30.4.14

¡Qué sensibles eran los pliosaurios!

- ¿Cómo dices? ¿Sensibles? ¿Los pliosaurios?
- Sí, sí, lo que oyes.
- ¿Pero de llorar y eso?
- No, hombre, no. A ver, que te explico...


Se ha publicado recientemente (tan recientemente que es la semana pasada, vamos) un nuevo artículo en la revista Naturwissenschaftenn en el que se estudia en detalle un cráneo de Pliosaurus kevani del Kimmeridgiense (Jurásico Superior) de Waymouth Bay (Dorset, Reino Unido). Gracias a un escaneado de tomografía computerizada de ambas premaxilas se ha podido obtener una imagen de todo un conjunto de canales que se bifurcan y ramifican, desde el rostro hasta los alvéolos dentales. En definitiva: lo que se tiene aquí es un complejo sistema neurovascular de la zona rostral de un pliosaurio, obtenido por primera vez gracias a la magnífica preservación del ejemplar.


¿Y qué implicaciones tiene esto? Los autores del artículo señalan en el mismo la presencia de rostros altamente inervados y/o decorados con numerosas y pequeñas oquedades en un gran número de amniotas, como lepidosauromorfos (termorreceptores en serpientes y lagartos), arcosauromorfos (receptores de presión en cocodrilos y espinosaurios), ictiosaurios, monotremas y algunos cetáceos. Con los datos de los que se dispone, no se puede saber por el momento si esta red neurovascular tenía una función receptora térmica, química, eléctrica o mecánica concreta, pero parece claro que sí que tendría alguna especie de función sensitiva unida a la detección de movimiento. Este complejo sistema habría tenido una gran importancia para el animal en la orientación y la detección de presas en condiciones de poca visibilidad. 

Lo dicho: igual no eran unos llorones, pero está claro que los pliosaurios tenían una gran sensibilidad.

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Más información:

29.4.14

El paleoambiente de los yacimientos de vertebrados de las Hoces de Beteta (Cuenca) en el XII EJIP


Introducción

En el extremo norte de la provincia de Cuenca (bien conocida por su gran riqueza paleontológica), se encuentran los yacimientos de vertebrados del Cretácico Inferior de las “Hoces de Beteta” hallados recientemente (Prieto et al., 2013; Ruiz-Galván et al., 2013). Estos nuevos yacimientos pasan a formar parte del rico patrimonio paleontológico de la región, junto con otros yacimientos de edad similar ya bastante conocidos, como lo son el yacimiento de “Las Hoyas”, “Uña” y “Buenache”.

Durante los años sesenta del pasado siglo, varios científicos franceses (Curnelle, 1968; Lapparent et al., 1969), estudiando la geología de la Serranía de Cuenca, citaron restos de macrovertebrados en las “Hoces de Beteta”. Desde entonces, no se han publicado nuevos hallazgos, hasta que en la anterior edición del EJIP (XI), se presentaron tres nuevos yacimientos en la zona, denominados Vadillos-1, Vadillos-2 y El Tobar. Se amplió el registro de los restos de vertebrados encontrados en la región, y se estudió el contexto geológico de los mismos (Prieto et al., 2013; Ruiz-Galván et al., 2013).

El trabajo presentado en esta edición del EJIP, consiste en ampliar la información aportada en anteriores publicaciones sobre el contexto, la estratigrafía y el paleoambiente de estos yacimientos de vertebrados.

Situación geográfica y geológica

El área estudiada se encuentra al N de la provincia de Cuenca (España), en el paraje natural de las “Hoces de Beteta”, cerca de los municipios de Puente de Vadillos y El Tobar. Geológicamente se sitúa en el extremo SO de la Cordillera Ibérica, donde predominan los afloramientos de la cobertera mesozoica, muy plegada y fracturada en este sector (Capote et al., 1982).

Figura 1. A, B: Localización geográfica (A) y geológica (B) de los nuevos yacimientos en las Hoces de Beteta. (Extraído de Prieto et al., 2013)

Estratigrafía y paleoambiente

Los tres yacimientos (Vadillos-1, Vadillos-2 y El Tobar) presentan conjuntos litológicos similares en facies Weald, pertenecientes a la Fm Arenas y Arcillas del Collado (Prieto et al., 2013) y, en parte, posiblemente a la Fm La Huérguina (su equivalente lateral). Sin embargo, cada yacimiento muestra ciertas diferencias y matices que conviene resaltar. La sucesión común, que alcanza unos 20 m de potencia, presenta de base a techo: una capa de arcillas marrones, una capa de margas grises (que pueden mostrar tonalidades verdosas en algunos tramos) y una capa de arcillas rojas, todas ellas separadas mediante límites graduales. En líneas generales Vadillos-1 se caracteriza por presentar el mayor espesor arcilloso de los 3 yacimientos, Vadillos-2 presenta un intervalo carbonatado que contiene también restos de vertebrados y en El Tobar hay un mayor número de intercalaciones arenosas, así como un mayor espesor de margas grises y menor de arcillas marrones.

En cuanto al contenido fósil, en Vadillos-1 se encuentran restos vegetales carbonificados, carofitas, moluscos, ostrácodos, restos óseos de osteíctios, cocodrilomorfos y dinosaurios, y fragmentos de cáscaras de huevo. El contenido fósil de Vadillos-2 se compone de restos óseos de osteíctios y cocodrilomorfos, y fragmentos de cáscaras de huevo. En El Tobar se hallan restos vegetales carbonificados, carofitas, ostrácodos, tortugas, cocodrilomorfos y dinosaurios.

Estos materiales se depositaron en diferentes ámbitos de un sistema aluvial, en general en zonas relativamente distales (ausencia de brechas y conglomerados) y parcialmente inundadas por pequeñas áreas lacustres o palustres. Las intercalaciones arenosas podrían corresponder a pequeños canales distribuidores tipo “braided”, que desplazarían el sedimento más grueso generando estructuras de corriente, como estratificaciones cruzadas. La energía del sistema también favorecería la formación de oncolitos. Los depósitos arcillosos y carbonatados corresponderían a las llanuras de inundación de este sistema aluvial, en las que se vio favorecida la conservación de los fósiles encontrados. (Vicente & Martín-Closas, 2013).

Figura 2: A, B: Vistas de intervalos fosilíferos en los afloramientos de Vadillos-1 (A) y El Tobar (B). (Extraído de Prieto et al., 2013)

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Referencia:
Trabajos citados:
  • Capote, R., Díaz, M., Gabaldón, V., Gómez, J.J., Sánchez de la Torre, L., Ruiz, P., Rosell, J., Sopeña, A. & Yébenes, A. (1982). Evolución sedimentológica y tectónica del Ciclo Alpino en el tercio noroccidental de la Rama Castellana de la Cordillera Ibérica. Temas geológico- mineros, 5, 240 p.
  • Curnelle, R. (1968). Études géologiques dans la Serranía de Cuenca, entre Priego et Beteta (Chaînes ibériques occidentales, Province de Cuenca). Tesis doctoral, Université de Bordeaux, 57, 187 p.
  • Lapparent, A.F. de, Curnelle, R., Defaut, B., Miroschedji, A. de, & Pallard, B. (1969). Nouveaux gisements de Dinosaures en Espagne centrale. Estudios Geológicos, 25, 311-315.
  • Prieto, I., Barroso-Barcenilla, F., Segura, M., & Ruiz-Galván, A. (2013). Contexto geológico de los nuevos yacimientos Barremienses de vertebrados en las Hoces de Beteta (Cuenca, España). En: Trending Topics in Paleontology (Eds. P. Navas-Parejo, C. Martínez-Pérez & S. Pla-Pueyo). Atarfe, Granada, 89-91.
  • Ruiz-Galván, A., Sanz, J.L., Sevilla, P. & Prieto, I. (2013). Nuevos yacimientos de vertebrados en el Cretácico Inferior de las Hoces de Beteta (Cuenca, España). En: Trending Topics in Paleontology (Eds. P. Navas-Parejo, C. Martínez-Pérez & S. Pla-Pueyo). Atarfe, Granada, 98-100.
  • Vicente, A. & Martín-Closas, C. (2013). Lower Cretaceous charophytes from the Serranía de Cuenca, Iberian Chain: Taxonomy, biostratigraphy and palaeoecology. Cretaceous Research, 40, 227-242.

28.4.14

Ciclo de conferencias sobre dinosaurios en Lourinhã

Ilustración de Ivan Gromicho

Lourinhã es un municipio portugués situado en una de las zonas más ricas en fósiles de dinosaurios en la península ibérica y es bien conocido por la descripción de algunas especies como Lusotitan atalaiensis o Dinheirosaurus lourinhanensis.


El próximo dia 29 de Abril, la Escuela Básica Dr. Afonso Rodrigues Pereira (Lourinhã) organizará un ciclo de charlas sobre el registro dinosauriano en el contexto de la celebración del "Dia Mundial do Planeta Terra". Estas charlas cuentan con la participación de varios investigadores portugueses que pertenecen al entorno de este blog, y más concretamente, a la Sociedade de História Natural de Torres Vedras, al Museu Nacional de História Natural e da Ciência (Lisboa) y a la Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa. Dejamos aquí el anuncio de las conferencias y una pequeña reseña de los participantes:

Vanda Faria do Santos (MNHNC) na Pedreira do Avelino (Sesimbra), Foto: Luís Rodrigues

  • "Icnologia - uma ciência interpretativa aplicada à Paleontologia" por Vanda Faria dos Santos, investigadora do Museu Nacional de História Natural e da Ciência e especializada em pegadas de dinossáurios, em particular no registo do Jurássico português. Foi uma das responsáveis pelos estudos levados a cabo nos trilhos preservados na Pedreira do Galinha, em pleno Maciço Calcário Estremenho.

Elisabete Malafaia (FCUL/SHN) nos Estados Unidos da América

  • "Dinossáurios do Jurássico Superior português - um importante registo" por Elisabete Malafaia e Bruno Camilo Silva. Elisabete Malafaia é investigadora da Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa e da Sociedade de História Natural de Torres Vedras e é especializada em dinossáurios terópodes, com especial enfoque no registo de allosauróides do Jurássico Superior Português. Bruno Silva é o presente director do Laboratório de Paleontologia e Paleoecologia da Sociedade de História Natural de Torres Vedras, entidade que tem realizado diversos trabalhos no registo fóssil de vertebrados do Mesozóico Português.

Bruno Silva explicando a geologia da região Oeste.

  • "Objectivo Níger - um projecto científico/humanitário" por Pedro Dantas, paleontólogo português da Sociedade de História Natural de Torres Vedras e especialista em dinossáurios, é responsável pelo estabelecimento de alguns táxones em Portugal, como é o caso do dinossáurio saurópode Lourinhasaurus. Apesar de ter participado em diversas escavações em Portugal (e.g. Lourinhã, Pombal, Torres Vedras), Espanha e Estados Unidos da América (Utah), nesta palestra este investigador irá falar um pouco da sua experiência nas campanhas paleontológicas levadas a cabo no Níger (Africa) na qual participaram investigadores portugueses, e na qual foi descoberto o saurópode Spinophorosaurus

Pedro Dantas (SHN) na excavação de Dinheirosaurus (Porto Dinheiro, Lourinhã)

25.4.14

Fotogrametría en el XII EJIP

La paleontología virtual es una de las ramas de la disciplina que más se ha desarrollando en los últimos años y, como testimonio de ello queda el cada vez más elevado número de trabajos que implica el uso de estas metodologías en congresos como el EJIP. Este año, Daniel Vidal, Alejandro Serrano Martínez y Carlos de Miguel Chaves presentaron en su trabajo "Obtención de modelos tridimensionales mediante fotogrametría" lo que el título prometía: un sencillo protocolo para digitalizar fósiles.

La fotogrametría nació como una herramienta puramente analógica en el que se tomaban dos imágenes ligeramente superpuestas, imitando la visión binocular humana (estereopares) para ver con perspectiva (tres dimensiones) a simple vista o mediante un estereoscopio. Su uso principal era en cartografía, y la mayor parte de los mapas aún vigentes se realizaron de este modo.

La técnica en cuestión viene siendo utilizada desde hace poco más de un lustro en paleontología, estando su uso mucho más arraigado en la arqueología, donde lleva utilizándose desde los años 70 para obtener cartografías de yacimientos, bien realizando ortofotos o mediante la técnica tradicional descrita antes.

Más recientemente, los ordenadores han permitido generar a partir de fotografías superpuestas modelos en tres dimensiones, identificando los puntos comunes en pares de fotografías. Estos puntos se sitúan en un sistema cartesiano de 3 coordenadas, generando una nube de puntos. Esta nube permite, uniéndolos mediante vértices, obtener una malla poligonal y una textura fotográfica de muy alta calidad a partir de las propias fotografías.

Esto permite conseguir modelos de una calidad impresionante, incluso a partir de fotografías tomadas de forma no intencionada, como ya mencionamos aquí. No obstante, la calidad del modelo resultante siempre será muy superior si se sigue un protocolo más riguroso a la hora de digitalizar el ejemplar en cuestión. Estos protocolos son verdaderamente sencillos: no se requiere cámaras de alta gama y gran parte de los software disponibles son gratuitos, permitiendo a los usuarios obtener modelos de una calidad excelente sin dejarse un dineral.

Un modelo tridimensional de calidad media-baja realizado mediante fotogrametría.

Por ello, ahora empieza a llegar el momento en el que esta técnica y otras similares tengan que integrarse de forma natural en la praxis paleontológica como lo están otro tipo de técnicas de documentación como la fotografía tradicional o el dibujo. Esto es imperativo, puesto que las colecciones paleontológicas no son indestructibles y son muchas las que se han perdido o deteriorado a lo largo del tiempo.

Los modelos tridimensionales son una forma de almacenar muchísima información que no puede registrarse solamente con los métodos más tradicionales, amén de muchas utilidades en investigación (de las que iremos hablando por aquí más adelante) más allá de la mera labor de documentación. Por ello, gracias a ser cada vez más sencilla y barata, la digitalización en 3D se irá, con total seguridad, integrando cada vez más en el mundo de la paleontología.

Daniel Vidal al final de la comunicación, en la que los tres autores agradecían al público su atención en un autorretrato realizado por Carlos De Miguel (imagen robada a los amigos de Era uma vez um dinossaurio)

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Referencias:
Más información y tutoriales:

24.4.14

Ilústranos... Stephanie Abramowicz

Como siempre, seguimos acudiendo de forma religiosa a nuestra cita mensual con el mundo de la paleoilustración. Y puesto que desde Emily Willoughby no había vuelto a pasar una mujer por esta sección, es hora de darle de nuevo algo de representación a las paleoartistas femeninas. ¡Stephanie Abramowicz, te toca!


Stephanie Abramowicz es la ilustradora científica del Dinosaur Institute, en el Natural History Museum de Los Angeles. Estudió una Licenciatura de Bellas Artes en la Escuela Roski de Bellas Artes de la Universidad del Sur de California. Sin embargo, también la había atraído siempre la naturaleza, y durante sus estudios hizo varias colaboraciones relacionadas con la ilustración científica, llegando así a contactar con el Dinosaur Institute.


Además de ser la ilustradora del D.I., Stephanie colabora con ellos en las excavaciones que organizan. Allí realiza una valioso trabajo de campo, pues, además de prospectar y excavar, también realiza mapas y registra la posición de los huesos en los yacimientos. Este trabajo de campo, a su vez, resulta muy valioso para Stephanie, pues le aporta mucha información y le ayuda en sus posteriores reconstrucciones de los animales.


Stephanie Abramowicz realiza prácticamente todas sus pinturas en formato digital, a través de su ordenador. Sus ilustraciones se caracterizan por presentar un alto grado de detalle (sobre todo según va refinando más y más su técnica; no hay más que ver la pareja de Confuciusornis de la imagen anterior), y también por la utilización de tonos poco llamativos: muchas de sus pinturas son de colores apagados (eso, cuando no son directamente en blanco y negro).


No solamente del Dinosaur Institute vive Stephanie Abramowicz. También ha participado con sus ilustraciones en libros, revistas de impacto, páginas webs y publicaciones de alcance más general. Desde luego, muchas de sus pinturas son impresionantes y de una enorme calidad, pareciendo en muchas ocasiones que estás viendo animales vivos reales. Así que ya sabéis: aquí su página web, para que podáis ver algunos de sus trabajos; no son muchos y no se ven muy en detalle/calidad, pero oye, menos da una piedra. Si no, siempre podéis ir al Dinosaur Hall del Museo de Historia Natural de Los Angeles.

23.4.14

Superárboles filogenéticos de sauropodomorfos en el XII EJIP


Entre los trabajos presentados en el pasado XII EJIP en Sobrarbe (Huesca), Adrián Páramo y Francisco Ortega presentaron un trabajo preliminar sobre tres tipos de algoritmos de elaboración de superárboles filogenéticos y su empleo para establecer una filogenia global del grupo de los sauropodomorfos.

Un Superárbol no es más que un árbol de consenso que aúna hipótesis filogenéticas diversas cuando tenemos un conjunto de hipótesis filogenéticas (árboles) de partida, pero con un solape parcial de los taxones, por lo que no podemos emplear métodos de consenso tradicionales.

Por ejemplo: un par de filogenia como la de Sauropodomorpha basales, y Sauropoda. Como veis en la imagen, en la filogenia de saurópodos hay pocos taxones de sauropodomorfos no saurópodos, y viceversa.

Filogenias de Smith & Pol (2007) arriba, Wilson (2002) abajo.

Si quisiésemos, por ejemplo, estudiar tendencias macroevolutivas en todo el grupo, hay diversas formas de solucionar nuestro problema. Y en este trabajo presentado, se escogió la elaboración de superárboles.

Un Superárbol se elabora a partir de filogenias previas publicadas y procesarlas. Se requerirán unas pocas o tomarlas a granel dependiendo del grupo de estudio, la exhaustividad y necesidades de nuestro estudio.

En este caso, los autores se decantaron por una búsqueda e inclusión de toda filogenia publicada mediante métodos cladísticos hasta finales de 2013. Es importante que los árboles a incluir sean a) obtenidos por métodos cladísticos evidentemente b) estandarizar la metodología. Como por ejemplo, que todos los árboles incluidos sean consensos estrictos de todas y cada una de las hipótesis de entrada, pero respetando al máximo los procedimientos del autor original.

Bueno, y hasta aquí todo esto suena muy bien, pero ¿y cómo se trabaja con este método de consenso? Pues… para gusto, los colores, como quien dice. Hoy día contamos con más de 14 algoritmos y métodos distintos, solo en elaboración de superárboles. En este estudio se escogieron tres tipos: 2 basados en el Matrix Representation con Parsimonia, y otro derivado, basado en Flipping. Sí, el último nombre tiene lo suyo, pero comenzamos a ver que al igual que buenos matemáticos, los diversos autores son un poco curiosos con eso de los nombres. Para los interesados, está el recopilatorio de Bininda-Emonds (2004) o el trabajo de revisión de la eficacia de diversos métodos y del que se basa buena parte de nuestras premisas de partida, el de Buerki y colaboradores (2011). También hay que lidiar con determinadas fuentes de error al preparar las filogenias previas, así que es casi una lectura obligatoria el trabajo de Bininda-Emonds y colaboradores (2004).


¿En qué consiste el Matrix Representation?

Yo te enseñaré qué es Matrix Representation...

Consiste en un procesado a posteriori, en que todas las topologías de los árboles de entrada los convertimos en una única matriz de 0s, 1s e incógnitas. En líneas de código que representan cada árbol y puntúan 1s a los grupos cada vez más inclusivos entre sí y 0s a todos los taxones de ese árbol. El método de Baum (1992) & Ragan (1992) es el más tradicional. Luego existe el método de Purvis (1995), más restrictivo, y que solo puntuaría los sucesivos grupos más inclusivos como 1s y los grupos hermanos como 0s, siendo este último detalle muy importante.

Un ejemplo real a partir de varios árboles hipotéticos con los taxones de al A a la Z, y cómo se representarían por el MR.

¿Y la Parsimonia?

Pues eso, analizar la matriz resultante por máxima parsimonia.



¿Y el Flipping?

Ah, claro, el tercer método con nombre curioso. El MinFlip, o Matrix Representation with Flipping se diferencia en el análisis de esa matriz en la que convertimos todas las topologías en “?”, 0s y 1s.



El MinFlip, propuesto por Chen y colaboradores (2002) es un algoritmo que consiste en producir el árbol que requiera el menor número de cambios de 0s a 1s y viceversa para producir un árbol lo más resuelto posible. El software diseñado por los mismos autores, toma el Matrix Representation de Baum & Ragan (en este caso) y busca los resultados que requieran un mínimo número de cambios y cumplan ciertos parámetros de estabilidad.


¿Y qué ocurre con los sauropodomorfos?

Pues de momento se establece una de las filogenias más inclusivas de este grupo de cuello largo y cabeza pequeña desde sus ancestros más primitivos que paseaban sus peculiares cuerpos a dos patas, hasta los imponentes titanosaurios del Cretácico terminal.

Pobres Eusauropoda del MRP de Baum & Ragan.

Si bien no todo es perfecto, podríamos concluir que el método clásico de Baum & Ragan recupera, de forma peculiar, las hipótesis más clásicas para diversos grupos. Lo cuál es algo problemático a la hora de establecer la posición de taxones históricamente conflictivos. Tanto es así que gracias al “baile” que ha tenido Losillasaurus, éste método no recupera el grupo de los Turiasauria, habiendo una politomía importante entre los Eusauropoda no neosaurópodos más derivados.

Y eso es todo.



Referencia:
Trabajos citados

En el día del libro... presentación de un nuevo libro gratuito sobre el Diplodocus


Como posiblemente sepa el lector, hoy es el día del libro. ¿Qué mejor día para presentar un nuevo libro sobre paleontología que éste?

Hace escasas dos horas ha tenido la lugar, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el acto de presentación del libro "Diplodocus carnegii. 100 años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales", cuyos autores son Begoña Sánchez-Chillón y Adán Pérez-García. No se trata de un libro tradicional, sino de uno digital, en el que, a sus 38 páginas "ordinarias", se suman multitud de textos, fotografías, documentos y vídeos adicionales, de manera que el lector puede acceder a numerosa documentación pinchando sobre sus enlaces.  

Y, lo mejor de todo, este libro es gratuito. Así que, ¿para qué hablar más sobre él cuando puedes acceder directamente al mismo desde tu ordenador, tablet o tu móvil? Además, también es posible descargarlo.

Puedes acceder a esta obra pinchando AQUÍ.

22.4.14

Mejor que sobre que no que falte: Fotogrametría Histórica

El registro fósil y, por extensión, el registro geológico consta de ejemplares de dificultad de preservación muy variable. En muchas ocasiones los yacimientos son enormes, de varios kilómetros cuadrados de extensión, lo que dificulta mucho e incluso imposibilita su preservación.

Este es el caso del macroyacimiento de icnitas (huellas) del río Paluxy en Estados Unidos. La mayoría de las icnitas forman parte del lecho del río y están constantemente castigadas por los agentes erosivos. Algunos de los enclaves más importantes de este yacimiento fueron prospectados en los años 40 por el célebre Roland T. Bird. Entre ellos figuraban dos rastros de dinosaurios asociados (misma dirección y sentido de las huellas), un saurópodo y un terópodo, que se interpretó como una posible "caza", en la que el terópodo habría estado siguiendo al saurópodo (ya que las huellas del primero "pisan" las del segundo).


Se trata por tanto de un ejemplar importante que debería estar preservado como principal evidencia con la que contrastar cualquier hipótesis de este tipo. R.T. Bird era consciente de ello y, a tal fin, decidió levantar físicamente el yacimiento y depositarlo en distintas instituciones. A sabiendas de la pérdida de información que conllevaría esta operación, Bird documentó el proceso mediante dibujos, fotografías y vídeo. Como podría esperarse, porciones del yacimiento se perdieron para siempre y el material depositado en los museos ha comenzado a deteriorarse.

No obstante, las modernas técnicas de fotogrametría han permitido a Peter Falkingham y colaboradores recrear un modelo tridimensional bastante fidedigno del yacimiento tal cual se excavó en los años 40.

Pero, ¿qué es eso de la fotogrametría? ¿Cómo se utiliza para generar un modelo tridimensional a partir de fotografías antiguas? Siendo un poco simplistas, podríamos decir que se trata de la evolución de la misma técnica que se lleva empleando casi un siglo en cartografía. Esta técnica permite, a partir de más de una fotografía (con un mínimo de dos), obtener modelos tridimensionales de una calidad variable, que oscila desde aceptable a muy alta calidad.


Falkingham y colaboradores han realizado escáneres de alta resolución de las fotografías tomadas por R.T. Bird y, a partir de ellas han realizado el modelo tridimensional. No era una tarea sencilla: en los levantamientos fotogramétricos de un yacimiento hay que seguir un protocolo para obtener un buen modelo tridimensional que R.T. Bird evidentemente no pudo seguir, al no existir entonces la técnica. Las fotos están tomadas en días distintos, con elementos distintos como escala, con una mayor o menor cantidad de agua en el caudal del río, con iluminación ligeramente diferente...

No obstante, eligiendo las fotografías más adecuadas se ha podido obtener un modelo bastante bueno. Dista mucho de ser perfecto (la sección central de los rastros tiene muy baja resolución), pero ha permitido recuperar información sobre las secciones perdidas, estimar el grado de deterioro de las secciones conservadas en los museos y corroborar cuál de las dos cartografías del yacimiento que realizó Bird es más fidedigna.


Por tanto esta "fotogrametría histórica", como la han denominado los autores, pone de manifiesto una vez más que la documentación de toda excavación es primordial, pues muchos años después sigue siendo materia prima de investigación y divulgación.

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Más información:

21.4.14

La historia del lariosaurio de Estada (Huesca) en el XII EJIP

Entre los trabajos presentados en el XII Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología en Sobrarbe (Huesca), del 9 al 12 de abril, rescatamos en esta ocasión el presentado por Carlos de Miguel Chaves, Adán Pérez-García y Francisco Ortega: "Perspectiva histórica del ejemplar de Lariosaurus (Sauropterygia) de Estada (Hueca)". El trabajo, como ya habréis podido deducir (y como comprobaron de primera mano los asistentes al EJIP), es del tipo histórico que nos gusta abordar de vez en cuando por aquí. Hay que reseñar que este ejemplar tiene cierta relevancia en la historia de la paleontología española por ser el primer fósil de notosaurio en la Península Ibérica.

Carlos de Miguel Chaves durante la charla lariosauriana en cuestión.

Lariosaurus es un género de sauropterigios notosáuridos del Ladiniense (Triásico Medio), cuyos restos se han encontrado en Italia, Suiza, Francia, Alemania, Israel, China y España. Son animales de pequeño tamaño y cuyas extremidades anteriores están transformadas en aletas. El primer ejemplar de Lariosaurus se descubrió en 1830 en los alrededores del lago Como (Perledo, Italia) en 1830, y fue descrito y nombrado por Curioni en 1847 como Lariosaurus balsami

Tal y como queda registrado en la sesión del 28 de Febrero de 1912 del Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural, Don Pedro Ferrando presenta la fotografía y un replicado en yeso de un reptil sauropterigio encontrado en Estada (Huesca) por un tal señor Salamero. Allí, se clasifica tentativamente como Lariosaurus por el parecido con el ejemplar de E. balsami de Munich. En los siguientes 20-30 años se vuelve a citar el fósil varias veces en el B.R.S.E.H.N., así como su réplica, y el 5 de Julio de 1932 es adquirido por Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN 63704). Además, a finales del 21 se dice que en la réplica viene tallado el nombre de Tortosa como localidad de origen, en vez de Estada, por lo que un par de meses después se hace una rectificación. Sin embargo, no es hasta 1976 cuando el ejemplar se estudia por fin en detalle. 

1.A, réplica original del lariosaurio de Estada. 1.B, detalle de hueso adherido a la réplica. 1.C, de talle del nombre tallado de Estada. 1.D, detalle del nombre de Tortosa tallado en un lateral. 1.E, compra del ejemplar por parte del MNCN. 

Para este trabajo se recuperó también la réplica original, de la que no estaba clara su ubicación con el paso de los años. Esta réplica es de muy mala calidad, pues presenta adheridos fragmentos de hueso del fósil original en la zona de las costillas, y hay dos inscripciones de la localidad de origen, Tortosa en un lateral, y Estada en la cara superior (tallado sobre una inscripción previa de Tortosa). Esta copia, pese a su baja calidad, fue depositado en el MNCN, donde se le dio un número de colección (MNCNREP 1134).

Parece que, al final, la historia de la copia y del fósil original del Lariosaurus de Estada llega a una conclusión feliz para ambos.

El propio lariosaurio de Estada, todo un caballero, quiso agradecer al público del EJIP su atención (imagen por Carlos de Miguel Chaves).

Referencias:

16.4.14

¿El pollo del infierno que reveló los secretos de Caenagnathidae?

"Anzu" es el nombre de un demonio emplumado de la mitología mesopotámica y ahora también del nuevo  género de dinosaurio que ha sido encontrado en la Formación Hell Creek y que se ha popularizado en los medios bajo el apodo de “Pollo del Infierno”.

La nueva especie, Anzu wylliei, es un oviraptorosaurio que además de suponer uno de los registros fósiles más recientes del grupo, aporta una información muy valiosa para el conocimiento de la osteología y de las relaciones evolutivas de, en concreto, la familia Caenagnathidae (gracias a los tres esqueletos parciales bien preservados que se han descrito).

En este trabajo (Lamanna et al., 2014) son efectuados análisis filogenéticos donde A. wylliei queda resuelto como un cenagnátido derivado. La interpretación de los resultados de estos análisis conlleva a las siguientes consideraciones: por un lado, que las especies Microvenator celer y Gigantoraptor erlianensis son cenagnátidos basales [como ya propusieron Longrich et al., (2013)]; por otro, que A. wylliei es el taxón hermano de Caenagnathus collinsi y no “Caenagnathus” sternbergi (con lo cual, el género de este último, que fue descrito posteriormente, probablemente debería ser reemplazado); y finalmente, que los oviraptorosaurios de la familia Caenagnathidae constituyen un clado monofilético.

Filogenia de los terópodos oviraptorosaurios como se muestra en Lammana et al., 2014.

Lamanna et al., (2014), incluyen también en este nuevo estudio, una estimación de la masa corporal de A. wylliei; en el cual concluyen, que en vida, la del holotipo probablemente se encontraba entre aproximadamente 200-300 Kg; siendo el segundo oviraptorosaurio más grande. Consideran también que es muy probable que los cenagnátidos presentaran el mayor rango de variación de tamaño corporal dentro de los oviraptorosaurios (y así ocurre al menos en los taxones descritos hasta ahora): se estima una masa corporal de unos 5 Kg para Caenagnathasia martinsoni (Currie et al., 1994), muy lejos de las estimaciones de entre 1400 y 3264 Kg asignadas para G. erlianensis (Xu et al., 2007 & Zanno & Makovicky, 2013).

Finalmente, este trabajo añade sendos párrafos de discusión sobre aspectos de la paleoecología de los cenagnátidos, donde se incluye un interesante surtido de trabajos recopilados y contrastados en el cual, son revisadas las posibles adaptaciones alimentarias y motrices de estos animales. Las evidencias fósiles apuntan en distintas direcciones, pudiendo tratarse probablemente desde herbívoros estrictos  hasta depredadores de pequeños animales; al mismo tiempo que, tanto de formas trepadoras arborícolas, como, por otro lado, de formas adaptadas a un nicho ecológico similar al de las aves zancudas modernas.

El descubrimiento de A. wyliei, aunque no supone ninguna evidencia definitiva para descartar opciones, hace parecer algunas hipótesis más plausibles que otras. Debido a su tamaño parece poco probable que al menos los individuos adultos de especies como A. wylliei o Hagryphus giganteus tuvieran un modo de vida arborícola. Asimismo, la localización de los fósiles de A. wylliei y las posibles trazas fósiles sugieren que estos terópodos pudieron haberse visto favorecidos por ambientes con llanuras de inundación que recibiesen un buen aporte de agua, según propone el trabajo. Considerando todo lo anterior, y el análisis morfológico de la mandíbula de los cenagnátidos (que apunta a que podrían haber sido capaces de procesar una gran variedad de alimentos), los autores concluyen sugiriendo que Anzu y otros cenagnátidos derivados tal vez fueran generalistas que habitasen en llanuras costeras. (No obstante, quizá esta propuesta con respecto al ambiente en el que se desenvolvían, debería haber sido enunciada en caso de que pudiera garantizarse que la localización de los restos no tenga que ver más con unas condiciones tafonómicas que favorezcan la preservación de los mismos en tales contextos). 

En definitiva, el título de este post se planteaba como un interrogante, dado que, aun valorando la interesante información que brinda el “Pollo del Infierno” para completar el conocimiento de Caenagnathidae, no significa que la aproximación a esta especie y su familia sea tan precisa como para, tan siquiera, perfilar una imagen de estos animales desenvolviéndose en su desaparecido entorno; quizá sólo se pueda saber que en potencia podrían haber sido muy versátiles a la hora de adaptarse al medio.

Posible aspecto en vida de Anzu williei, por Eloy Manzanero considerando las reconstrucciones esqueléticas de Lammana et al., (2014) y una apariencia externa similar a la de algunas formas actuales de Ratitae y Galloanserae.

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Referencias:

15.4.14

Crónicas del XII EJIP de Sobrarbe (Huesca)


La semana pasada se celebró el XII Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP). Varios de nuestros colaboradores, estudiantes de posgrado de la UAM/UNED, asistieron a la sede de este año en Boltaña (Huesca), dentro la comarca de Sobrarbe y entorno del geoparque con mismo nombre.

Pese a que nuestros colaboradores se desplazaron con nocturnidad y alevosía, siendo imposible su asistencia al recibimiento inicial, llegaron instantes antes del rito de media mañana: la hora del café. Mientras todos los participantes recogían sus merecidas galletas de fósiles propias de Sobrarbe, revisábamos el material de congreso que nos acababan de dar. Una camiseta bastante chula, un USB muy útil, un libro de congreso impecable dentro de una mochila que podría recibir una homologación de la DGT (aunque también muy molona) y el resto ¡un-saco-de-cosas! literalmente, sobre el turismo de la comarca y geoparque.


El público llegó a abarrotar la sala en algunas sesiones, lo que demuestra que el encuentro sigue manteniendo el pulso y creciendo cada año. Con caras conocidas y nuevas generaciones que van cogiendo el testigo. Y un nivel sorprendente y la presencia de alguno de los participantes de antaño que son ahora los invitados para conferencias magistrales. El temario seguía dominado por los dinosaurios, y este año en mayor medida, las megafaunas del Cenozoico. Aunque de algunas de las jóvenes investigadoras internacionales que asistieron reclamaron más presencia paleozoica ¡a sí que ya sabéis de cara al próximo EJIP! ¡Vuestros trilobites os necesitan!

No quedó tiempo para el aburrimiento, con visita al pueblo pasada por agua ¡y desde aquí saludamos a Pilar, la vecina boltañesa y su aparición estelar! Para cerrar las jornadas con dinosaurios finicretácicos, una cena más propia de una boda (por el jolgorio) y las visitas guiadas.

Sin más dilación, repasamos algunas ponencias del entorno del blog:


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En la imagen superior, alguno de los asistentes al XII EJIP (de izquierda a derecha: Hugo Martín-Abad, Alejandro Serrano, Daniel Vidal, Carlos De Miguel, Candela Blanco y Adrián Páramo). En la segunda imagen, el comité organizador del XII EJIP. En la última imagen, una bonita instantánea del paisaje de Boltaña.

14.4.14

La increíble pero cierta historia del ictiosaurio tortuga

No pretendemos empezar a mezclar secciones y meternos en el apartado paleoqueloniológico de este blog. Pero es que acaba de publicarse estos días en la revista PLOS ONE un interesante artículo sobre una nueva especie de ictiosaurio del Triásico Inferior cuyo cuerpo se encuentra fuertemente protegido por una especie de caparazón tubular. Parahupehsuchus longus es el nombre del animalito y, para variar, se ha encontrado en China (condado de Yuan'an, provincia de Hubei). 

Parahupehsuchus ha sido identificado como el tercer taxón del clado Hupehsuchia, un grupo de ictiosaurios del Triásico Inferior chino compuesto por Nanchangosaurus y Hupehsuchus, y caracterizado por una pesada constitución esquelética, polidactilia y un hocico edentado. El esqueleto de Parahupehsuchus mide 73 centímetros de largo, de los cuales 50 pertenecen al tronco, más elongado que el de los dos taxones con los que está emparentado (38 vértebras dorsales frente a las 28 en Hupehsuchus). Pese al título de esta entrada, la protección de Parahupehsuchus no tiene demasiado que ver con la de las tortugas. El conjunto de costillas expandidas, gastralia, vértebras y osículos dorsales de hueso conforman lo que parece un compacto tubo óseo, más que un caparazón en sí (el cual tendría una movilidad bastante restringida).

Por último, en el trabajo los autores mencionan que, aunque no conforma una concha externa como tal, esta estructura ósea tubular tendría posiblemente una función protectora contra los depredadores. Entre los fósiles encontrados en el yacimiento hay restos sin identificar de un eosauropterygio de 3-4 metros de longitud que habría depredado sobre Parahupehsuchus y otros reptiles de tamaño similar de la zona. Los autores proponen que es en este momento, a principios del Triásico y tras la extinción del Pérmico, cuando la estructura marina trófica similar a la actual empieza a aparecer.

Otro maravilloso fósil encontrado este año. Y van ya...


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Más información:

7.4.14

II Semana de la Geología organizada en la Universidad de Salamanca


Aviso a (geo)navegantes: programa de la II Semana de la Geología organizada en el Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca (7-10 de Abril)

Lunes 7 de Abril:
  • 16:45 h, Acto de Inauguración, con intervención de Autoridades Académicas, Director General del IGME, Presidenta de AGAST. Sala de Juntas. Facultad de Ciencias. USAL.
  • 17:00-18:00 h,  PONENCIA “Paleontólogos españoles por el mundo: De la guerra de Cuba al Cámbrico de Marruecos”. Dr. Samuel Zamora, contratado postdoctoral "Ramón y Cajal" Instituto Geológico y Minero de España (IGME): . Aula de Grados. Facultad de Ciencias. USAL.
  • 18:00-19:00 h, PONENCIA: “Prácticas de Estudiantes en las instalaciones del IGME: Madrid y Unidades territoriales”. Santiago Martín Alfageme, Jefe del Gabinete Técnico del IGME. Aula de Grados. Facultad de Ciencias. USAL. 
Martes 8 de Abril: 
  • 18:00-19:00 h, PONENCIA: “Contribución de la Topografía a las investigaciones de la Cueva de El Sidrón, Piloña (Asturias)”. Gabriel Santos Delgado. Prof. Dpto. de Ingeniería Cartográfica y del Terreno de la USAL. Aula de Grados. Facultad de Ciencias. USAL.
Miercoles 9 de Abril:
  • 17:00-18:00 h, Visita Guiada a la Sala de las Tortugas
  • 18:00-19:00 h, PONENCIA : “Buscando Dinosaurios por ahí”. Dr. Francisco Ortega, Grupo de Biología Evolutiva de la UNED. Aula B-3 Facultad de Ciencias USAL.
Jueves 10 de ABRIL:
  • 17:00-19:00 h, PONENCIA: “El poder de los cristales” y PROYECCIÖN DEL VIDEO: “CRISTALES GIGANTES”. Prof. Dr. Cristóbal Viedma, Dpto. de Cristalografía y Mineralogía, Univ. Complutense, Madrid. Aula de Grados. Facultad de Ciencias. USAL. 

4.4.14

Sorpresas con Zhongornis haoae

Zhongornis haoae es una especie de terópodo maniraptor que fue descrita a partir de un esqueleto prácticamente completo que lamentablemente pertenece a un juvenil, cuya pobre preservación limita el análisis morfológico del mismo. No obstante, el "pollo" en cuestión se volvió afamado rápidamente, ya que en su primera descripción, Gao et al. (2008) consideraron que se trataba del único ave con dos caracteres muy particulares: el primero, una cola transicional entre la larga cola ósea de lo que se consideraban las aves más primtivas (como Archaeopteryx) y la cola más reducida acabada en un pigóstilo de formas posteriores; y el segundo, una fórmula de los dígitos de la mano 2-3-3 intermedia entra la 2-3-4 primitiva y la 2-3-2 derivada.

Modificado de Gao, Cunling, Chiappe, L.M., Meng, Q., O'Connor, J.K., Wang, X., Cheng, X., Liu, J. (2008) "A New Basal Lineage Of Early Cretaceous Birds From China And Its Implications On The Evolution Of The Avian Tail." "Palaeontology" Vol. 51, Part 4, pp. 775-791.

Sin embargo, en el nuevo trabajo de O`Connor y Sullivan (2014) redescriben al ejemplar con nuevas observaciones anatómicas que sugieren que es probable que se trate de un escansoripterígido o de un animal muy emparentado con esta enigmática familia de maniraptores que a día de hoy sólo cuenta con dos géneros válidos. Además el nuevo análisis morfológico revela similitudes con los oviraptorosaurios basales, lo que podría sugerir una relación evolutiva cercana entre Oviraptorosauria y Scansoriopterygidae [esto a veces ha sido interpretado como el resultado de homoplasias (Xu et al., 2011) pero sería congruente con algunos de los últimos análisis filogenéticos de Maniraptora y Paraves (Godefroit et al., 2013)]

O`Connor y Sullivan (2014), presentan un nuevo análisis filogenético en el que Z. haoae queda resuelto como el taxón hermano de Avialae (Aves+Scansoriopterygidae); siendo el conjunto de Z.haoae y Aviale el grupo hermano de Deinonychosauria y formando todos estos Paraves (clado que no engloba a los oviraptorosaurios). De modo que finalmente este análisis filogenético no supone ningún apoyo a formar un clado con oviraptorosaurios y escansoriopterígidos como sugerían algunas de las morfologías que señalan los autores de este trabajo.  En cualquier caso, también señalan reiteradamente, que debido a la mala preservación del holotipo y a los caracteres que puedan resultar ambiguos debido a que se trata de un juvenil, la información disponible para concluir esta situación concreta de Z. haoae es demasiado limitada, aunque suficiente para no considerarlo como un miembro perteneciente al clado Aves. Por desgracia este análisis resulta contradictorio con el realizado recientemente en Paraves con la descripción de Aurornis xui (Godefroit et al., 2013), en el que no se incluye a Z. haoae, pero sí a otros géneros de Paraves que en cambio no parecen haber sido considerados por O`Connor y Sulivan, (2014). ¿Tendremos algo más de luz en el homoplástico mundo de los terópodos derivados?... Solo el tiempo lo dirá, hasta entonces esperemos que algún nuevo espécimen de Z. haoae haya conseguido fosilizarse en un estadio ontogénico lo bastante avanzado y con una preservación lo bastante buena como para aportar una información más clara que pueda ser contrastada con todos los taxones descritos a día de hoy.

Reconstrucción en vida a cargo de Eloy Manzanero de la posible apariencia de Zhongornis haoae considerando su posición filogenética tras la redescripción de  O`Conor & Sulivan, (2014).

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Referencias:

3.4.14

El día que inauguramos el MUJA (crónica sentimental)

El día que inauguramos el MUJA, de izquierda a derecha: Martin Lockley, Francisco Ortega, José Lires, Laura Piñuela y José Luis Sanz.

Que ya haga diez años de la inauguración del Museo del Jurásico de Asturias (el MUJA) parece una buena excusa para recuperar (o quizá exorcizar) algunos recuerdos. En realidad, el germen de este Museo tiene más de una década, ya que era una vieja aspiración de parte del personal de la Facultad de Geología de la Universidad de Oviedo (allí lo movieron durante años Laura Piñuela, José Lires y José Carlos García Ramos, entre otros) y existía una colección formada por las aportaciones de un gran número de gente que ya habían cedido al proyecto su tiempo y su entusiasmo. Incluso el arquitecto Rufino García Uribelarrea había presentado un proyecto del edificio y, por supuesto, ya se habían producido las condiciones politico-administrativas que hicieron que, por distintos motivos, algunos responsables de la administración del Principado se comprometiesen con el proyecto.

Cartel de las obras del museo unos meses antes de la inauguración

Proceso de construcción del edificio

El proyecto de lo que sería el MUJA fue encargado a la empresa madrileña Expociencia a finales de la década de 1990, y fue esta empresa la encargada de coordinar administrativa y financieramente tanto el proyecto como su posterior producción. Además de su estructura como empresa, buena parte del personal de Expociencia, entre los que estaban gente como Alejandro Gascueña, Juan Gabriel Pallares o Manuel de Torres, dejaron su impronta en la generación del MUJA. No obstante, permitanme que considere que ese museo no sería lo que es (para lo bueno y para lo malo) sin la impicación de tres elementos que lo modelaron definitivamente: por un lado, el estudio de Francisco P. de Ledesma (Diseño Deledesma), que fueron los autores del diseño y responsables de parte de la produción del museo; en segundo lugar, el grupo formado por las empresas de Fernando Aparicio (Paleomundo) y Adolfo Cuétara (Dinokinetics), que hicieron posible la construcción del bloque mayor de los objetos destinados a rodear al Jurásico asturiano; y por último, el grupo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), con José Luis Sanz y Francisco Ortega que, en estecha colaboración con los anteriores, redactaron el proyecto museológico y museográfico.

El artesonado del MUJA aún sin la cobertura exterior

Adolfo Cuétara montando el esqueleto de Prestosuchus

Fernando Aparicio, Francisco Ortega y Adolfo Cuétara copiando huellas de dinosaurios que luego se colocarían en la exhibición (donde aún siguen)

Supongo que alguno de los citados recibirá su homenaje en estos días de celebración. Pero buena parte de los responsables de que el museo saliese adelante, desaparecieron del escenario unos minutos antes de la inauguración. Este breve texto pretende rendir un humilde homenaje a estas personas que con su trabajo pusieron su granito de arena en la construcción de esta institución que estos días cumple diez años.

Raul Martin en la fase final de la realización del mural del Camarasaurus

Francisco Ortega, Manuel de Torres y alguien más montando el módulo de las cabezas de ceratopsios de Javier Pérez Valdenebro

De izquierda a derecha, Voluntario anónimo 1, Francisco Ortega, Fernando Escaso, Voluntario anónimo 2, Mauro García Oliva y Voluntario anónimo 3 extrayendo del acantilado una de las muestras que forma parte aún de la exhibición del MUJA. Al fondo Laura Piñuela observa la operación

Junto a los citados, un excelente grupo de trabajo se implicó especialmente en la tarea de sacar el proyecto adelante. El aspecto del museo no sería el mismo sin el celo de Angel Corrochano (Diseño Deledesma). La labor audiovisual se debe al trabajo de Claudio Missiego y su grupo. También se recurrió al oficio de Raúl Martin para el grueso de las ilustraciones del Museo, aunque ocasionalmente se requirió el refuerzo de otros artistas, como Juanjo Castellano y Mauricio Antón. De igual forma, en la construcción de algunos elementos se requirió de la destreza de un modelista de detalle, Javier Pérez Valdenebro (Wilbord) y de la capacidad para modelar grandes volúmenes (aunque no solo) de Javier Hernández.

Mauro García Oliva en el invernadero  de la Universidad de Oviedo en el que se prepararon algunos de los ejemplares que forman parte de la exhibición. De hecho, ese bloque de poliuretano contiene el fragmento de esqueleto de cocodrilo marino que se puede ver en el museo

Montaje de la pareja de tiranosaurios. Los ejemplares se montaron pieza a pieza con ayuda de una grúa puente, una plataforma elevadora y varias escaleras. En la foto Adolfo Cuétara (izda. arriba), Francisco Ortega (izda. abajo), José Vicente Casado (dcha. arriba) y Fernando Aparicio (dcha. abajo). Alguien de Exmoarte sobrevuela en una plataforma y, en algún lugar, Claudio Missiego grababa la escena

Cuando el Jurásico asturiano no era suficiente, se contribuyó a completar la oferta museográfica con elementos procedentes de los proyectos desarrollados en la UAM con el Museu Nacional de História Natural e da Ciência de Lisboa en el Jurásico Superior portugués (especialmente con Pedro Dantas), con el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, del que proceden muchos de los fósiles prestados para el área del Cretácico, y con el grupo del Museo Paleontológico de Elche (MUPE). Algunos de las réplicas de ejemplares debieron llegar por intercambio con otros colegas (como Cristiano Dal Sasso o el Museo Geológico del Seminario de Barcelona). El montaje del museo fue trepidante y realizado por el equipo de Expociencia con la colaboración de un nutrido grupo de la empresa Exmoarte.

Laboratorio de la UAM en Madrid en el que Javier Pérez Valdenebro realizó todos los dinosaurios "con carne" del MUJA. En la imagen, detrás del ovirraptorosaurio defendiendo su nido, Jóse Luis Sanz, Francisco Ortega y el propio Javier Pérez Valdenebro

Claudio Missiego fue el encargado de todos los audiovisuales que inauguraron el museo

Con este texto no se pretende ser injusto, ya que seguro que faltan algunos, y tampoco se pretende quitar un ápice al mérito de los que llevan diez años peleando por abrir todos los días la puerta del museo. Cuando visitas el MUJA es fácil reconocer aún la impronta de todos los citados (el museo ha cambiado muy poco). Así que, dado que, previsiblemente, nadie iba a recordarles en la celebración del décimo aniversario, permítannos escribir esta historia parcial y que hagamos nuestro particular homenaje a la gente con la que nos divertimos haciendo el MUJA.

Momento formal en el que la Consejera de Cultura del Principado acompañada del Presidente (Vicente Álvarez Areces) procede a la inauguración del Museo

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Más información: