30.6.16

Hoy nos visita... Alan Turner



Esta semana visita el laboratorio del Grupo de Biología Evolutiva el Dr. Alan Turner de la Stony Brook University (Nueva York, Estados Unidos). La línea de investigación de Turner incluye el estudio de la filogenia, sistemática y anatomía de crocodilomorfos y dinosaurios terópodos, así como la evolución del tamaño corporal de arcosaurios.

28.6.16

Un metatarso de Neotheropoda basal de Lo Hueco en las XXX Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados


Entre los días 17 y 20 de mayo tuvieron lugar en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" de Buenos Aires las XXX Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Una de las comunicaciones que se pudieron ver en el congreso y que nos gustaría destacar es la presentación de un metatarso de Neotheropoda basal procedente del yacimiento Lo Hueco a cargo de Mattia Baiano y colaboradores. El resumen es el siguiente:

El yacimiento Lo Hueco registra una acumulación de tetrápodos continentales dominada por saurópodos titanosaurios, cocodrilos y tortugas, con escasa presencia de ornitisquios y terópodos dromeosáuridos representados por dientes y material postcraneano. Aquí se comunica un metatarsiano IV (HUE-01818) colectado del nivel inferior (G1) de Lo Hueco, es identificado como un neoterópodo no coelurosauriano. El ejemplar no exhibe condición arctometatarsiana ni subarctometatarsiana debido a que la superficie articular medial es cóncava, sugiriendo que el metatarsiano III poseía una superficie articular proximal amplia. A su vez, no presenta el borde postero-lateral en la superficie caudal del hueso presente en Deinonychosauria, y la vista proximal posee una morfología en “D” diferente a la subcuadrangular de Deinonychus. En comparación con neoterópodos más basales, es menos comprimido distalmente que en los noasáuridos. No se puede apreciar la condición antarctometatarsiana de los abelisauroideos. La superficie medial de la cara proximal mucho más cóncava y la cara distal no es subtriangular como en Majungasaurus, mientras que es más robusto y más curvo que en Aucasaurus. La presencia de un proceso postero-medial en la cara proximal y una superficie medial sigmoidal recuerda la condición de varios tetanuros (Allosaurus, Sinraptor, Mapusaurus). En general, recuerda al metatarsiano IV de Megaraptor, exhibiendo un estrechamiento transversal distal. El ejemplar HUE-01818 registra por primera vez la presencia de neoterópodos no coelurosaurianos en el yacimiento de Lo Hueco, y junto con el material de Laño (Campaniano superior-Maastrichtiano inferior, Treviño) y de Armuña (Campaniano superior-Maastrichtiano, Segovia), provenientes de unidades estratigráficas correlacionables con la Fm. Margas, Arcillas y Yesos de Villalba de la Sierra, constituyen el único registro postcraneano conocido de neoterópodos no coelurosauriano para el Cretácico Superior Ibérico.

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Más información:

23.6.16

Pelorochelon, la primera tortuga gigante terrestre de Europa


Las tortugas son un grupo de reptiles antiguo y exitoso que en la actualidad pueden ser terrestres o habitar en medios de agua dulce o marinos. En el pasado existieron varios linajes de tortugas terrestres, pero todas las que han llegado a la actualidad pertenecen a un único grupo que conocemos como testudínidos. Los testudínidos se distribuyen por prácticamente todo el planeta, estando actualmente representados por dos especies en Europa occidental. El análisis de los fósiles indica de los primeros testudínidos de Europa proceden de niveles datados en el Eoceno inferior (hace unos 50 millones de años). A partir de ese momento, el grupo está representado por especies de pequeño tamaño, como las que existen actualmente en Europa, y otras que llegaron a alcanzar los dos metros. Hasta hace poco la información disponible sobre el origen de los testudínidos de gran tamaño en Europa era muy limitada y los restos conocidos eran atribuidos a géneros norteamericanos. Recientemente se han descrito varias nuevas tortugas de gran tamaño en Europa, como Taraschelon (que habitó en el sur de Francia hace unos 30 millones de años) o Titanochelon (conocida desde hace unos 20 millones de años hasta hace cerca de 2 millones de años por gran parte de Europa, incluida España, y cuyo caparazón podía alcanzar los dos metros de longitud).


Sin embargo el estudio de fósiles de tortugas de gran tamaño, más antiguas y que permanecían inéditas, ha permitido desvelar aspectos importantes de sus primeros representantes europeos. Entre los restos estudiados se encuentra la abundante muestra de ejemplares bien preservados excavados en el yacimiento soriano de Mazaterón por el equipo de la Sala de las Tortugas de la Universidad de Salamanca en la década de 1990. Esta colección es actualmente la mayor muestra de testudínidos terrestres primitivos conocida en Europa. La preparación y análisis detallado de estos fósiles ha permitido realizar un estudio cuyos resultados se publican ahora en la prestigiosa revista Zoological Journal of the Linnean Society. Este trabajo aporta las claves para reconocer que los testudínidos primitivos europeos no corresponden a géneros presentes en el registro norteamericano sino a nuevas formas exclusivas de Europa. En este trabajo se analiza el testudínido más antiguo y más primitivo de Europa, identificado principalmente por un caparazón, que se define como la nueva tortuga Fontainechelon, en honor al famoso fabulista francés La Fontaine, quien incluyó a las tortugas en varias de sus fábulas. La tortuga de Mazaterón, muy bien representada, es nombrada como Pelorochelon, un nombre que, siguiendo la etimología griega, quiere decir la tortuga monstruosa o gigantesca, en referencia a su gran tamaño para tratarse de una forma primitiva. Pelorochelon no sólo es identificado en España, donde está representada por la nueva especie Pelorochelon soriana, sino que también se identifica en otros países europeos como Francia, Alemania y Austria. En general se reconoce una tendencia al aumento de la talla en algunos linajes de tortugas europeas que acabará con Titanochelon, los últimos representantes del grupo capaces de alcanzar tamaños de hasta 2 metros de longitud.


Los resultados de este análisis se enmarcan en un proyecto más amplio, que engloba a investigadores de la UNED y de la Universidad de Salamanca y que pretende la revisión sistemática de las colecciones de la Sala de las Tortugas de la USAL. Estas colecciones constituyen una referencia internacional que, como en el caso de las tortugas de Mazaterón, revisadas a la luz del conocimiento actual del grupo, pueden ser especialmente relevantes para para interpretar la historia evolutiva de algunos de los grupos de tortugas que habitaron Europa.

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Más información:
  • Referencia: Adán Pérez-García; Francisco Ortega; Emiliano Jiménez Fuentes. Taxonomy, systematics and diversity of the European oldest testudinids. Zoological Journal of the Linnean Society: 177, 648–675. 
  • Figuras. Arriba: Caparazón completo de un ejemplar de la nueva tortuga Pelorochelon soriana, procedente del yacimiento de Mazaterón (Soria) y depositado en la Sala de las Tortugas de la Universidad de Salamanca, en comparación con el tamaño de la tortuga terrestre ibérica actual Testudo hermanni. Centro: Imagen en la que se muestra el tamaño comparativo entre un ejemplar en vida de la nueva tortuga terrestre Pelorochelon junto a una niña pequeña. Abajo: Etapas finales del proceso de preparación y limpieza de un bloque con dos ejemplares de Pelorochelon soriana, expuesto en el hall de entrada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca.

9.6.16

Tartaruscola, el primer botremídido del Cenozoico de Europa


Las tortugas actuales forman parte de dos linajes: Pleurodira y Cryptodira. La distribución actual de Pleurodira es muy limitada, estas tortugas siendo exclusivas de regiones intertropicales. Esto es debido a que habitan en regiones con temperaturas climáticas relativamente elevadas durante todo el año. Sin embargo, este grupo experimentó importantes incrementos en su área de distribución en periodos del pasado caracterizados por altas temperaturas globales. En este sentido, un grupo muy exitoso y diverso de Pleurodira, exclusivo del registro fósil, alcanzó Europa durante el Cretácico Superior: Bothremydidae. Los botremídidos, procedentes de África, se adaptaron a ambientes dulceacuícolas de Europa, donde fueron muy exitosos. En este sentido, son reconocidos como el grupo de tortugas más abundante y diverso en los yacimientos del Cretácico más superior de este continente. Sin embargo, su pervivencia en Europa más allá de la crisis de extinción masiva finicretácica no había sido, hasta ahora, confirmada.


Dos cráneos de tortugas relativamente completos y muy bien preservados son presentados en un nuevo trabajo, que acaba de ser publicado. Esos ejemplares provienen del Eoceno inferior de Saint-Papoul, una localidad situada en el sur de Francia, en Aude. Por tanto los niveles en los que fueron hallados, depositados hace aproximadamente unos 50 millones de años, son unos 15 millones de años posteriores al Mesozoico. El estudio detallado de estos fósiles permite su identificación como atribuibles a un nuevo género y especie: Tartaruscola teodorii. Tartaruscola es reconocido como un bothremídido, siendo, por tanto, el único representante conocido en el Cenozoico de este continente, y uno de los pocos que perviven en el Eoceno a nivel mundial. La nueva tortuga es identificada como un miembro del linaje de Bothremydidae que habitó en el Cretácico Superior de Europa, dicho linaje siendo reconocido como exclusivo de este continente, e identificado como un grupo que pervivió tras la extinción que no sólo acabó con los dinosaurios no avianos, sino con muchos grupos de reptiles, entre los que se incluyen varios linajes de tortugas.
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Más información:

6.6.16

El invicto Cretácico de Estados Unidos: descripción detallada de un cuello de Alamosaurus

Secuencia de vértebras cervicales de Alamosaurus

En una tarde de verano, en un momento tranquilo, con un vaso de café a tu lado, decides navegar por internet y ver qué cosas anda publicando la gente. Y de repente, se te queda cara de sorpresa con el siguiente titular: “An articulated cervical series of Alamosaurus sanjuanensis Gilmore, 1922 (Dinosauria, Sauropoda) from Texas: new perspective on the relationships of North America’s last giant sauropod”. Respiramos hondo, volvemos a leer el título, y sí, es verdad. 

A lo que interesa: hemos hablado mucho, a lo largo de estas crónicas en Godzillin, sobre los saurópodos del Cretácico Inferior y Superior de EEUU. Este grupo es relativamente poco conocido en este territorio en particular, en los sedimentos del Cretácico Superior. Además de varios especímenes incompletos, el Cretácico Superior de EEUU se encuentra solamente representado por un único taxón: Alamosaurus sanjuanensis, definido en base a una escapula y un isquion. En este trabajo, conducido por Ronald S. Tykoski y Anthony R. Fiorillo, es descrito el famoso ejemplar de Alamosaurus en exhibición en el Pero Museum of Nature and Science, en Dallas (EEUU), el cual tuvimos la oportunidad de visitar en la última SVP. Recuperado en 1997, este individuo compuesto por una serie cervical casi completa y encontrado en articulación es descrito en detalle, y asignado a Alamosaurus sanjuanensis. Aunque no sea posible hacer una comparación directa con el holotipo, los autores han utilizado otros especímenes encontrados en Utah y Texas relacionados con Alamosaurus, y han podido confirmar la atribución de este espécimen del Museo de Dallas a dicho taxón. 

Uno de los análisis filogenéticos llevados a cabo en este nuevo trabajo de Tykoski y Fiorillo (2016).

El siguiente paso en el trabajo ha sido añadir toda esta información a las matrices de datos morfológicos. Como resultado, Alamosaurus es considerado como un titanosaurio fuera del clado Saltasauridae y un posible miembro de Longkosauria, hasta ahora representado por taxones argentinos como Futalognkosaurus dukei y Mendozasaurus neguyelap. Futuros hallazgos y la comparación detallada de estos taxones podrán confirmar esta hipótesis. Aquí esperaremos.

3.6.16

Reconocimiento al trabajo de los paleontólogos de Las Hoyas y Lo Hueco en el día de Castilla-La Mancha


En un paraje repoblado por pinos pero entre los que se intercalan gran número de sabinas en la serranía de Cuenca, emerge una gran serie de calizas litográficas que preservan un tesoro en forma de restos fósiles. Es en este lugar del término municipal de La Cierva donde hace ya más de 30 años, en concreto por el año 1984, cuando sale a la luz el impresionante yacimiento de Las Hoyas. Desde entonces la labor de un inmenso número de personas que forman un equipo multidisciplinar ha puesto y continua haciéndolo a este yacimiento en la primera fila de lugares paleontológicos que nos permiten conocer como eran los ecosistemas mesozoicos y, en concreto de 125 millones de años, en esta región del planeta.

En otro entorno, no muy alejado del anterior y dominado por extensas plantaciones de girasoles, y hace ya casi 10 años (queda poquito para ello), se tuvo, en el mes de mayo del año 2007, el primer contacto con el yacimiento paleontológico del Cretácico Superior localizado en un paraje conocido como “Lo Hueco”, muy cerca de la localidad conquense de Fuentes. Desde entonces la labor continua de un enorme equipo de personas en la puesta en valor de la gran cantidad de restos fósiles, principalmente de vertebrados, recuperados del trazado de la línea de Alta Velocidad Madrid-Levante ha hecho y hace de este yacimiento uno de los más importantes dentro del contexto paleontológico mundial a la hora de poner un poco más de luz al conocimiento de los ecosistemas con dinosaurios de finales del Cretácico.


Y aunque ya se hizo una referencia a ello en este mismo blog, no fue hasta el pasado martes 31 de mayo, durante la celebración institucional del día de Castilla-La Mancha, cuando se procedió a reconocer la labor de estas personas que han trabajo y lo continúan haciendo sobre el patrimonio paleontológico castellano-manchego de los yacimientos de Las Hoyas y Lo Hueco desde hace ya más de tres décadas. Por todo ello José Luis Sanz, catedrático de Paleontología de la UAM, recibió en primera instancia de manos de Emiliano García-Page, Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Placa de Reconocimiento al Mérito Regional al Equipo de Paleontólogos del Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha.


Desde este blog y en mi puño y letra:
Enhorabuena a todas las personas que han estado implicadas y lo continúan estando en esta magnífica labor de puesta en valor de este maravilloso patrimonio paleontológico.

Godzillín

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