23.10.20 0 comentarios

Tortugas pleurodiras y la rotación de Cerdeña


Los primeros restos de tortugas pleurodiras de la isla italiana de Cerdeña son analizados en un nuevo artículo que acaba de ser publicado en la “Rivista Italiana di Paleontologia e Stratigrafia”. Se trata de dos caparazones, procedentes de dos afloramientos del Eoceno medio a superior. El registro de Pleurodira en Italia es muy limitado. El nuevo material no puede ser atribuido a ninguna especie o género hasta ahora identificado en ese país. Estos caparazones son reconocidos como estrechamente relacionados con los de la especie española, francesa y belga Eocenochelus eremberti, su atribución a la misma no pudiendo ser descartada. Uno de estos nuevos caparazones corresponde a uno de los más completos y mejor preservados hasta ahora conocidos para el género Eocenochelus.


La identificación de la tortuga Eocenochelus en Cerdeña aporta una nueva evidencia sobre la estrecha de relación faunística entre la fauna de esa región y la de Europa occidental. Así, estos hallazgos apoyan las recientes reconstrucciones paleogeográficas de la isla, según las cuales el macizo de Cerdeña-Córcega se encontraba bastante cerca de la Europa continental, habiendo sido sometido a una rotación significativa, en sentido antihorario, durante el Paleógeno.

-----
Más información:
20.10.20 0 comentarios

La diversidad de los dinosaurios espinosáuridos en el Cretácico Inferior de la península ibérica


La revista Journal of Iberian Geology acaba de publicar, dentro del volumen especial de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno, un nuevo trabajo sobre la diversidad de espinosáuridos del Cretácico Inferior de la península ibérica. Esta publicación ha sido desarrollada por miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED e investigadores del Instituto DomLuiz de la Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa, y con el título de "An update of the spinosaurid (Dinosauria: Theropoda) fossil record from the Lower Cretaceous of the Iberian Peninsula: distribution, diversity, and evolutionary history", se ha desarrollado una actualización de la información sobre el registro ibérico de espinosáuridos.

Aunque los elementos atribuidos a espinosaurios son relativamente abundantes en yacimientos cretácicos de la península ibérica, estos corresponden principalmente a dientes u otros elementos aislados, en general sin aportar mucha información, mientras que los materiales más completos, son muy escasos en este registro. Además, una parte de estos materiales se han citado de forma preliminar y no se han descrito en detalle hasta el momento. En este trabajo se hace una revisión de los materiales atribuidos a espinosáuridos conocidos tanto en Portugal como en España y se analiza su distribución geográfica y estratigráfica en las distintas cuencas ibéricas. Atendiendo a este análisis, se discute la diversidad de espinosáuridos en el registro fósil del Cretácico Inferior de la península ibérica.  

El registro fósil de espinosáuridos conocido actualmente en la península ibérica se extiende desde el Hauteriviense superior hasta el Aptiense. Los restos de estos terópodos del registro ibérico se han  atribuido tradicionalmente al género Baryonyx, descrito en el Barremiense superior-Aptiense inferior de Reino Unido. Sin embargo, la descripción de un ejemplar hallado en la localidad de Santa Águeda (Vallibona, Castellón), en sedimentos de la Formación Morella, interpretado como un ejemplar perteneciente a una nueva espécie, Vallibonavenatrix cani, supone la presencia en el registro de la península de un nuevo espinosáurido que se caracteriza por presentar una combinación de caracteres que lo relacionan más con algunos espinosaurinos gondwánicos que con Baryonyx. Por otra parte, la reciente reinterpretación de Camarillasaurus como un posible espinosáurido, puede aumentar la diversidad de estos terópodos en el Cretácico Inferior de la península ibérica. Tradicionalmente, se sugirió que los espinosáuridos tenían una distribución global y que habían evolucionado de manera divergente en dos linajes durante el Cretácico Inferior: los barionicinos en Laurasia y los espinosaurinos en Gondwana, debido a la apertura del mar de Tetis. Sin embargo, el descubrimiento de barionicinos en Gondwana y formas estrechamente relacionadas con los espinosaurinos en el dominio ibérico indica un escenario más complejo.

Os dejamos el resumen del trabajo a continuación:

El registro fósil de terópodos espinosáuridos del Cretácico Inferior de la península ibérica es relativamente abundante pero habitualmente poco informativo. En general, este registro está representado por dientes aislados, que debido a sus características particulares se distinguen con cierta facilidad de la dentición del resto de los terópodos. Aunque son menos abundantes, también se han atribuido a espinosáuridos otros elementos craneales y postcraneales en diferentes yacimientos ibéricos. Temporalmente, el registro de estos terópodos conocido actualmente se extiende desde el Hauteriviense superior hasta el Aptiense inferior en las cuencas de Cameros y del Maestrazgo (este de España), mientras que en la Cuenca Lusitánica (centro-oeste de Portugal) este registro está restringido al Barremiense inferior. Los restos de espinosáuridos del registro ibérico se han atribuido tradicionalmente al género Baryonyx, descrito en el Barremiense superior–Aptiense inferior del Reino Unido. La descripción de un ejemplar hallado en la localidad de Santa Águeda (Vallibona, Castellón), en sedimentos de la Formación Morella, supone la presencia en el registro de la península de un nuevo espinosáurido que se caracteriza por presentar una combinación de caracteres que lo relacionan más con algunos espinosaurinos gondwánicos que con Baryonyx. Por otra parte, Caramillasaurus cirugedae, originalmente interpretado como un ceratosaurio, ha sido recientemente reinterpretado como un megalosauroideo relacionado de forma provisional con los espinosáuridos. De este modo, el registro ibérico conocido actualmente de espinosáuridos se compone al menos de tres taxones: Baryonyx (o una forma de barionicino cercanamente emparentado), el espinosaurino Vallibonavenatrix cani y, posiblemente, Camarillasaurus cirugedae. Esta diversidad es compatible con la colección de morfotipos dentales de espinosáuridos (diferenciados principalmente por la presencia o ausencia de dentículos en la carena mesial) que se ha descrito en el Cretácico Inferior de la península ibérica.

--------
Más información: 
  • Referencia: Malafaia, E., Gasulla, J.M., Escaso, F., Narvaéz, I., Ortega, F. 2020. An update of the spinosaurid (Dinosauria: Theropoda) fossil record from the Lower Cretaceous of the Iberian Peninsula: distribution, diversity, and evolutionary history. Journal of Iberian Geology. https://doi.org/10.1007/s41513-020-00138-9
  • Imagen: Materiales seleccionados de espinosauridos del Cretácico Inferior de España. a–c, g, h Elementos del ejemplar tipo de Vallibonavenatrix cani de la Formación de Morella (Morella, Castellón); d–f elementos del ejemplar tipo de Camarillasaurus cirugedae de la Formación de Camarillas (Camarillas, Teruel).
14.10.20 0 comentarios

Analizando similitudes morfológicas en extremidades de diferentes saurópodos titanosaurios de Europa y Argentina


El Grupo de Biología Evolutiva de la UNED acaba de publicar un nuevo artículo en la revista "Journal of Iberian Geology", dentro del volumen especial de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno que tuvieron lugar en Salas de los Infantes hace ahora un año.

Este trabajo, firmado por Adrián Páramo, Pedro Mocho y Francisco Ortega, cuyo título es "Three-dimensional analysis of the titanosaurian limb skeleton: implications for systematic analysis", supone un nuevo enfoque a la problemática de la variación intraespecífica y las similitudes morfológicas en el esqueleto de las extremidades de grupos muy distintos de Titanosauria (Sauropoda) mediante el análisis por morfometría geométrica basada en landmarks 3D. El artículo presenta los resultados de varios análisis partiendo de la muestra de ejemplares apendiculares de titanosaurios del yacimiento de Lo Hueco, comparándolos con las extremidades de otras 17 especies de titanosaurios. Este estudio incluye ejemplares de Colossosauria, Saltasauridae y Aeolosaurini. Además, permite identificar como un grupo morfológicamente distinto a Colossosauria por primera vez vía morfometría geométrica.

En este estudio se encuentran similitudes morfológicas entre un grupo de ejemplares de Lo Hueco y Colossosauria, similitudes entre taxones muy diversos dentro de Titanosauria en otro subgrupo, y Saltasauridae como un esqueleto apendicular especializado y bien diferenciado. el uso de novedosos análisis de superficie también permitió una evaluación preliminar de algunos caracteres de uso cotidiano en sistemática filogenética.

Os dejamos el abstract del trabajo a continuación:

El esqueleto apendicular de los titanosaurios presenta similitudes morfológicas entre clados muy diversos y su información osteológica es de menor utilidad para taxonomía respecto a otras regiones del esqueleto. Es possible que se produzca una convergencia morfológica debido a similitudes morfofuncionales entre miembros de los diferentes grupos de titanosaurios. Además, la elevada variabilidad intraespecífica ha dificultado la diferenciación entre formas de titanosaurio morfológicamente similares en el Cretácico tardío del dominio Ibero-Armoricano. El uso de técnicas de morfometría geométrica 3D así como análisis discriminante en una muestra abundante de ejemplares apendiculares del yacimiento de Lo Hueco y otros taxones de titanosaurio ha permitido caracterizar algunas diferencias entre los distintos clados de titanosaurios con el control de la variabilidad intraespecífica. Estos métodos se aplicaron también en análisis de superficies permitiendo reconocer similitudes morfológicas congruentes con convergencias morfofuncionales entre uno de los morfotipos de lithostrotios identificados en Lo Hueco (Morfortipo II) y formas gráciles de colossosaurios como Mendozasaurus neguyelap. Sin embargo, el Morfotipo I de Lo Hueco presentaría una morfología titanosauriana más típica, asemejándose a Jainosaurus cf. septentrionalis. El uso de análisis discriminantes permitió distinguir Colossosauria en base a la morfología de sus extremidades por primera vez. También se puede observar que la morfología de Colossosauria y Saltasauridae divergen de morfologías apendicular no autopodiales más típicamente titanosaurianas. Nuestros resultados sugieren que las grandes diferencias morfológicas de las extremidades de Saltasauridae con otros clados se debería a su especialización en comparación a otros titanosaurios muestrados en este estudio. El uso de semilandmarks de superficie y análisis discriminante permitió proponer una serie de potenciales caracteres osteológicos nuevos, útiles para el análisis filogenético, gracias a maximizar las diferencias existentes entre los diferentes clados muestreados.

--------
Más información:

7.10.20 0 comentarios

Un quelonio macrobaénido en el Cenozoico de Europa


El abundante registro de tortugas terrestres y de agua dulce proveniente de la parte final del Cretácico Superior de Europa nos permite disponer de un relativamente amplio conocimiento sobre la diversidad representada, así como sobre la anatomía y sistemática de muchas de las especies identificadas. En contraste, la información sobre las tortugas que habitaron este continente en el periodo siguiente a la gran extinción masiva que marcó el final del Mesozoico, es decir, durante en Paleoceno, es muy limitada. A pesar de su escasez, las evidencias actualmente disponibles nos muestran que la fauna de tortugas del Paleoceno de Europa era radicalmente diferente a aquella del Cretácico Superior. De hecho, varios estudios recientes mostraban que al menos algunas de esas tortugas paleocenas formaban parte de linajes provenientes de otros continentes, pero no identificados en Europa antes de esa extinción.


La abundancia de restos de tortugas paleocenas en la localidad francesa de Mont de Berru (Marne) ofrece una oportunidad inigualable para conocer cómo eran esas tortugas europeas. Así, dos nuevas tortugas fueron allí definidas en los últimos años, mediante una línea de investigación que se mantiene activa, y que está ofreciendo nuevos resultados. Una de esas tortugas es Berruchelus russelli, correspondiente al único representante europeo del grupo de tortugas de agua dulce y de origen norteamericano Compsemydidae (Paracryptodira). La otra es una forma terrestre, Laurasichersis relicta, identificada como el único miembro de Sichuanchelyidae reconocida fuera de Asia. Esta especie es actualmente identificada como el único quelonio primitivo terrestre del Cenozoico de Laurasia. Los estudios sobre los restos de tortugas de esta localidad permitían identificar una mayor diversidad, aunque ninguna otra forma había sido hasta ahora analizada en detalle.


Una nueva tortuga proveniente del Paleoceno de Mont de Berru ha sido estudiada en un nuevo artículo, que acaba de ser publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Se trata de “la tortuga de la Galia”, Gallica. La nueva especie, Gallica lapparentiana, es reconocida mediante restos de caparazón de varios individuos, siendo relativamente abundante en ambientes de agua dulce de Mont de Berru. Además, esta forma también podría estar presente en el registro belga. Gallica lapparentiana forma parte del linaje de Macrobaenidae, un grupo de tortugas identificado tanto en el registro mesozoico como en el cenozoico de Asia y Norte América. Este linaje era conocido desde el Jurásico Superior asiático, siendo el grupo de tortugas más diverso en el registro del Cretácico Inferior de ese continente. Estas tortugas llegaron a Norte América en el Cretácico Superior, donde se diversificaron a lo largo del final del Cretácico y en la parte inferior del Paleoceno. Sin embargo, ningún macrobaénido había sido hasta ahora identificado en el registro europeo. Por lo tanto, este hallazgo aporta nuevos datos sobre cómo se produjo el proceso de reemplazamiento de las faunas de tortugas del Cretácico Superior de Europa por nuevos linajes provenientes de otras regiones.

La tortuga terrestre Laurasichersis y la de agua dulce Berruchelus, ambos registrados en Mont de Berru, corresponden a los últimos representantes actualmente conocidos para sus linajes a nivel mundial. Gallica es uno de los últimos macrobaénidos representados a nivel mundial. Por lo tanto, la información aportada en el nuevo trabajo, junto con aquella obtenida mediante los estudios previos relativos a los otros taxones citados de Mont de Berru, sugiere que todos esos taxones formaban parte de los últimos representantes de varios linajes, originados fuera de Europa, que sobrevivieron a la extinción masiva finicretácica. Así, este conjunto faunístico de exclusivo para el registro de Paleoceno de Europa occidental. De hecho, esta fauna no sólo difiere radicalmente de la del Cretácico, sino que es también radicalmente diferente a la del Eoceno, produciéndose un nuevo reemplazamiento faunístico tanto por grupos provenientes de otras regiones de Laurasia como de Gondwana.

-----
Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A. 2020. A European Cenozoic ‘macrobaenid’: new data about the Paleocene arrival of several turtle lineages to Europe. Journal of Vertebrate Paleontology. DOI: 10.1080/02724634.2020.1795874
  • Imágenes (de arriba abajo): Localización geográfica de la localidad francesa de Monte de Berru, de donde proviene la nueva tortuga Gallica lapparentiana, y posición de dicha localidad (12) y de las otras en las cuales se han definido los macrobaénidos mesozoicos (en azul) y cenozoicos (en amarillo) actualmente conocidos. / Algunos elementos del plastrón o región ventral del caparazón de Gallica lapparentiana. / Reconstrucción de la mitad anterior del espaldar y del plastrón completo de la nueva tortuga.
30.9.20 0 comentarios

A la búsqueda de nuevos yacimientos en la Cuenca Lusitánica


CASTELLANO
Varios miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, en colaboración con investigadores del Instituto Dom Luiz de la Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa, realizaron durante la semana pasada una campaña de prospección paleontológica en el Mesozoico de Portugal. La campaña tenía como principal objetivo localizar nuevos yacimientos con restos de vertebrados mesozoicos, en particular en el sector norte de la Cuenca Lusitánica, además de monitorizar los yacimientos ya conocidos y explorados en intervenciones anteriores. Estos trabajos se han realizado en el ámbito de los proyectos de investigación que se están desarrollando en la UNED y en el IDL sobre los ecosistemas con vertebrados terrestres del Jurásico Superior y Cretácico de la Península Ibérica. Como resultado, se han localizado diversas localidades con restos fósiles, que serán objeto de excavación y estudio en futuras campañas.

PORTUGUÊS
Membros investigadores do Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, em colaboração com  investigadores del Instituto Dom Luiz de la Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa, realizaram na semana passada uma expedição paleontológica no Mesozoico de Portugal. A expedição tinha como principal objectivo localizar novas jazidas com restos de vertebrados mesozoicos, sobretudo no sector norte da Bacia Lusitânica, bem como monitorizar as jazidas já conhecidas e exploradas em campanhas anteriores. Estes trabalhos inserem-se no âmbito dos projectos de investigação que estão a ser desenvolvidos no IDL e na UNED sobre os ecossistemas com vertebrados terrestres do Jurássico Superior e Cretácico da Península Ibérica. Na sequência destes trabalhos foram localizados diversos locais com restos fósseis de vertebrados que irão ser objecto de escavação e estudo em próximas expedições. 



25.9.20 0 comentarios

Akoranemys, la nueva tortuga mesozoica de Madagascar


La información sobre las tortugas que habitaron durante el Mesozoico en Madagascar es muy limitada. Uno de los pocos restos citados en la literatura correspondía a un caparazón parcial, referido en varios trabajos desde la década de 1980. Este caparazón, proveniente de la base del Cretácico Superior (Cenomaniense), era claramente atribuible a Pleurodira. De hecho, había sido identificado, de manera preliminar y sin justificación, como un representante potencial de Bothremys, un género de botremídido posteriormente reconocido como un “cajón de sastre”. Así, ninguna de las especies conocidas por el caparazón en esos momentos, y atribuidas entonces a Bothremys, es actualmente considerada como perteneciente a ese género. 

El caparazón de Madagascar no había sido hasta ahora figurado ni descrito. Varias décadas después de su hallazgo, este espécimen ha sido estudiado en un trabajo que acaba de ser publicado en la revista Cretaceous Research. Su atribución a un botremídido es confirmada, siendo identificado como perteneciente al exitoso clado Bothremydina, conocido mediante varias especies de tortugas de agua dulce y marinas costeras, que vivieron en una amplia región del Planeta, estando representadas en Norteamérica, Europa suroccidental, norte de África y Oriente Próximo. La tortuga de Madagascar es justificada como claramente diferente al resto de representantes hasta ahora conocidos, siendo atribuida a un nuevo género y especie que habitó en un entorno litoral: Akoranemys madagasika



Akoranemys corresponde a la tortuga más antigua definida en Madagascar, donde sólo dos especies del final del Cretácico Superior, también de Pleurodira, habían sido reconocidas. Entre estas tres especies mesozoicas, Akoranemys es la única de la que se conoce información sobre el caparazón, siendo la única proveniente del sur de Madagascar. Pero el interés de este hallazgo no es sólo local. Por una parte, la nueva tortuga amplia notablemente el rango de distribución paleobiogeográfica de Bothremydina, siendo el único representante definido en el Hemisferio Sur. Por otra, supone uno de los representantes más antiguos de este clado a nivel mundial. Así, únicamente dos linajes son conocidos a comienzos del Cretácico Superior (Cenomaniense): el de Algorachelus (muy bien representado en la Península Ibérica, pero también identificado en Norteamérica y en Oriente Próximo), y el de la nueva Akoranemys. Las especies de este periodo hasta ahora conocidas eran formas relativamente pequeñas. El estudio de la nueva tortuga muestra que un tamaño dos veces superior a aquel hasta ahora notificado ya había sido adquirido durante el Cenomaniense, la longitud del caparazón excediendo el medio metro.

-----
Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A. 2020. A new bothremydid turtle (Pleurodira) from the Upper Cretaceous (Cenomanian) of Madagascar. Cretaceous Research 104645.
  • Imágenes: Caparazón de la nueva tortuga del Cretácico Superior (Cenomaniense) de Madagascar: Akoranemys madagasika (arriba). Mapa paleobiogeográfico del Cretácico Superior en el que se muestra la posición de todos los yacimientos donde se han definido miembros del grupo al cual pertenecen la nueva tortuga (Bothremydina), su hallazgo correspondiendo al punto marcado como 1 (abajo).
22.9.20 0 comentarios

Actualizando a los sauropterigios del Triásico ibérico



El Grupo de Biología Evolutiva de la UNED acaba de publicar un nuevo artículo en la revista "Journal of Iberian Geology", dentro del volumen especial montado a raíz de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno que tuvieron lugar en Salas de los Infantes hace ahora un año. 

Este trabajo, firmado por Carlos de Miguel, Francisco Ortega y Adán Pérez-García, y cuyo título es  "The Iberian Triassic fossil record of Sauropterygia: an update", supone una recopilación, revisión y puesta al día del registro de sauropterigios que habitaron las costas de lo que hoy es la Península Ibérica durante el Triásico, hace más de 200 millones de años. El artículo pone de manifiesto que en el registro ibérico se han identificado todos los principales grupos de sauropterigios triásicos conocidos, estando compuesto tanto por endemismos como por taxones presentes en otras partes del planeta. Se reconocen además, al menos, 13 taxones diferentes de sauropterigios, incluyendo placodontos, paquipleurosaurios, pistosaurios, simosaurios y notosaurios. 

Os dejamos el abstract del trabajo a continuación:

Members of the aquatic clade of reptiles Sauropterygia quickly evolved and diversified during the Triassic, acquiring different lifestyles and trophic roles with a cosmopolitan distribution. Although the first Triassic sauropterygian remains from the Iberian Peninsula were found more than a century ago, most of the relatively abundant recovered fossils have provided scarce taxonomic information. The finding of new fossil sites and taxa during the last decade, as well as the review of the previously known specimens, has allowed us to perform an update of the Iberian record of Triassic sauropterygians, a new faunal list being provided. All the major clades of Triassic sauropterygians are present in the Iberian Peninsula, including placodonts, pachypleurosaurs, pistosauroids and nothosauroids (i.e., simosaurids and nothosaurs). At least 13 different sauropterygian taxa are recognized here. The Iberian record of Triassic sauropterygians is composed by both endemic forms and species and genera also identified in other parts of the world, not only in some European regions, but also in the Middle East and China.

--------
Más información:

18.8.20 0 comentarios

Un neotipo para Allodaposuchus precedens: caso cerrado


Allodaposuchus precedens es la especie tipo de Allodaposuchidae, clado de crocodiliformes constituido por formas exclusivamente europeas restringidas al Cretácico Superior. Descrito hace más de noventa años a partir de restos fragmentarios, es un taxón clave para comprender el origen y la radiación temprana de su linaje, los eusuquios, grupo que conocemos comúnmente como cocodrilos modernos. Tras casi un siglo de investigaciones y descubrimientos, el conocimiento de los taxones que configuran la base de Eusuchia ha crecido enormemente y con ello, la necesidad de establecer una base sólida en lo que respecta a la taxonomía de estas especies. De esta forma, hace tres años se propuso la designación de un neotipo para Allodaposuchus precedens, que ahora ha sido confirmado por la ICZN (Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica). Pero antes de contar el final, empecemos por el principio...


La especie Allodaposuchus precedens fue definida en 1928, cuando Ferenc Nopcsa publicó una serie de restos fósiles procedentes de sedimentos del Maastrichtiense inferior de Vălioara (Rumanía). Sin embargo, el paleontólogo húngaro no designó un holotipo entre los fragmentos que figuró, que incluían parte de un cráneo, varios elementos postcraneales que pertenecían a un mismo individuo, diversos restos postcraneales aislados y numerosos dientes. Para entendernos, el holotipo de una especie es el ejemplar físico (o ilustración en algunos casos) único utilizado por el autor o los autores para la descripción formal de dicha especie, quedando designado por este o estos como tipo nomenclatural.


En 2001, Buscalioni y colaboradores designaron el fragmento craneal procedente de Vălioara descrito por Nopcsa como el lectotipo de Allodaposuchus precedens. Es decir, seleccionaron un elemento del material original para que sirviese como tipo nomenclatural, ya que no se asignó un holotipo en la publicación original. Además, estos autores cuestionaron la atribución del resto de elementos postcraneales al mismo individuo, por lo que llevaron a cabo una nueva diagnosis de la especie en la que prescindieron de estos ejemplares. No obstante, si que incluyeron como pertenecientes a la especie diferentes restos procedentes de yacimientos campano-maastrichtienses de España y Francia.

Posteriormente, diversos autores cuestionaron la asignación de los restos del oeste de Europa a Allodaposuchus precedens y en 2008, Delfino y colaboradores propusieron una diagnosis basándose en dos ejemplares procedentes de Rumanía: por un lado, el lectotipo, y por otro, un nuevo cráneo prácticamente completo descubierto en un yacimiento maastrichtiense de Oarda de Jos. En este nuevo estudio, se presentaba una combinación de caracteres exclusiva compartida por ambos ejemplares craneales que llevaban a considerarlos como pertenecientes a la misma especie y que al mismo tiempo, excluía de Allodaposuchus precedens al resto de ejemplares de la península ibérica y del sur de Francia que tuvieron en cuenta Buscalioni y colaboradores.

Tanto en el trabajo de Delfino y colaboradores como en los análisis filogenéticos de publicaciones posteriores, tomaron como ejemplar de referencia al cráneo de Oarda de Jos, debido a que era más completo que el lectotipo y podían observarse más caracteres a la hora de codificarlo e incluirlo en la matriz de datos.


En la última década, se han publicado numerosos trabajos en los que se describía nuevo material craneal de ejemplares cercanamente emparentados con Allodaposuchus precedens, definiéndose diferentes especies nuevas en el Cretácico Superior del Oeste de Europa y permitiendo la descripción del nuevo clado Allodaposuchidae.

El aumento en el conocimiento de este grupo de eusuquios basales ha permitido revisar el lectotipo procedente de Vălioara y observar que los caracteres considerados en su momento para referirlo como perteneciente a la misma especie que el cráneo de Oarda de Jos están ampliamente distribuidos entre los miembros del grupo. Si sumamos a ello su naturaleza fragmentaria, tenemos un ejemplar que no muestra caracteres diagnósticos como lectotipo de la especie tipo de un grupo de crocodiliformes con una gran importancia filogenética y biogeográfica...


Teniendo todo esto en cuenta, en 2017 un grupo de investigadores (entre ellos varios integrantes del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED) propuso a la ICZN la designación del cráneo de Oarda de Jos, más completo y mejor preservado que el lectotipo de Vălioara, como neotipo de Allodaposuchus precedens en base a las reglas del Código de Nomenclatura Zoológica. Es decir, se proponía que el ejemplar de Oarda de Jos descrito por Delfino y colaboradores en 2008 fuese designado como tipo nomenclatural en lugar del lectotipo.

Tres años después, se ha publicado un nuevo número del Bulletin of Zoological Nomenclature, la revista en la que la ICZN publica las diferentes propuestas y resoluciones sobre nomenclatura zoológica. Y dicho número contiene la decisión de la comisión sobre el caso del neotipo de Allodaposuchus precedens, en la que aceptan la propuesta con un total de veinticuatro votos a favor y un voto en contra.

Así, queda cerrado el caso del neotipo de la especie Allodaposuchus precedens, que más de noventa años después de su definición tiene un nuevo tipo nomenclatural...


Más información:

Bibliografía complementaria:
  • Nopcsa, F.B. 1928. Palaeontological notes on Reptilia. 7. Classification of the Crocodilia. Geologica Hungarica, Series Palaeontologica 1, 75–84.
  • Buscalioni, A.D,, Ortega, F., Weishampel, D.B,, Jianu, C.M. 2001. A revision of the crocodyliform Allodaposuchus precedens from the Upper Cretaceous of the Haţeg Basin, Romania. Its relevance in the phylogeny of Eusuchia. Journal of Vertebrate Paleontology 21(1), 74–86.
  • Delfino, M., Codrea, V., Folie, A., Dica, P., Godefroit, P., Smith, T. 2008. A complete skull of Allodaposuchus precedens Nopcsa, 1928 (Eusuchia) and a reassessment of the morphology of the taxon based on the Romanian remains. Journal of Vertebrate Paleontology 28(1), 111–122.
16.8.20 0 comentarios

Santiago Jiménez García: In memoriam

Santiago Jiménez García: In memoriam

Más información:
4.8.20 0 comentarios

Las tortugas de la isla griega de Samos


El registro fósil del Mioceno superior de la isla griega de Samos es conocido desde hace casi un siglo y medio, habiendo aportado relevante información para conocer cómo eran las faunas de vertebrados de ese periodo en la región oriental del Mediterráneo. Especímenes provenientes de esa isla forman parte de colecciones de instituciones científicas no sólo griegas y de otros países de Europa, sino también de fuera de este continente. En ese sentido, uno de los grupos de reptiles identificados en los afloramientos de Samos, las tortugas, estaban representados por especímenes previamente documentados y, especialmente, mediante otros inéditos, depositados en varias instituciones europeas y en el American Museum of Natural History de Nueva York.


La información sobre las tortugas del Mioceno superior de Samos era hasta ahora muy limitada. Sin embargo, debido a la posición geográfica de esa región, el estudio de las tortugas que habitaron allí durante ese periodo ofrecía un potencial alto interés desde un punto de vista paleobiogeográfico. Por este motivo, el análisis detallado de estos reptiles ha sido realizado, resultando en una publicación que forma parte del volumen más reciente de la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

Tal como se indica en ese nuevo artículo, el material de tortugas del Mioceno superior de Samos es atribuible a formas terrestres (Testudinidae). Este registro es relevante al incluir tanto una forma extinta del linaje moderno de Testudo, no notificada previamente, como especímenes atribuibles al género del Neógeno de Europa Titanochelon, que supone uno de los mayores de tortugas terrestres documentados hasta la fecha.


El registro de las relativamente pequeñas tortugas de Samos incluye dos caparazones parciales. Ambos parecen formar parte de una misma especie, hasta ahora no definida, que podría ser cercana a la forma coetánea Testudo marmorum, hallada en Grecia continental. La tortuga gigante de Samos, originariamente definida como ‘Testudoschafferi, era únicamente conocida por un cráneo y un fémur. El conocimiento sobre esta especie, actualmente identificada como Titanochelon schafferi, ha sido notablemente incrementado mediante la revisión de esos elementos, así como gracias al estudio de numerosos ejemplares inéditos, incluyendo restos del caparazón, varios huesos apendiculares y osteodermos. Como consecuencia del incremento en el conocimiento sobre la sistemática de los testudínidos de Samos, las relaciones de esta fauna de reptiles con aquellas de otras regiones europeas, pero también con las de Asia Menor, son analizadas en el nuevo trabajo.

-----
Más información:
  • Referencia: E. Vlachos, A. Pérez-García, S. Roussiakis, G.L. Georgalis & B.P. Kear. 2019. Late Miocene tortoises from Samos, Greece: implications for European Neogene testudinid systematics and distributions, Journal of Vertebrate Paleontology, 39: 6, e1722950. DOI: 10.1080/02724634.2019.1722950
  • Imágenes (de arriba abajo): caparazones del testudínido pequeño del Mioceno superior de Samos (Grecia); cráneo de Titanochelon schafferi (lectotipo); húmero y fémur (paralectotipo) de Titanochelon schafferi.