredadores, reside en que no hace falta realizar movimiento alguno para que el cerebro procese dichos cálculos, y por tanto, que el depredador no se revele.

Visión binocular en un búho común.

De todas formas, estas cualidades no son tan sencillas de separar en predador-presa (por ejemplo, una vaca tiene mayor BFoV que un cárabo común). Y las diferencias suelen ser apenas de minutos o segundos de arco. Al igual que jugará un papel importante la separación entre las cuencas oculares (que mejora la BFoV), densidad de receptores retinales, etc.

Pero alguno se preguntará ¿y cómo se infiere todo esto de un fósil? no se preservan tejidos blandos como ojos, y ni siquiera todos tienen anillos escleróticos que sirvan de estimadores ¿cómo aproximarse a la visión? Para ello Stevens, se le ocurrió un método tan brillante como divertido. Cualquiera que haya ido al oculista le han hecho en algún momento una prueba de perimetría de su campo visual. Pues bien, ya que de los dinosaurios se conservan sus cráneos, delatando la posición de los ojos, Stevens decidió emplear reconstrucciones de cráneos con la posición de sus ojos así como colocar ojos de taxidermista en varios cráneos. El método era invertir la perimetría, es decir, en lugar de esperar a que el paciente mueva el ojo y observar el campo que es capaz de abarcar - tarea lógicamente difícil con fósiles de dinosaurios - apuntó con un láser y fue dibujando las áreas en que el rayo conseguía llegar al ojo, delimitando el arco máximo, y también las áreas en tres dimensiones que quedaban "oscurecidas". Sí, oscurecidas ¿pensaban que con una napia de 1 metro se podría mirar bien al frente? con unos frontales, nasales desarrollados, protuberancias sobre los ojos como los carcarodontosaurios, y un maxilar elongado y plagado de dientes, muchas de estas áreas estaban entorpecidas por la propia morfología del cráneo, reduciendo el campo de visión.

En la imagen, una reconstrucción de Troodon y cómo se va trazando el campo de visión mediante un láser y una falsilla sobre una mesa transparente.

Las implicaciones visuales fueron sorprendentes. Mientras que carcarodontosaurios y allosaurios tendrían poco solape, es decir, no podrían calcular tan bien la distancia fondo-objetivo, otros terópodos como tyrannosauroideos, maniraptores y troodontidos, tendrían progresivamente más BFoV en comparación con la humana (que es de las mayores entre vertebrados).

Distintos campos de BFoV representados en eje x (horizontal) y eje z (vertical). Observar como los tyrannosauroideos tienen un campo bastante amplio de visión binocular.

Si lectores, leéis correctamente. Tyrannosaurus tendría una buena visión. ¿Buena? digamos, excelente ¿recuerdan que mencionamos la separación de los ojos? ¿su posicionamiento anterior? pues bien, en Tyrannosaurus estarían relativamente mucho más separados que en los cráneos de muchos otros terópodos. Y no solo eso, si no también más dirigidos hacia la zona anterior, frente anterolateral de familiares próximos.

Stan el Tyrannosaurus rex os está observando.

Tyrannosaurus estaba más que capacitado para veros y no se dejaría impresionar fácilmente por el truco de quedarse quieto.

Esto deja la incógnita ¿y si realmente el Tyrannosaurus de Jurassic Park había visto demasiado? ¿y si sus casuales y fortuitas entradas en acción en el momento preciso no eran tan casuales? ¿Y si iba en busca de venganza? Era una hembra de armas tomar, y tenía un objetivo en su punto de mira. Y tal vez respondiese al nombre de Melina. Pero solo el Dr. Grant sabrá...


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