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Campaña Paleontológica en Utah (EEUU)


Después de las intervenciones en el Jurásico Superior Portugués y en el Cenomaniense de Castilla-La Mancha, cerramos una nueva campaña paleontológica en el Jurásico Superior de la Formación Morrison en Utah (EEUU). 

Como se ha comentado por aquí anteriormente, al igual que en 2012, esta campaña fue organizada por el Natural History Museum of Los Angeles County, contando una vez más con la participación del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, la Universidad Autónoma de Madrid y la Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras. 

La excavación se inició a mediados de Julio y ha durado cerca de un mes en un yacimiento ya conocido por nosotros llamado “Gnathalie”. Inicialmente, el término "Gnathalie" se utilizó para nombrar al saurópodo recuperado en dicho yacimiento, pero en seguida se vio que en el lugar había mucho más que un único saurópodo. Hasta ahora, se han identificado varios individuos relacionados con Sauropoda, así como miembros de los grupos Theropoda, Thyreophora y Ornithopoda. Se ha recogido gran cantidad de material, incluyendo un fémur derecho de saurópodo de cerca de 150 cm de longitud. 


En la fase final de la excavación en Utah, el Natural History Museum envió a otro equipo al Cretácico Superior de New México, con el objetivo de prospectar este territorio. En este período, es bien conocida en la zona la presencia de ceratópsidos, tiranosáuridos, ornithomimosaurios, dromeosáuridos, hadrosáuridos, anquilosaurios, paquicephalosaurios y titanosaurios, este último grupo con un único representante en todo el continente norteamericano, Alamosaurus. Además de dinosaurios, se han registrado varias especies de tortugas y cocodrilos. 

De esta forma, terminamos una campaña más en un yacimiento que promete dar más alegrías en los próximos años, ahora con la compañía de nuestra nueva mascota, Hugles.

Hugles (nuestra mascota) posando con un fémur de saurópodo
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El verano… tiempo de silencio


Refiriéndonos a Cuenca y canturreando una vieja canción: ¡Aquí no hay playa, vaya, vaya!…. Supongo que eso nos libra de las masificaciones de ciertas zonas costeras y de los ruidos nocturnos provocados por millones de turistas que vienen a España buscando diversión y cubatas a 5 euros.

No, aquí no hay playa. Aquí disfrutamos de la sierra, de los pantanos, de la tranquilidad de noches frescas y aireadas, sin agobios y plagadas de sonidos tan naturales como el canto de los grillos, de las ranas o de algún que otro pájaro nocturno… ¡Quién sabe si Pepito, en otros tiempos!

Pero lo bueno se acaba. Y, cuando el verano toca a su fin, nos enfrentamos a un largo invierno en todos los sentidos que, generalmente, sólo viene cargado de oscuridad, alguna que otra nevada y ambientes gélidos, casi tanto como la rutina y monotonía que caracterizan a esta ciudad.

En más de una ocasión he puesto de relieve la capacidad que tienen otras provincias y regiones españolas para darse a conocer al resto del mundo, para ofertar sus productos y servicios y para innovar constantemente. Por ejemplo, si uno quiere descubrir en cualquier buscador cuáles son algunos de los parques temáticos sobre dinosaurios más importantes en España, puede elegir entre varios: Dinópolis, Enciso, Karpin Abentura (ubicado en Carranza, Vizcaya. Y, en contra de lo que la mayoría habrá pensado, no hay ninguna falta de ortografía) y también Barranco Perdido, en La Rioja. A pesar de su buen vino y de su pequeña extensión geográfica, en su momento supieron sacarle partido a la riqueza paleontológica que poseen: las huellas de dinosaurios.

En otros lugares no tenemos tantas huellas aunque tenemos pruebas fehacientes de su existencia: varios miles de restos fósiles y ningún lugar donde exhibirlos. Ninguna puesta en valor de este tesoro que pueda llegar al público en general. Nada que ofrecer a visitantes y apasionados de la paleontología: ningún parque temático. ¡Vaya, vaya!

Esperemos que con el regreso del invierno, y a pesar del frío, volvamos a la normalidad y se recupere la actividad cotidiana y, con ella, los planes de desarrollo turístico que parecen olvidados en la noche de los tiempos…Claro que, en el ambiente, siempre flota la amenaza de una frase que nos pesa como el acero: ¡Esto es Cuenca!

Dinosaurios de andar por casa
Sonia Martínez Bueno
30.8.13 0 comentarios

Técnicas de reintegración para la preparación de fósiles en el 61st SVPCA de Edimburgo


Durante estos días (27 de agosto-30 de agosto) se está celebrando en Edimburgo (Escocia) el 61st Symposium for Vertebrate Palaeontology and Comparative Anatomy / 22nd Symposium for Palaeontological Preparation and Conservation Geological Curators’ Group, al que ha asistido el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED representado por Fátima Marcos. Junto a Vicen Carrió (National Museums Scotland), ha presentado el poster titulado "Pros and Cons of Restoration", en el que se muestran, entre otras, algunas técnicas de reintegración aplicadas recientemente a un pequeño ornitópodo del Jurásico Superior de la Cuenca Lusitánica en Portugal y a restos de saurópodos del Cretácico Superior de Lo Hueco (Fuentes, Cuenca).

El resumen es el siguiente:

The criteria for conservation and restoration of a specimen have always been problematic. Restoration has been an issue that has generated controversy: should we restore missing parts at all? How far should we intervene and interpret? What should we use? Do we have the proper training to do so? In palaeontological preparation the issue is even more complex. In most cases, the restoration is not for aesthetics, but to give stability to the specimen. We are rediscovering animals and plants that lived in the past, and in many cases, we do not know their anatomy. The collaboration between the researchers and the preparators' will dictate the way in which the restoration will be undertaken, according to the scientific use of the piece.

Common to all the criteria used is that the restoration must be reversible and recognizable, so that we can always return the piece to its original condition. Furthermore, all conservation materials used should be compatible with the original fossils. The characteristics of the added parts must be similar and not cause further damage or deterioration to the specimen.

Currently, in conservation and restoration, we use a number of acrylic resins which have been proven to be inert and reversible. Resins are used both in restoration for structural reinforcement, and for aesthetic restoration.

These resins are miscible with various types of fillers that will modify their colour, texture or hardness. Different situations call for different mixtures of solvent, fillers and resins to be used.

Depending on the amount of product to be mixed and the percentage of the resin with respect to the solvent, the “characteristic” result product will be different, allowing us to apply it as the piece requires.

Más información:
  • En la imagen, Vicen Carrió posa junto al poster presentado en el SVPCA/SPPCGC (Foto cortesía de Penélope Cruzado, ¡gracias!).
  • Referencia: Carrió, V. & Marcos, F. (2013) "Pros and Cons of Restoration" 22nd Symposium for Palaeontological Preparation and Conservation Geological Curators’ Group.
29.8.13 0 comentarios

Jaime Truyols Santonja: In memoriam


Más información:
22.8.13 0 comentarios

Winter is Coming


Con el golpe de calor que sufrimos estos diás, es el momento apropiado para hablar de cuestiones relacionadas con la temperatura (que no sólo tienen cabida las conversaciones en los ascensores o en la sección meteorológica de los distintos programas informativos)... 
Y resulta un reto engancharlo con las faunas arcosaurinas mesozoicas (que es de lo que tiene que ir este blog),  y con películas y series (que es de lo que va esta sección)... pero vamos a ello (la ciencia tiene recursos para casi todo).
Recientemente se ha publicado en la revista Nature Geoscience un artículo que explica como, en tiempos muy, pero que muy, lejanos (allá por el comienzo del Cretácico Superior)... se produjo el llamado "Evento de Anoxia Oceánica Nº2" caracterizado por la elevación de las concentraciones de CO2 atmosférico, que condujo a un rápido calentamiento a nivel global y a una fuerte anoxia en los mares cretácicos hace 93 millones de años. Durante 500.000 años el calor sofocante (y no sólo) hizo sudar la gota gorda a todos los dinosaurios del planeta, aunque tambien produjo un rosario de extinciones en masa que esquilmó la diversidad. Sin embargo... poco después, los silicatos ricos en magnesio y hierro de la superficie de la tierra se encargaron de fijar el CO2, consiguiendo estabilizar el efecto invernadero.

Así que no os preocupéis, la historia nos enseña que, al final, esto pasa y siempre acaba llegando el invierno... (lo que no se si es un consuelo)

--Referencia: Philip A. E. Pogge von Strandmann, Hugh C. Jenkyns & Richard G. Woodfine (2013): Lithium isotope evidence for enhanced weathering during Oceanic Anoxic Event 2. Nature Geoscience 6: 668–672. DOI: 10.1038/ngeo1875.

--Imagen tomada de BBC Nature (Autor: Victor Habbick Visions/Science Photo Library).
20.8.13 0 comentarios

Con la soga al cuello del Diplodocus


Es lo que tiene el fijarse en modelos actuales para dar a conocer las supuestas actitudes de las especies que dominaron el planeta durante el Mesozoico. Y de qué modelo estamos hablando…, de avestruces. Estos simpáticos dinosaurios no voladores que corretean por la sabanas africanas son un buen ejemplo (modelo) para averiguar ciertas actitudes de sus viejos y extintos parientes. ¿Y cuáles son esos parientes? En este caso los pesados y cuadrúpedos saurópodos. Ambos representates de los «lagartos terribles» presentan cierta estructura anatómica que destaca por su extrema longitud: el cuello. ¿Y qué nos dice el análisis de los cuellos de las avestruces sobre las actitudes biomecánicas de los cuellos de los saurópodos? La respuesta se expone en un reciente trabajo publicado en la revista científica PLoS ONE en el que se resuelve que los cuellos de estos dinosaurios herbívoros son flexibles, pero no tanto como puede llegar a considerarse.

Diplodocus & Co. no os podéis despistar si no queréis terminar con la soga al cuello.

--Imagen tomada de BBC Nature (Autor: Mark Hallet).

--Referencia: Matthew J. Cobley, Emily J. Rayfield & Paul M. Barrett (2013): Inter-Vertebral Flexibility of the Ostrich Neck: Implications for Estimating Sauropod Neck Flexibility. PLoS ONE 8(8): e72187. DOI: 10.1371/journal.pone.0072187.
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A Tadeo Jones le mola la Paleo


El personaje de Tadeo Jones fue creado en 2001 por el director de animación español Enrique Gato, y su primera aparición fue en el cortometraje "Tadeo Jones" (2004). Posteriormente, otro cortometraje, "Tadeo Jones y el sotano maldito" (2007) y finalmente el exitoso largometraje "Las aventuras de Tadeo Jones" (2012) terminaron de hacer popular a este aventurero con aspecto de friki disfrazado de Harrison Ford haciendo de Indiana Jones disfrazado de Roy Chapman Andrews. Ahora, gracias a Telecinco, Tadeo se ha convertido en la nueva cara de la divulgación científica patria. "Descubre con Tadeo" es una serie de documentales de corta duración en la que este simpático personaje habla sobre algunos puntos interesantes relacionados con la Ciencia en la geografía española. De esta forma, en los primeros capítulos de la serie ha hablado del Gran Telescopio de Canarias o de la Plataforma Solar de Almeria, explicando su funcionamiento de forma sencilla y divertida para que los más pequeños puedan ir conociendo detalles sobre estos centros de investigación. Pero lo más llamativo de este inicio de la serie, es que Tadeo Jones ha tratado lugares de temática paleontológica, como el yacimiento de Atapuerca o Dinópolis. Este es el primer capítulo de "Descubre con Tadeo", que trata sobre Atapuerca:


En apenas dos minutos comenta algunos de los descubrimientos más importantes del yacimiento y hace una mención final al Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana de Burgos.

Sin embargo, me temo que la enormemente promocionada aportación de Tadeo al conocimiento de los dinosaurios ibéricos nos ha dejado un poco frios. Aquí está el capítulo cuarto de "Descubre con Tadeo", sobre Dinópolis:


En este caso, el discurso es una sucesión de lugares comunes (“más grandes”, “tiranosaurios”, etc.) aderezados por perlas como que en Dinópolis puedes ver dinosaurios de “tierra, mar y aire” (¿¿¡¡Otra vez, Tadeo??!!). Que le vamos a hacer… Ah, y la cosa de publirreportaje… Dinópolis es un centro excelente, pero en términos dinosaurianos vamos a tener que acuñar algo así como “lo que no es Teruel también existe” para llevarlo por ahí como lema.
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Damos la bienvenida a Bassaricyon neblina


A pesar de lo que le hacemos, la biodiversidad continúa dándonos alegrias. Así, es agradable saber que aún no está todo intervenido y que podemos seguir constatando que este mundo es un lugar maravilloso y sorprendente. El caso del último carnivoro que hemos conocido, Bassaricyon neblina, es una de esas alegrias ¡Que bueno saber de tí, olinguito!

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Más información
  • Imagen tomada de National Geographic (Autor: Mark Gurney).
  • Referencia: Kristofer M. Helgen, Miguel Pinto, Roland Kays, Lauren Helgen, Mirian Tsuchiya, Aleta Quinn, Don Wilson & Jesus Maldonado (2013) Taxonomic revision of the olingos (Bassaricyon), with description of a new species, the Olinguito. ZooKeys 324: 1-83. DOI: 10.3897/zookeys.324.5827.
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Cazadores ¿en subasta?


Hoy vamos a hablarles de subastas. Pero no de esos realities importados de Estados Unidos que están teniendo tanto éxito en la parrilla televisiva, sino de otro cazador que ha llegado a la puja... pero como mercancía.

El pasado 31 de julio se hacía efectiva la subasta y compra de la pieza conocida como "Montana Dueling Dinosaurs". Un pequeño Nanotyrannus (o posiblemente un Tyrannosaurus juvenil) que había muerto mientras cazaba a un ceratópsido chasmosaurino, dado que se encontraron dientes asociados del esqueleto de Nanotyrannus en el cuerpo del dinosaurio herbívoro. La pieza encontrada por Clayton Phipps en sus tierras, una parcela en la que aflora la formación Hell Creek (Cretácico Superior), tiene además una preservación excepcional. En Estados Unidos, como en muchos otros países, si el fósil está en una parcela privada, se considera también propiedad privada. En este caso, no exponemos la compra de una pieza de curso ilegal como la mayoría de piezas sacadas de las fronteras chinas, donde por ejemplo el gobierno tiene un estricto control de este patrimonio.


La polémica ha saltado especialmente por el lamento de algunos científicos, ya que esta pieza irá a parar a manos de un coleccionista privado y no para su estudio. El fósil se estima que terminará comprado por un valor que oscila entre los 7-9 millones de dólares, el par de dinosaurios más caro hasta ahora subastado. Y también parece haber más revuelo, ya que se había ofrecido previamente la opción de compra a diversas instituciones como el American Museum of Natural History o el Field Museum of Chicago por valor de 15 millones de dólares, casi el doble del precio que se baraja actualmente.

Fotografía de un modelo de la pieza subastada con el ceratópsido (inferior izquierda) y el posible Nanotyrannus (superior derecha) en posición de muerte. Además, se han encontrado marcas y dientes del pequeño terópodo en el cuello del animal herbívoro.

A esta polémica algunos expertos han sido bastante claros y directos, como Jack Horner:
No pienso que sea importante, puesto que no se ha colectado como un fósil para estudio científico [...] por lo que en mis libros, carece de valor.

Mientras, otras voces han criticado que se pudiese llegar a un acuerdo entre un filántropo o mecénas y un museo para pujar. Algunos han apuntado que el coleccionista privado podría dejar estudiar la pieza por expertos, como algunos han tenido ocasión de hacer previa subasta en Nueva York.

Como la noticia pueden leerla en cualquier portal de prensa, desde aquí queríamos aclarar este último punto al público general y poner el pequeño granito de arena personal. Si bien no todo coleccionista es un "Tío Gilito" que acaudala colecciones en gigantescas cámaras fuertes alejadas de los ojos del resto de los mortales para la eternidad. Y además conociendo que hay coleccionistas bastante entusiastas con las ciencias, dejando acceso a las colecciones, haciendo de mecenas, etc. es importante aclarar que, el problema no reside en la voluntad del coleccionista en dejar ver la colección, sino dónde se encuentre depositada.

Exhibición de dinosaurios del Australian Museum.

Sencillamente, a menos que el coleccionista privado donase el ejemplar a una institución pública o lo depositase en determinadas (y muy escasas) instituciones privadas que actúan como repositorios con consentimiento legal, dicho material no tiene valor científico. Las normativas son muy estrictas con que todo científico pueda acceder libremente a las colecciones, que estén depositadas en instituciones que velen por su correcta conservación futura, etc. Por ello, cualquier colección privada sin esta designación, aunque sea exhibida a público especializado o incluso como museos privados de libre acceso, al no cumplir estos requisitos, puede dar lugar a la invalidez, desde el punto de vista científico, de la pieza.

Fotografía de la fachada del American Museum of Natural History.

Así que, ¿tal vez tenga sentido la respuesta de Horner pese a ser radical y tajante en el asunto? Desde el punto de vista científico por lo menos, parece ser. Ya que desde el momento que no está en un repositorio certificado y autorizado, ese material tiene el mismo tratamiento que el que se ha perdido con el tiempo o una guerra. Y todo dato que pudiese ofrecer toda especie no descrita que alberguen estos fondos, por desgracia, son y deben ser tratados como inexistentes, ya que ninguna institución científica lo podría reconocer. ¿Esta reflexión tendrá algún impacto en el valor comercial de estas piezas?.

Sea como fuere, esta escena de caza entre dos dinosaurios ha dejado de estar por el momento en el escenario científico, quien sabe si para siempre.


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La Rioja de los Dinosaurios, nuevo libro divulgativo sobre el patrimonio paleontológico riojano


El pasado mes de Junio se presentó el libro “La Rioja de los dinosaurios. Un ecosistema de hace 120 millones de años" (Luis Ignacio Viera y José Angel Torres),  editado por el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja y la Sociedad de Ciencias Aranzadi. A lo largo de esta obra de divulgación, se repasa la información disponible sobre el Cretácico Inferior riojano, basándose en un registro que abarca desde restos vegetales o invertebrados hasta los fósiles de los vertebrados que acompañaron a los dinosaurios. De algunos ya hemos hablado por aquí, como los moluscos del yacimiento de Valdeperillo, la tortuga Camerochelys o el cocodrilo Bernissartia. Y por supuesto, tienen especial protagonismo las huellas de los gigantes mesozoicos, cuya riqueza es bien conocida en la región.

El libro tiene un precio de 10 euros y puede conseguirse en el propio Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja de Igea.