20.6.19

Nueva tortuga de Niger con implicaciones sobre el origen de las pleurodiras modernas


En la actualidad Niger es una región africana cubierta por la arena del desierto. En el centro de ese país se identifica un área denominada Gadoufaoua, nombre tuareg que podría traducirse como “el lugar al que los camellos temen ir”, lo cual es indicativo de las condiciones extremas que allí se dan. Sin embargo, hace unos 110 millones de años, en la última parte del Cretácico Inferior, Gadoufaoua presentaba un aspecto radicalmente diferente. Allí abundaban diversos linajes de reptiles, entre ellos varios grupos de dinosaurios y una gran diversidad de cocodrilos, pero también tortugas. De hecho, los restos de tortugas son muy abundantes, incluyendo numerosos huesos de las extremidades y placas aisladas del caparazón, pero destacando algunos ejemplares por su excelente preservación, entre los que se encuentran esqueletos parciales y caparazones completos.


En la actualidad se identifican dos grandes grupos de tortugas, con un origen común que se remonta al Jurásico, hace más de 150 millones de años. Uno de ellos es, con diferencia, el más abundante en nuestros días. Se trata de Cryptodira, al que pertenecen todas las tortugas terrestres y marinas actuales, pero también la mayoría de las formas de agua dulce. El otro grupo es el de las tortugas pleurodiras, actualmente sólo representado por algunas especies de agua dulce, que viven en regiones intertropicales. Las pleurodiras son tortugas extrañas, caracterizadas por la presencia de cuellos muy largos, que doblan en el plano horizontal para ocultar la cabeza dentro del caparazón. Su distribución geográfica tan restringida es debida a la necesidad de habitar en climas muy cálidos. Así, en momentos con condiciones climáticas globales mucho mayores que las actuales, como por ejemplo las que se dieron en el último de los periodos dominados por los grandes dinosaurios, es decir, durante el Cretácico, estas tortugas vivieron en la mayoría de los continentes, siendo las más abundantes en los ríos y costas de Europa.


El origen de las familias actuales de Pleurodira, así como de otras actualmente extintas pero estrechamente relacionadas con ellas, se produjo en el gran continente que englobaba, entre otros, a las actuales Sudamérica y África. Y es precisamente en la región africana de Gadoufaoua donde se identifican los principales indicios sobre el origen de los grupos modernos.


Aunque hace cuarenta años se reconoció una relativamente alta diversidad de tortugas a partir de los fósiles provenientes de Gadoufaoua, estos animales apenas habían sido objeto de estudio. Una de las principales líneas de investigación desarrolladas en el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED es aquella relativa al análisis de las faunas de tortugas pleurodiras europeas. Y, en la búsqueda de su origen, el investigador Adán Pérez García ha retomado, varias décadas después, los estudios sobre las tortugas de Níger. Los resultados son sorprendentes. Así, el estudio de antiguas colecciones pertenecientes al Museo Nacional de Historia Natural de París ha permitido describir una nueva especie de tortuga, Francemys gadoufauaensis: “la tortuga de France que habitaba en el lugar al que los camellos temen ir”, cuyo nombre rinde homenaje a la investigadora francesa France de Lapparent, quien publicó los primeros datos sobre estas tortugas.


La pequeña nueva tortuga es identificada tanto por ejemplares adultos, de no más de 20 cm de longitud del caparazón, como por otros juveniles, de menos de 5 centímetros. Tras ser desenterrada en el desierto, y pasar décadas aguardando para ser estudiada, Francemys arroja importante información sobre el origen de las pleurodiras modernas, un exitoso linaje que ha sobrevivido durante más de 100 millones de años, y con el que, aunque suele pasar desapercibido, actualmente compartimos el Planeta.

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Más información:

7.6.19

¿En qué piensan los eusuquios? en formato tesis


El pasado jueves 6 de junio, en la Facultad de Humanidades de la UNED, Alejandro Serrano defendió su memoria de tesis titulada "Análisis de la evolución neurocraneal en la radiación temprana de Eusuchia". El resultado, por supuesto, fue la obtención del título de Doctor en Ciencias, obteniendo además la máxima calificación, Sobresaliente cum laude.

La tesis ha sido dirigida por Francisco Ortega, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), y por Fabien Knoll, (ARAID - Conjunto Paleontológico de Teruel- Dinópolis) y supone el reconocimiento al duro esfuerzo y trabajo llevado a cabo en estados 5 años por parte de Alejandro en su labor de dar un poco de vida a los eusuquios de Lo Hueco. Aquí tenéis el abstract de la tesis:

Crocodylomorpha is a very successful lineage, spanning 230 million years from its origin, in the Late Triassic, to present day. Crocodylomorph remains are common in Mesozoic and Cenozoic fossil sites across the world, showing a high diversity and abundance in these remote ancient ecosystems. The fossil site of Lo Hueco (Upper Cretaceous, Cuenca, Spain) is noteworthy because of the high number and exceptional preservation of the crocodylomorph remains found. The morphological characters in Lo Hueco specimens allow establishing three basal eusuchian morphotypes, two of them diagnosed as new endemical species: Lohuecosuchus megadontos, Agaresuchus fontisensis and an indeterminate Allodaposuchidae. The main aim of this PhD dissertation is to reconstruct and describe the inner skull cavities of several of the basal eusuchian specimens from the Lo Hueco fossil site. The specimens were scanned using CT-Technology, which allows to observe the interior of the specimen and to reconstruct its inner cavities, including the brain itself, inner ear and pharyngotympanic and paranasal sinus systems. The inner cavities also housed some of the neurosensorial organs of these animals. These regions have been linearly and volumetrically measured to estimate the neurosensorial and cognitive capabilities of these animals. These data were compared to those of several extant crocodylians of different sizes, and to those of some specimens from the outgroup of Crocodylomorpha, such as birds, squamates and turtles. The results show that inner skull cavities of crocodylomorphs are very conservative structures, being those of the extant specimens very similar to the inner skull cavities of the basal members of the group. However, some characters changes during the course of evolution following a phylogenetyc pattern, such as the shape of the caudodorsal region of the cerebrum, the shape of the intertympanic diverticula or the relative length of the median pharyngeal sinus. Our results also suggest that the neurosensory and cognitive capabilities of extant crocodylians, such as a sharp olfactory and visual acuity, or an adaptation to low-frequence hearing, were already present in early members of Eusuchia.

Como es tradición en estos eventos de enorme felicidad, al final del acto oficial de lectura y defensa de la tesis no pudo faltar la ya típica celebración. Sólo una cosa más: ¡enhorabuena Alejandro!


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Más información:
  • Referencia: Serrano Martínez, A. 2019. Análisis de la evolución neurocraneal en la radiación temprana de Eusuchia. Tesis Doctoral. UNED, Madrid.
  • Imágenes: Arriba, Alejandro Serrano al comienzo de la defensa de su tesis; abajo, el ya doctor junto a un nutrido grupo de paleontólogos y restauradores del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y algunas invitadas más.