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El cocodrilo maldito de Ricla


Los metriorrínquidos (Thalattosuchia) son un grupo de Crocodyliformes marinos cuyo rango temporal va desde el Jurásico Medio al Cretácico Inferior. Sus restos se han hallado en yacimientos de Europa y Sudamérica, pero hasta el momento se trataba de un grupo poco conocido en la Península Ibérica.

En 1997, durante las tareas de prospección previas a las obras del AVE realizadas por paleontólogos de la Universidad de Zaragoza en Ricla (Zaragoza), se descubrieron varios nódulos de caliza negra con los restos de un cráneo de metriorrínquido casi completo. El ejemplar se depositó en el Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza y ha formado parte de numerosas exposiciones convirtiéndose en uno de los fósiles más emblemáticos de la institución. Sin embargo, por diferentes circunstancias, no se había realizado un estudio pormenorizado del mismo.


Ahora, 18 años después, este cráneo ha sido publicado en la revista PlosOne por Jara Parrilla y colaboradores como un nuevo género y especie en base a su peculiar combinación de caracteres con el nombre de Maledictosuchus riclaensi (el cocodrilo maldito de Ricla). Se trata de la forma más basal dentro de Rhacheosaurini, un grupo de metrorrínquidos que incluye otros géneros como Cricosaurus o Rhacheosaurus.

Por otro lado, Maledictosuchus será la estrella del documental científico de inminente estreno que se está cociendo en la Universidad de Zaragoza. En dicho documental, podremos conocer la historia del fósil y todos los problemas relacionados con su estudio que han llevado a considerarle como “maldito”. 

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Se describe el primer dinosaurio de Lo Hueco


Dice hoy la revista Plos One, que el estudio de parte del cráneo de un dinosaurio saurópodo hallado en 2007 en el yacimiento de Lo Hueco (Fuentes, Cuenca), ha permitido la reconstrucción en 3D del cerebro y el oído del animal y, consecuentemente, una aproximación alguna de sus habilidades.

No sorprenderá a ninguno de los lectores habituales de este blog, que el yacimiento de “Lo Hueco” fue descubierto durante las obras AVE Madrid-Levante y que la excavación permitió recuperar una de las mayores colecciones de huesos de dinosaurios disponible en Europa. Por primera vez se disponía de abundantes restos esqueléticos, algunos articulados y con material craneal asociado, de saurópodos titanosaurios del Cretácico Superior europeo (hace unos 70 millones de años). Sin embargo, mientras que ya se ha realizado trabajos sobre aspectos paleoambientales y otros grupos de vertebrados  la fauna de dinosaurios estaba aún inédita.

El cráneo que se publica hoy, aunque probablemente pertenezca a una nueva especie, presenta semejanzas con un animal coetáneo del registro francés, denominado Ampelosaurus. Pero el objetivo principal del trabajo que se presenta hoy no era el análisis sistemático del ejemplar, sino el análisis de su cerebro.


La aplicación de técnicas de tomografía computerizada y reconstrucción 3D por parte de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Universidad de Ohio (Estados Unidos) ha permitido acceder a algunas estructuras internas del cráneo de este animal, como las cavidades que alojan el cerebro, los oídos y los pasajes de los nervios craneales. La forma de estas cavidades ha permitido reconocer la morfología de los órganos que contenían y esta forma ha permitido inferir algunos aspectos de su función.

Las conclusiones son llamativas, el cerebro de este animal es de unos 8 centímetros de longitud, un tamaño realmente pequeño para un animal que podría haber llegado a medir hasta 15 metros de largo, y, lo que es peor, presenta un escaso desarrollo. Sorprende también el pequeño tamaño de su oído interno, lo que indicaría que el saurópodo de Lo Hueco no estaría especialmente adaptado para mover rápidamente ni los ojos, ni la cabeza, ni el cuello… en resumen: 

ERA UN PEDAZO DE TORPE, LENTO Y POCO ÁGIL...

Pues muy bien, estábamos ya hartos de tanta dinosaur renaissance, y de tanta sangre caliente y tantos dinosaurios hiperágiles megaasesinos…, un torpe como los dinosaurios de toda la vida. 

Así que, estamos encantados con nuestro dinosaurio Forrest Gump... De todas formas, ya saben, un "tonto es el que dice tonterías" y, que tengamos noticias, este bicho aún no ha dicho ni pio.



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Cuando Lucía conoció a Darwin


Acercar a Darwin y su teoría evolutiva a los más jóvenes no es tarea fácil. Con frecuencia, los adolescentes huyen aterrorizados por la aridez de los textos originales o por las pesadas y sesudas aproximaciones a la obra del naturalista inglés. No obstante, siempre existen algunos oasis en el inmenso desierto literario que de forma amena y entretenida permiten a la muchachada sumergirse en la historia de la vida y en los cambios que han tenido lugar a lo largo de millones de años para llegar hasta nuestros días. Un reciente ejemplo de lo anterior es el libro “Charles Darwin y Lucía Sapiens”, escrito por Margarita Hernández Laille e ilustrado por Carlos Arques Soler.

Margarita Hernández Laille es doctora en Ciencias de la Educación por la UNED y realizó su tesis en España e Inglaterra sobre la enseñanza del darwinismo. En 2010 publicó “Darwinismo y manuales escolares en España e Inglaterra en el siglo XIX (1870-1902)” a través de la Editorial UNED, en el que mostraba de qué forma y en qué momento se introdujo la teoría de Darwin en las aulas españolas e inglesas, así como las resistencias que se opusieron al desarrollo de su enseñanza y la posición de las autoridades políticas y académicas.

En su nuevo libro, publicado también por la Editorial UNED, Hernández Laille sitúa la acción en una escuela donde anualmente, en el mes de Febrero y coincidiendo con el aniversario de Darwin, se enseña la teoría de la evolución a través de todas las asignaturas. La protagonista de la historia es una alumna de 15 años, Lucía Sapiens, apasionada por la naturaleza y que dirige al lector a través de sus preguntas y dudas, al conocimiento del origen y evolución de la Tierra y de las especies que habitan en ella. Así, Lucía y sus compañeros conocerán la vida de Charles Darwin en la clase de Historia la vida, viajarán en el Beagle alrededor del mundo en la asignatura de Geografía y estudiarán la teoría de la evolución en las clases de Ciencias Naturales o Matemáticas.


El texto viene acompañado por las ilustraciones de Carlos Arques Soler, licenciado en Bellas Artes, que plasma con acierto la infancia de Darwin, su viaje en el Beagle o la historia de Lucía Sapiens. Además, se incluyen algunas fotografías que nos muestran el mundo en el que vivió Charles Darwin. El libro concluye con una actividad didáctica, con la cual a través de juegos, se pueden comprobar los conocimientos sobre la teoría evolutiva que se han adquirido durante la lectura de la historia de Lucia.

Los autores estarán mañana jueves 24 de Enero en un acto de presentación que tendrá lugar en el Salón de Actos del Edificio Escuelas Pías (Calle Tribulete 14, Madrid) y en el que también intervendrán Herminia Calero Egido (Directora de la Editorial UNED), Maria de los Ángeles Querol Fernández (Catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid), Maria Novo Villaverde (Catedrática UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UNED) y Eudald Carbonell Roura (Catedrático de Prehistoria de la Universidad Rovira y Virgili, Codirector del Yacimiento de Atapuerca y autor del prólogo del libro).
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Los “dinosaurios” eocenos de Llamaquique (Asturias)

En un artículo divulgativo publicado en un periódico español en 1930, el paleontólogo José Royo y Gómez recopiló algunas de las principales hipótesis sobre el tipo de alimentación del megaterio. Curiosamente, se realizan algunas comparaciones anatómicas, ecológicos y funcionales con los dinosaurios terópodos, indicándose que éstos podrían incluso haber vivido en el propio Eoceno. ¿Terópodos no avianos en el Eoceno? Puede que ésta fuera una rápida y no meditada idea que pasara por la cabeza de Royo y Gómez sólo los segundos necesarios para escribir esa frase… o puede que no. En verano de 1926, Royo visitó la cantera yesífera de Llamaquique, actualmente ubicada bajo el casco urbano de Oviedo (Asturias). En ella se hallaron abundantes fósiles de vertebrados.  Algunos de ellos fueron cedidos a Royo para su estudio.

Entre mayo y junio de 1927, Royo visitó varias colecciones paleontológicas europeas con el fin de realizar estudios comparativos entre las faunas de moluscos miocenos y de vertebrados “weáldicos” allí depositadas con las halladas en la Península Ibérica. Este viaje fue también aprovechado para determinar algunos dientes de reptiles procedentes de Llamaquique. El estudio del material de dinosaurios depositado en la Escuela de Minas de París permitió a Royo comparar dientes de terópodos descubiertos en Francia con los de Llamaquique, anotando en su cuaderno: “Dientes de terópodos del Cretácico superior francés que son diferentes de los de Llamaquique, o son más aplastados, más anchos y de punta más obstusa (sic) o de ser más estrechos son de sección más irregular y las quillas más pronunciadas”. Pero sus alusiones a los supuestos terópodos eocenos españoles no terminaron allí, sino que, en octubre de 1928, informó, en una sesión de la Real Sociedad Española de Historia Natural, sobre los nuevos hallazgos efectuados ese verano en Llamaquique. Royo indicó que pudo “recoger abundante material de vertebrados, entre los cuales destacan (...) dos dientes idénticos a los de los Dinosaurios terópodos del Secundario, cuya determinación, si se confirma por los estudios que va a realizar, tendrá un verdadero interés, pues serían los restos más modernos que se conocerían de estos gigantescos reptiles”. Por desgracia, dichos estudios nunca fueron realizados.

La revisión de documentación fotográfica inédita de Royo y Gómez ha permitido identificar varias fotografías, realizadas en 1932, donde se figuran cinco dientes de los que indicó “dientes de Dinosaurio del Eoceno de Llamaquique”. Desgraciadamente esos dientes están en paradero actual desconocido, pero sí se conserva un sexto diente “dinosauriano” de Llamaquique en la colección de Paleontología de Vertebrados del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid). Se trata de un diente cónico, de pequeño tamaño y de sección comprimida labiolingualmente. El diente se curva ligeramente hacia el borde distal, y posee carenas mesial y distal denticuladas (condición zifodonta) a lo largo del borde mesial/distal de la corona. Los zifodontos han sido descritos en la literatura como “cocodrilos con dientes de dinosaurio terópodo”. Sin embargo, la zifodoncia no constituye un patrón de dentición exclusivo de los dinosaurios carnívoros, sino que está ampliamente extendida de forma convergente en distintos linajes de arcosaurios. Dientes zifodontos con estructura muy semejante aparecen en representantes de casi todos los grandes grupos de crocodilomorfos. A diferencia de los dinosaurios no avianos, algunos de estos linajes de Crocodylomorpha están presentes en el registro fósil paleógeno. Por lo tanto, el único diente zifodonto del Eoceno de Llamaquique (Asturias) actualmente identificado no correspondería a un dinosaurio terópodo sino a un cocodrilo zifodonto.
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Referencia:
  • Pereda Suberbiola, X, Ruiz-Omeñaca, J.I., Pérez-García, A., Sánchez-Chillón, B., Ortega, F. 2012. Primera cita de cocodrilos zifodontos en el Cenozoico de Asturias: Royo Gómez y los supuestos dientes de dinosaurio del Eoceno de Llamaquique. Estudios Geológicos, 68(2): 233-245.
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Imágenes:
  • Fotografía de varios “dientes de Dinosaurio del Eoceno de Llamaquique” realizada por Royo y Gómez en 1932.
  • Diente de zifodonto procedente del Eoceno de Llamaquique, identificado en el MNCN. Escala: 10 mm.
21.1.13 0 comentarios

La Sierra de la Arrábida, Património Mundial de la Unesco (y de la Paleontología)

En los últimos meses, el ayuntamiento de Setúbal, Sesimbra, Palmela y el antiguo Instituto de Conservação da Natureza, ahora llamado Instituto de Conservação da Natureza e Biodiversidad, están trabajando en la candidatura que permitirá considerar la Sierra de Arrábida (Portugal) como Património Mundial por la Unesco.

  

Y teniendo en cuenta nuestro cariño por la Paleontología (no solo) de Portugal y por la belleza singular que la Sierra de la Arrábida ostenta, queremos destacar algunos aspectos importantes en su riqueza paleontológica, y en particular, ¡a sus vertebrados fósiles!

Uno de los aspectos paleontológicos más conocidos de estas sierra son sus huellas de dinosaurios, destacando los rastros de Sesimbra y Cabo Espichel. Las últimas, en Cabo Espichel, tienen la particularidad de que están en capas carbonatadas extremadamente inclinadas en el litoral. Otro punto curioso, es que en esta localidad tenemos por un lado, capas con huellas jurásicas (e.g. sauropodos) y capas con huellas cretácicas (e.g. terópodos y ornitisquios). Para más informaciones, se pueden consultar los trabajos de nuestra colega Vanda Faria dos Santos o Miguel Telles Antunes del Museu Nacional de História Natural e da Ciência, en Lisboa e de la Academia de Ciências de Lisboa, respectivamente.

Huellas cretácicas del Cabo Espichel

Para nosotros, otro impresionante marco paleontológico es encuentra en Boca de Chapim (Barremiense, Cretácico Inferior), que ha producido diversos hallazgos de vertebrados terrestres, y en particular, terópodos, ornitopodos y saurópodos. Uno de los principales descubrimientos ha sido recientemente publicada por nuestros colegas del Museu de Lourinhã, y se trata de restos craneales de Baryonyx.

Restos de Baryonyx de Boca de Chapim (Mateus et al., 2011)

Aparte de los dinosaurios, en este lugar se han dado otros hallazgos importantes dentro de la paleontología de vertebrados. La Sierra de la Arrábida se encuentra al sur de una región litoral y es una de las regiones más ricas en cetáceos marinos miocenos de Europa, con diversos ejemplares de misticetos, odontocetos y sireneos.

Craneo de Cephalotropis lactus (Mocho & Póvoas, 2010), encontrado en Adiça.

Está sierra también es rica en cuevas kársticas, algunas con un desarrollo que ha permitido la aparición de estructuras grandiosas. En algunas de estas cuevas, se han encontrado importantes restos que nos permiten comprender mejor la distribución de las últimas poblaciones de neandertales en Europa.


Dejamos tambien un video documental sobre la biodiversidad de la Sierra de la Arrábida, que se estrenó la semana pasada en SIC, un canal de television portugués.


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Referencias:
20.1.13 0 comentarios

Pues si que empezamos bien: "Muerte al dinosaurio" es el Videoclip promocional de MEGA



Aquí os dejamos la canción "Death the dinosaur!" (Muerte al dinosaurio!), el videoclip para promocionar Mega, la nueva página web del fundador de Megaupload, Kim Dotcom.

Desde la Plataforma Civica Contra el Uso Banal del Término dinosaurio (PCCUBTD)... no tenemos palabras para definirlo.

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Prometimos dinosaurios del día de Reyes... y aquí están


Hace un par de semanas lanzábamos un reto a toda la población: proponíamos que nos enviaseis imágenes de los dinosaurios implicados en las múltiples cabalgatas de reyes magos que se celebran en España.

Los resultados han sido más que interesantes y nos han permitido comprobar que prácticamente no ha habido dinosaurios en estas celebraciones (por supuesto hemos descartado rápidamente explicaciones basadas en nuestro bajo poder de convocatoria, o en que nuestro lectores no van a este tipo de cabalgatas).

Asi que, como lo prometido es deuda, y a pesar de los tristes resultados obtenidos, vamos a proceder a documentar lo que tenemos:

Según nos cuentan, estas curiosas representaciones dinosaurianas que aparecen en la foto pasearon por la calle Castilla de Santander la tarde del 5 de Enero…

Realmente no sabemos en que estaban pensando el resto de los ayuntamientos...
18.1.13 0 comentarios

Els dinosaures de Morella (i altres bestioles contemporanis) a la revista de l'Ateneu de Natura de Castelló


En aquests dies es fa públic un article de síntesi sobre la biota del aptià de la Formació Morella a Castelló. Els jaciments de Morella són ben coneguts des de fa, però no està malament ponerl al dia el que se sap d'ells de tant en tant. De fet, al llarg del procés de publicació d'aquest treball s'han produït algunes novetats interessants que indiquen que, en breu, caldrà replantejar una nova actualització.
El text complet, publicat a la revista de l'Ateneu de Natura de Castelló, es pot trobar en aquest repositori, però aquí va el resum.

La Formació Argiles de Morella és una de les formacions del Cretaci Inferior peninsular que més registre fòssil de vertebrats està aportant. La seva condició de medis deposicionals, generalment continentals, però també de vegades transicionals amb influències mareals, fa que les restes de la fauna de vertebrats que s’ha localitzat als diversos nivells d’aquesta Formació, siguin principalment d’origen terrestre però també d’origen marí. Així entre la fauna terrestre destaquen per damunt de tot les restes de diversos grups de dinosaures mentre que, de la fauna marina, podríem destacar sobretot materials fòssils que pertanyen al grup dels plesiosaures. No obstant la varietat faunística recuperada és més ampla, amb peixos, amfibis, tortugues, escamosos, cocodrils i pterosaures. Tots junts generen un conjunt de vertebrats que representen una gran part dels tàxons que s’han descrit fins ara en la biota terrestre de l’Aptià inferior, no sols de la Península Ibèrica, sinó de la resta del continent europeu.



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A la foto, un grup de paleontòlegs posa front a part del coll del saurópodo de Sant Antoni de la Vespa a Morella, un material encara sense publicar.
17.1.13 0 comentarios

Beetlejuice


No sé si el dicho «cuando las ranas críen pelos» tiene su análogo dentro del mundo aviario. Bueno... podría ser la locución «cuando las gallinas tengan dientes». La primera no parece muy acertada puesto que pelos lo que se dice pelos, no parece que se vean en los renacuajos de esas ranas que según te acercas a una charca saltan al agua. La segunda construcción linguística debería mirarse más con lupa y no proclamar a los cuatro vientos «de este agua no beberé». Actualmente, y sin pasar por procesos de laboratorio, este grupo de dinosaurios, en su mayor parte voladores, como son las aves no presenta indicios de la presencia de dientes. Pero... (por veces te encuentras peros) esto no ha sido siempre así. Como bien es conocido las presencia de dientes en las aves es tan antigua como su linaje o, si no es así echad un vistazo a alguno de esos magníficos fósiles del emblemático Archaeopteryx o de alguna de tantas otras formas que convivían con otros dinosaurios en los ecosistemas cretácicos. Una nueva muestra de ello es la recientemente descrita enantiornita o «ave diferente» Sulcavis geeorum procedente de la próspera, al menos en cuanto a registro fósil, provincia china de Liaoning. Esta nueva enantiornita descrita en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology nos brinda una nueva mirada sobre el tipo de dieta que podrían tener algunas de estas «aves diferentes». Y este tipo de dieta, conocida como durófaga, se relaciona con la mayor capacidad de trituración desarrollada por los dientes presentes en formas como Sulcavis y que facilitarían el desmenuzamiento de caparazones relativamente resistentes como son los exoesqueletos de crustáceos como los cangrejos o de insectos como los escarabajos.

Tres veces no lo diría pero tomar un poco de Beetlejuice...


--Referencia: Jingmai K. O’Connor, Yuguang Zhang, Luis M. Chiappe, Qingjin Meng, Li Quanguo & Liu Di (2013): A new enantiornithine from the Yixian formation with the first recognized avian enamel specialization. Journal of Vertebrate Paleontology 33(1):1-12.

15.1.13 0 comentarios

El Mundo con Dinosaurios en Para Todos La 2

El programa televisivo "Para todos La 2", que se emite casualmente en La 2 de RTVE, emitió el pasado 16 de abril la charla-debate “Los dinosaurios – ¿Qué secretos esconden aún los dinosaurios?“ entre José Luís Sanz (Catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid) y Francisco Ortega (Profesor Titular de la UNED). El programa está presentado por Marta Cáceres y Juanjo Pardo y se emite de lunes a viernes a las 12:00 y a las 19:30. 

Desaparecieron de la Tierra unos sesenta millones de años antes de que el ser humano hiciera su aparición. Hoy nos imaginamos como fueron a partir de los restos fósiles. ¿Por qué nos fascinan tanto los dinosaurios? Coloquio entre José Luis Sanz, Catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid y autor de numerosos libros y ensayos sobre dinosaurios; el último es la “Pequeña historia de los dinosaurios”; y Francisco Ortega, profesor de ciencias de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, forma parte del grupo de Biología Evolutiva del mismo centro, y centra su actividad investigadora en el análisis de la historia evolutiva de los reptiles.