16.8.18 0 comentarios

Las nuevas tortugas Eotaphrosphys, del Cretácico de Francia, y Motelomama, del Eoceno de Perú


Como se indicó recientemente en este blog, Taphrosphyina es un grupo de tortugas pleurodiras (Bothremydidae) que sobrevivió a la crisis de extinción masiva del final del Cretácico, siendo conocido entre el Cretácico Superior y el Eoceno. Este exitoso grupo habitaba en varios continentes: Norteamérica, Sudamérica, Europa, África y Asia. Clásicamente, la mayoría de sus representantes se atribuían a Taphrosphys, un género actualmente reconocido como restringido al Paleoceno de Norteamérica y de África. Sin embargo, los estudios realizados en la última década han permitido reconocer una amplia diversidad. Así, varias de las atribuciones clásicas a Taphrosphys han sido refutadas o puestas en duda, como es el caso de aquellas de especie del Cretácico de Francia ‘Tretosternumambiguum y la del Eoceno de Perú ‘Podocnemisolssoni.


Un nuevo trabajo, que acaba de ser publicado, define dos nuevos géneros para estas pleurodiras de Europa y Sudamérica. La tortuga francesa es atribuida al nuevo género Eotaphrosphys, y la peruana a Motelomama. Eotaphrosphys corresponde al representante más antiguo de Taphrosphyina, siendo el único definido en niveles mesozoicos. Eotaphrosphys es el único representante de ese linaje reconocido en Europa, mientras que Motelomama es el único del registro sudamericano.
_____
  • Figuras: Arriba: Caparazón ventral o plastron de los dos nuevos géneros de tortugas pleurodiras: Eotaphrosphys (arriba), del Cretácico Superior de Francia, y Motelomama (abajo), del Eoceno de Perú. Abajo: Posición geográfica de las localidades tipo de los representantes de Taphrosphyina (Pleurodira, Bothremydidae). 2 corresponde a aquella de Eotaphrosphys, siendo la única tanto del Mesozoico como de Europa. 3 representa aquella de Motelomama, siendo la única de Sudamérica.

  • Referencia: A. Pérez-García (2018): New genera of Taphrosphyina (Pleurodira, Bothremydidae) for the French Maastrichtian ‘Tretosternumambiguum and the Peruvian Ypresian ‘Podocnemisolssoni, Historical Biology, DOI: 10.1080/08912963.2018.1506779
4.8.18 0 comentarios

Sobreviviendo a la crisis finicretácica: Una pleurodira en el Eoceno de Gran Bretaña


Las tortugas actuales forman parte de dos linajes, separados desde el Jurásico: Pleurodira y Cryptodira. En contraste con el registro fósil español, los restos de Pleurodira son muy escasos en Gran Bretaña, estando restringidos a dos formas costeras que vivieron en el Eoceno, hace unos 50 millones de años. Una de ellas, recientemente identificada, corresponde a una especie indeterminada del género Eocenochelus, y está representada por un único individuo procedente de Sussex. Este género corresponde a Podocnemididae, un linaje que continua, a dia de hoy, formando parte de la biodiversidad actual, estando actualmente restringido a regiones intertropicales. Eocenochelus corresponde a un grupo de origen africano, que alcanzó Europa en el Cenozoico, habiendo sido reconocido en varios países europeos: Gran Bretaña, Bélgica, Francia, España a Italia.


La segunda forma británica atribuible a Pleurodira es un representante de otro linaje: Bothremydidae. Esta forma se ha hallado en la Isla de Sheppey (Kent). Varios caparazones han sido identificados desde el siglo XIX. Algunos de esos especímenes clásicos permitieron la descripción de cuatro supuestas nuevas especies. Un nuevo estudio, que acaba de ser publicado, revisa todos los ejemplares previamente conocidos y analiza otros hasta ahora inéditos. Todos ellos son atribuidos a una única especie, para la que se ha propuesto la nueva combinación Palemys bowerbankii. Así, Palemys bowerbankii es la única tortuga pleurodira reconocida en el registro británico a nivel específico. Este nuevo trabajo designa un neotipo para la especie, y establece una nueva diagnosis. Muchos de los ejemplares clásicos no habían sido, hasta ahora, figurados. Fotografías de la mayoría de estos ejemplares son incluidas en esta publicación. El mejor conocimiento sobre esta forma, de la que se identifican tanto individuos juveniles como adultos, permite realizar una reconstrucción de su caparazón, así como su inclusión en una hipótesis sobre las relaciones de parentesco de este linaje. De esta manera, Palemys bowerbankii no es identificado como un linaje que migró en el cenozoico desde otro continente sino que, en contraste con la otra pleurodira británica (es decir, con Eocenochelus), se identifica como un superviviente de un clado bien representado en el Cretácico Superior europeo.

  • Referencia: Pérez-García, A. 2018. New insights on the only bothremydid turtle (Pleurodira) identified in the British record: Palemys bowerbankii new combination. Palaeontologia Electronica 21.2.28A 1-12. https://doi.org/10.26879/849 palaeo-electronica.org/content/2018/2268-british-bothremydid-turtle
  • Figuras: Fotografías y dibujos de los ejemplares clásicos y hasta ahora inéditos de Palemys bowerbankii (arriba) y reconstrucción del caparazón (abajo).


1.8.18 0 comentarios

Paludidraco, un manatí reptiliano de hace 230 millones de años


Durante el Triásico Superior, hace unos 230 millones de años, lo que hoy es la provincia española de Guadalajara se encontraba cubierta por las aguas cálidas y poco profundas del antiguo Mar de Tethys. Estas aguas estaban habitadas por multitud de animales entre los que se encuentra un grupo particular de reptiles denominados sauropterigios. A éste pertenecen algunos organismos muy populares, como los plesiosaurios.


Los trabajos de investigación paleontológica realizados en las cercanías del pantano de El Atance, en el término municipal de Sigüenza (Guadalajara), han permitido identificar un nuevo reptil marino que habitó esa zona durante el Triásico. El descubrimiento de este nuevo organismo, descrito a partir de restos bien preservados de varios individuos, acaba de ser publicado en la revista científica Biology Letters. Su nombre, Paludidraco multidentatus, significa “dragón del pantano con muchos dientes”, destacando el altísimo número de piezas dentales presentes en el cráneo y mandíbula de este animal y a que fue hallado en la orilla del pantano de El Atance


Paludidraco pertenecía al grupo de los simosáuridos, hasta ahora representado por depredadores marinos de 3 o 4 metros de longitud que se alimentaban de peces y crustáceos. Sin embargo, y aunque presentaba un tamaño similar, Paludidraco tiene algunas características muy peculiares: una mandíbula muy delgada y frágil, con un gran número de dientes curvos de pequeño tamaño y una estructura del tórax formada por vertebras y costillas extremadamente robustas. Tanto la fragilidad de las mandíbulas de este animal, como su estructura corporal robusta, que le otorgaba una maniobrabilidad limitada, indican que Paludidraco no era un depredador activo como sus parientes más cercanos. Sus dientes pequeños y numerosos formarían una empalizada que funcionaría como un tamiz, permitiéndole filtrar el alimento y expulsar a continuación el agua sobrante. Así, este peculiar reptil se desplazaría por aguas marinas costeras tranquilas y poco profundas, recorriendo lentamente el fondo en busca de pequeños animales en el sustrato o, como en el caso de los actuales manatíes, de materia vegetal. Este modo de vida era hasta ahora desconocido para cualquier reptil, aumentando así la ya enorme diversidad de los reptiles marinos durante el Triásico.



Referencia
  • de Miguel Chaves C, Ortega F, Pérez-García A. 2018 New highly pachyostotic nothosauroid interpreted as a filter-feeding Triassic marine reptile. Biology Letters. 20180130. http://dx.doi.org/10.1098/rsbl.2018.0130

Imágenes (de arriba a abajo):
  • Aspecto de uno de los esqueletos de Paludidraco durante la excavación.
  • Holotipo de Paludidraco, junto a un esquema que permite interpretarlo.
  • Recreación del aspecto en vida de un individuo de Paludidraco (Autores: Eloy Manzanero y Natalia Pérez).
  • Representación gráfica (cladograma) de las relaciones de parentesco de Paludidraco en el contexto de los sauropterigios.

27.7.18 0 comentarios

Tortugas de Niger en el XVI Annual Meeting de la EAVP


Y dando un paso más allá en el espacio (esta vez pasando a Laurasia y, más específicamente, a Níger) y en el tiempo (ahora tocan tortugas del Cretácico Inferior), el último trabajo sobre tortugas fósiles que fue presentado por miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED en el XVI encuentro anual de la EAVP trata sobre la tortuga de Gadoufaoua Taquetochelys.

El resumen es el siguiente:

The most abundant and diverse collection of Pleurodira from the Lower Cretaceous record of Africa comes from the Aptian levels of Gadoufaoua. Gadoufaoua is located in the Illumeden Basin of the Ténéré Desert, in central Niger. The first African araripemydid, Taquetochelys decorata, was defined based on several remains from this locality. It is the first described araripemydid is the Brasilian Aptian-Albian Araripemys barretoi. Therefore, the finding of this lineage of freshwater forms in Africa was relevant, because it represents a group of freshwater turtles distributed in both South America and Africa during the Early Cretaceous.
The type series of Taquetochelys decorata was composed of several isolated plates. The identifi-cation of other specimens attributable to the same form was notified. However, they remained as unpublished. Considering the limited information available, subsequent authors indicated that the attribution of this African form to Araripemydidae should be confirmed by the finding of more complete remains. Fortunately, one of the most complete Lower Cretaceous skeletons of Pleurodira was recently identified in Gadoufaoua. This specimen corresponds to an unquestionable member of Araripemydidae. However, it was attributed to a new taxon, Lagaremys tenerensis.
The type series of Taquetochelys decorata is here revised, and other unpublished specimens are studied. The detailed comparison between Lagaremys tenerensis and Taquetochelys decorata is carried out. For this purpose, the intraspecific variability of several pleurodires, including the ara-ripemydid Araripemys barretoi, is analyzed. Considering all this information, the hypothesis about the identification of Taquetochelys decorata and Lagaremys tenerensis as two different forms is evaluated.

Esta presentación está relacionada con una publicación que ha sido recientemente publicada, y que fue comentada aquí.

26.7.18 0 comentarios

Patologías en vértebras de titanosaurios de Lo Hueco en el XVI Annual Meeting de la EAVP


Los dinosaurios también padecían enfermedades y sufrían heridas. Sin embargo, la única evidencia directa que se tiene en vertebrados fósiles son las alteraciones óseas ya que los tejidos blandos no se conservan. Este es el tema de otro de los trabajos presentados durante el XVI Annual Meeting de la European Association of Vertebrate Paleontologists (EAVP), sobre diversos tipos de patologías identificadas en diversas series caudales de dinosaurios titanosaurios del yacimiento del Cretácico Superior de Lo Hueco (Fuentes, Cuenca).

Como resultado se presentaron 10 vértebras caudales y 4 arcos hemales con patologías de origen traumático, congénito-traumático y degenerativo–idiopático manifestando bien el crecimiento de masa ósea o bien su pérdida y evidenciados por discontinuidades, destrucción ósea, aumento y alteraciones de densidad. Aquí va el resumen:

The paleontological site of Lo Hueco (Upper Cretaceous, Spain, Cuenca) has provided a great variety of partial skeletons of articulated titanosaurs, providing a unique paleontological record in Europe. In the present study, some titanosaur series of caudal vertebrae from the site were revised for the first time in order to determine possible pathologies affecting these individuals.

A comparative anatomical study was carried out to determine the diversity of morphologies present in the titanosaurs of Lo Hueco and to discriminate possible pathological conditions from intraspecific variability, and diagenetic or biostratinomic deformation.

Subsequently, 14 pathological elements have been identified, 10 corresponding to caudal vertebrae and 4 belonging to haemal arches. Differential diagnosis has been carried out on all of the specimens based on a macroscopic analysis occasionally supplemented with computerized tomography (CT) scan explorations.

As results, spondylosis deformans has been identified in two vertebral centra, two cases of subchondral cysts, three fissured haemal arches, a dislocation of the chevron in a vertebral centrum, several elements affected by enthesophytes, and a vertebra with a modified prezigapophysis and outline of the anterior articular face of congenital or traumatic origin.

-----
Más información:
25.7.18 0 comentarios

Puesta al día sobre el registro de Pleurodira británico en el XVI Annual Meeting de la EAVP


Además de tortugas ibéricas, el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED también defendió en el XVI encuentro anual de la EAVP un par de trabajos sobre tortugas de otros países. El primero de ellos correspondía al registro de Bothremydidae del Eoceno de Gran Bretaña.

El resumen es el siguiente:

The British record of Pleurodira is very limited, contrasting with that of Cryptodira. It is restricted to a few poorly known and poorly represented taxa from the lower Eocene record. Two successful lineages of Pleurodira are identified in the Eocene levels of Europe: Bothremydidae and Podocnemididae. Both clades have been identified in the lower Eocene British record.
A single specimen attributable to Podocnemididae is recognized in the British record, through a partial shell, from Bracklesham Bay (Sussex). It was attributed to the recently described littoral genus Eocenochelus. Several almost complete or partial shells of coastal bothremydid turtles have been found, since the 19th century, in the London Clay of the Isle of Sheppey. Four different species were defined in the 19th century but subsequent authors indicated that all of them could represent a single form. No detailed review of these specimens has been made after the 1950s, and no photographs of any of these classic specimens had been, until now, published. The detailed study of those classic specimens is performed, and photographs and schematic drawings of all of them (except for the missing holotype) are presented here for the first time. In addition, several shells subsequently found, are also analyzed to improve the knowledge about both the shell anatomy and variability of this potential single species. Thus, the diversity of Bothremydidae in the British record is evaluated, as well as the precise systematic position of the recognized form or forms.

-----
Más información:
24.7.18 0 comentarios

Paleodiversidad de crocodilomorfos en el XVI Annual Meeting de la EAVP


En el primer simposio europeo acerca de la evolución de los crocodilomorfos, celebrado en el XVI encuentro anual de la EAVP, A. de Celis presentó una comunicación oral del trabajo titulado “Revisiting the biodiversity curve of modern crocodiles (Crocodyliformes, Eusuchia)”. En este trabajo, realizado en colaboración con I. Narváez y F. Ortega del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, se presentaron nuevas curvas de paleodiversidad estimadas a partir del registro fósil de los cocodrilos eusuquios. Estos resultados se mostraron también divididos según continentes y según grandes linajes de Crocodylia (Alligatoroidea, Crocodyloidea y Gavialoidea), permitiendo por tanto entender cómo ha variado la diversidad de los cocodrilos eusuquios en términos espaciales, temporales y filogenéticos. Aquí el resumen:

The fossil record of modern crocodiles (Eusuchia) shows that, although their diversity is currently restricted to 23 recognized species circumscribed in three major lineages, in the past they were more abundant and had a wider distribution. Historically, many fragmentary fossils with limited diagnostic characters have been assigned to certain species exclusively on the basis of a shared spatiotemporal distribution. The large amount of these improperly justified taxonomic assignments should be taken into account in order to reconstruct the paleodiversity of any clade, as these occurrences could introduce another bias.

Regarding this issue, an exhaustive review of more than one thousand eusuchian body fossil occurrences at specific level has been carried out in order to build a new dataset, excluding dubious fossil occurrences. Following previous works, these occurrences were sorted into time-bins of about 9 million years and shareholder quorum subsampling (SQS) was applied to the dataset, obtaining a subsampled biodiversity curve comprising the entire timespan of Eusuchia. The resulting curve shows two great increases in eusuchian biodiversity, the first one during the Paleocene and the second one during the Middle-Late Miocene. These results are quite consistent with proposals already known. However, in contrast with previous works, our results suggest that the Middle-Late Miocene biodiverstity peak was bigger than that of the Paleocene. The Middle-Late Miocene biodiversity peak is related to the great expansion of alligatoroids in South America, with minor contributions of the gavialoid expansion in South America alongside the crocodyloid expansion in Africa and Australasia.

-----
Más información:
23.7.18 0 comentarios

El placodonto Parahenodus atancensis en el XVI Annual Meeting de la EAVP


Ya estáis viendo estos días lo mucho que ha dado de sí para el GBE el último Encuentro de la EAVP, celebrado en Caparica (Portugal). Hoy le toca el turno al recientemente descrito placodonto Parahenodus atancensis, cuyo estudio fue presentado en formato póster en el congreso. 

Sin más dilación, aquí va el abstract:

Henodus chelyops, from the Carnian (Upper Triassic) of Tübingen (Germany), is a highly derived cyamodontoid placodont, showing an extremely modified skull compared with other representatives of Cyamodontoidea. Based on this, trophic adaptations very different from those of other placodonts have been proposed. Whereas the other taxa are durophagous animals, herbivory and filter feeding has been suggested for H. chelyops. The phylogenetic position of this taxon within Cyamodontoidea could not be, until now, well established.

We present a partial skull of a cyamodontoid recently found in El Atance fossil site (Upper Triassic, Guadalajara, Spain), MUPA-ATZ0104. MUPA-ATZ0104 corresponds to a new taxon. Its inclusion in a cladistic analysis shows it is the sister taxon of H. chelyops. Both taxa are identified as members of the clade Henodontidae, hitherto considered as monotypic. Several character states previously recognized as exclusive of H. chelyops are synapomorphies of Henodontidae, including: maxillae without teeth; a single palatine tooth; upper temporal fenestrae reduced to absent; broad parietals; palatines separated by pterygoids. Based on this information, the diagnosis of Henodontidae is emended. This clade is recognized as belonging to Cyamodontida.

In addition to the presence of several character states hitherto considered as autapomorphies of H. chelyops, MUPA-ATZ0104 shares other character states with some less derived cyamodontoid placodonts, including: skull narrowed anteriorly; upper temporal fossae opened; larger palatine teeth. The discovery of this new form provides important information on both the acquisition of the highly specialized cranial morphology of H. chelyops and the evolutionary history of the clade Henodontidae. 
----
Más información: 
20.7.18 0 comentarios

Los cocodrilos del yacimiento cenomaniense de Algora en el XVI Annual Meeting de la EAVP


Entre los trabajos presentados por los integrantes del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED en el reciente XVI Annual Meeting de la European Association of Vertebrate Paleontologists (EAVP), se encuentra esta comunicación acerca de los nuevos avances en el estudio de la fauna de crocodiliformes del Cenomaniense de Algora (alrededor de hace 90 millones de años). Los nuevos descubrimientos que han tenido lugar durante las últimas campañas, permiten hacernos una idea de la variabilidad de cocodrilos en este yacimiento de la provincia de Guadalajara, de gran importancia para conocer la transición de faunas entre el Cretácico Inferior y la parte terminal del Cretácico Superior. El resumen del trabajo es el siguiente:

The information regarding the crocodyliform faunas from the Lower and the uppermost Cretaceous of Europe is relatively abundant. Different clades integrated the continental faunas of crocodyliforms in both periods. Lower Cretaceous faunas were mainly composed by non-eusuchian members of Neosuchia, whereas the uppermost Cretaceous faunas were represented by non-crocodylian representatives of Eusuchia. The information relative to the European crocodyliforms present during the lower part of the Upper Cretaceous is remarkably limited. Therefore, the discovery of new material assignable to Crocodyliformes is essential in order to shed light on this faunal turnover.

In this context, the Spanish uppermost middle-lowermost upper Cenomanian site of Algora (Guadalajara, Central Spain) provides relevant information regarding this issue. This site has yielded numerous material assigned to Crocodyliformes, especially as a result of the latest fieldworks. These new remains comprise well-preserved and complete isolated cranial (e.g., ectopterygoid, exoccipital) and postcranial (e.g., rib, vertebrae) remains, including a dorsal vertebra, attributable to a member of Eusuchia. The detailed analysis of the crocodyliforms remains from Algora allows increasing the knowledge on the faunal association from this relevant Cenomanian fossil site.

-----
Más información:
19.7.18 0 comentarios

Nueva publicación sobre las pleurodiras africanas: la tortuga del Paleoceno de Angola Taphrosphys congolensis


Taphrosphyina es un grupo de tortugas pleurodiras (Bothremydidae) que sobrevivió a la crisis de extinción masiva del final del Cretácico, siendo conocido entre el Cretácico Superior y el Eoceno. Este exitoso grupo habitaba en varios continentes: Norteamérica, Sudamérica, Europa, África y Asia. Clásicamente, la mayoría de sus representantes se atribuían al género Taphrosphys. Sin embargo, los estudios realizados en la última década han permitido reconocer una amplia diversidad. Así, varias de las atribuciones clásicas a Taphrosphys han sido refutadas o puestas en duda.

Taphrosphys congolensis es una tortuga del Paleoceno de Angola. Escasos elementos del caparazón de esta especie habían sido, hasta ahora, publicados. Numerosos restos hallados hace casi un siglo, pero hasta ahora inéditos, son descritos y figurados en un nuevo artículo que acaba de ser publicado en la revista Historical Biology. Este estudio permite caracterizar varias regiones del caparazón de esta forma que eran, hasta ahora, desconocidas. Además, se reconoce variabilidad para varios caracteres, permitiendo una detallada caracterización de su caparazón.

Únicamente otra especie conocida por el caparazón es confirmada como un miembro del género Taphrosphys: la especie del Paleoceno de Norte América Taphrosphys sulcatus. A pesar del escaso conocimiento hasta ahora disponible sobre el caparazón de Taphrosphys congolensis, varios investigadores previos habían establecido supuestas diferencias entre esta especie africana y la norteamericana. El mejor conocimiento sobre el caparazón de Taphrosphys congolensis permite refutar la mayoría de ellas, caracterizando el caparazón de este género como muy estable. Como consecuencia, se refuta la atribución de otras formas al género Taphrosphys, como es el caso de la especie del Cretácico de Francia ‘Tretosternumambiguum, o la del Eoceno de Perú ‘Podocnemisolssoni. Así, el registro de Taphrosphys queda restringido del Cretácico Superior-Eoceno, a únicamente el Paleoceno.


Resumen del nuevo trabajo es el siguiente:

The bothremydid pleurodiran turtle Taphrosphys congolensis is a member of Taphrosphyina from the Paleocene of the Cabinda Province (Congo Basin, Angola). Very few specimens corresponding to elements of its shell have been so far figured. Abundant unpublished remains are analyzed in this paper. As a consequence, several regions of the shell are figured and characterized here for the first time, and intraspecific variability is recognized for several characters. Previous authors proposed some putative differences between the shells of Taphrosphys congolensis and the North American Paleocene Taphrosphys sulcatus. The increase in the knowledge about the shell of this African form allows us to refute most of them, the shell of both forms being recognized as more similar than previously identified. Thus, the identification of the genus Taphrosphys as restricted to three forms (i.e. the skull taxon Taphrosphys ippolitoi, and the skull and shell forms T. congolensis and T. sulcatus) is supported, and the record unquestionably attributable to this genus is modified from the Upper Cretaceous–Eocene lapse of time to the Paleocene exclusively.


-----
Más información: