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Participación del GBE en la 6th Virtual Conference for Women Archaeologists and Paleontologists (VCWAP)


Entre los días 4 y 6 de marzo de 2026 se ha celebrado la sexta edición de la Virtual Conference for Women Archaeologists and Paleontologists (VCWAP), un congreso internacional en formato virtual que reúne a especialistas de todo el mundo en los ámbitos de la arqueología, la paleontología y disciplinas relacionadas con el estudio del pasado humano y de la vida en la Tierra. Desde su creación en 2020, esta conferencia internacional e inclusiva ofrece una plataforma para que investigadoras, especialmente en etapas tempranas de su carrera, puedan presentar sus trabajos más recientes. No obstante, uno de los principios fundamentales del encuentro es su carácter abierto, inclusivo y colaborativo. Tal y como destacan sus organizadores, el congreso está dirigido a toda la comunidad científica interesada, independientemente de su situación profesional o de su identidad o expresión de género.

En esta edición, el grupo de Biología Evolutiva de la UNED ha estado representado por dos de sus integrantes, Andrea Guerrero y María Gutiérrez, quienes han presentado sus investigaciones en formato de comunicación oral, compartiendo sus resultados con la comunidad científica internacional.


Por un lado, Andrea Guerrero presentó el trabajo titulado “Developmental and pathological shell anomalies in the Cenomanian pleurodire Algorachelus peregrina (Spain)”. En este estudio se analiza la tortuga fósil Algorachelus peregrina, una de las más antiguas del grupo Pleurodira en Europa, a partir de numerosos restos hallados en el yacimiento de Algora (Guadalajara). El trabajo examina variaciones y anomalías en los caparazones de más de 200 individuos, lo que permite comprender mejor cómo crecían estas tortugas del Cretácico y qué tipo de interacciones podían tener con su entorno.

The Cenomanian turtle Algorachelus peregrina (Bothremydidae) is recognized as the earliest unequivocal member of the crown-group Pleurodira in Europe. Its remains are known from several sites in the southwestern region of the continent, but the type locality of Algora (Guadalajara, central Spain) stands out for yielding one of the richest accumulations of shell material attributed to a single bothremydid species. The exceptional preservation and abundance of individuals at this site offer an uncommon opportunity to examine variation within the species, including the presence of unusual features in the shell. Although deviations related to development or disease are documented in living turtles, they have rarely been investigated in fossil forms and remain particularly poorly understood in Bothremydidae. Documenting these differences can shed light on how these animals grew, how stable their shell structure was, and what their interactions with the environment might have been. For this study, complete and fragmentary carapaces and plastra (i.e., some articulated and others partially disarticulated) were selected from the large sample at Algora. These remains correspond to at least 200 individuals, acknowledging that some fragments may derive from the same individual. Detailed visual examination and comparative analysis across a wide range of growth stages allowed the identification of shell variations attributable to developmental and pathological origins. Several individuals exhibit unusual shell configurations, mainly involving supernumerary shell plates and scutes, while only one specimen displays a pathological lesion, interpreted as evidence of healing following ectoparasite attachment. Together, these observations constitute one of the most detailed accounts of shell anomalies in a bothremydid turtle and offer valuable information about developmental processes and possible ecological interactions in Cretaceous pleurodires.

 

Por su parte, María Gutiérrez presentó la comunicación oral “An update on the nomenclature of the appendicular skeleton of the pleurodiran turtles”, centrada en el estudio de la nomenclatura de las estructuras del esqueleto apendicular de tortugas pleurodiras. Se destaca la importancia de establecer una nomenclatura para las estructuras presentes en los diferentes elementos apendiculares y de las vistas de los diferentes elementos. Todo ello, para poder realizar comparaciones entre taxones. El resumen del trabajo es el siguiente:

Turtles are generally considered as displaying peculiar adaptations relative to their shell and skull. However, their appendicular skeleton, despite also being highly modified, has barely been studied, especially in the case of the pleurodires. Thus, it has been documented for very few extinct forms, but it has also not been analyzed in detail for most extant pleurodiran representatives. Therefore, its potential modifications linked to adaptations to different ways of life are unknown for this clade. The lack of descriptions causes the scarf of consensus for the name of several structures, but also for the establishing of a unified criterion for identifying the different views of each element. In order to clarify and established the main terms relative to the appendicular skeleton, to facilitate its description and comparison, we present here a review of different terms used for the different structures of the appendicular bones of the pleurodiran turtles, proposing a common nomenclature for them. We also present a proposal for the identification of the main views of these bones. We focus on the pleurodires, considering the important differences in some osseous elements between them and the cryptodires, especially considering the pelvic girdle. However, the nomenclature of most structures of the other appendicular elements can be used also for both clades, and also for the basal forms (stem Testudines). For this purpose, we made a compilation of the different terms used in the literature. Subsequently, we propose a nomenclatural consensus based on all the information compiled. The nomenclature for both the humerus and femur is more stable than those previously used for the other appendicular elements, being also the elements in which more structures have been named.
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Curso de Técnicas de Conservación en Excavaciones Paleontológicas con el Servicio Geológico Colombiano


Los días 2 y 3 de marzo, gran parte de la sección de conservación-restauración del GBE, junto con algunos colaboradores cercanos, participó en la impartición del Curso de Técnicas de Conservación en Excavaciones Paleontológicas (8 horas, modalidad online). La formación estuvo dirigida al Grupo de Trabajo Museo Geológico e Investigaciones Asociadas del Servicio Geológico Colombiano.

Durante las sesiones se abordaron distintos aspectos habituales dentro del ámbito de la conservación paleontológica, combinando fundamentos teóricos con ejemplos prácticas en excavaciones y gestión de los materiales fósiles y la información derivada.

El curso se estructuró en dos módulos principales, impartidos por especialistas en paleontología y conservación-restauración:

MÓDULO 1: Principios de Paleontología y Conservación
  • ¿Cómo sabemos lo que sabemos? Importancia de la conservación en la investigación Francisco Ortega - Paleontólogo, Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Madrid.
  • Conservación-restauración de fósiles en campo Fátima Marcos Fernández, Javier Fernández Martínez, Elena Fernández Fernández, Zaira Villa Alonso y Klo Nieto García - Restauradoras-Conservadoras, Facultad de Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid.


MÓDULO 2: Técnicas de excavación, estrategias de restauración y conservación
  • ¿Qué son los fósiles y qué estudia la Paleontología? Introducción a la tafonomía y a los tipos de fosilización Pedro Mocho - Paleontólogo, Instituto Dom Luiz, Facultad de Ciencias, Universidad de Lisboa.
  • Factores de deterioro y estrategias de mitigación Carla Tomás - Paleontóloga, Museo de Lourinhã.
  • Técnicas de documentación antes, durante y después de la excavación Pedro Mocho - Instituto Dom Luiz, Universidad de Lisboa.
  • Fotografía, dibujo y fotogrametría para la conservación de hallazgos Adrián Páramo Blázquez - Paleontólogo, Universidad de La Rioja (Logroño).


Ha sido un verdadero placer compartir estas horas de formación, intercambio de conocimientos y debate con el personal del Servicio Geológico Colombiano, reforzando la colaboración internacional en torno a la investigación y conservación del patrimonio paleontológico.

El curso ha estado coordinado por Fátima Marcos y ha contado con la colaboración Catalina Bateman y Carla Riera del GT Museo Geológico e Investigaciones Asociadas del Servicio Geológico Colombiano.
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Spinosaurus mirabilis, una nueva especie de espinosáurido procedente del Sáhara Central en Níger


Un nuevo estudio publicado en la revista Science, liderado por el Fossil Lab de la Universidad de Chicago y en colaboración con investigadores del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, ha presentado por primera vez en más de cien años una nueva especie del género Spinosaurus. En este trabajo, además de hacer una descripción anatómica y sistemática de los nuevos restos, también se realiza un análisis sobre su potencial modo de vida y sobre la evolución de espinosáuridos. Esta nueva especie, Spinosaurus mirabilis, que significa "el espinosaurio maravilloso", ha sido descubierto en el Sáhara Central de Níger. Se trata de la primera especie nueva e indiscutible en ser nombrada desde que el paleontólogo alemán Ernst Stromer estableció el género Spinosaurus hace más de un siglo en el norte de África.

Los primeros indicios sobre la nueva especie fueron colectados en 2019, cuando una expedición de reconocimiento a Níger, descubrió una nueva zona fosilífera llamada Jenguebi, en el centro del Sahara. Esta expedición seguía los pasos del geólogo francés Hughes Faure, quien en su cartografía geológica de la región escribió haber hallado un diente de Carcharodontosaurus. Aunque la expedición pudo relocalizar el yacimiento de Faure y encontró muchos más dientes y algún resto esquelético, no se trataba de una zona con afloramientos fósiles especialmente abundantes. Sin embargo, al volver a la ciudad un lugareño, llamado Abdul Nasser, guio a la expedición a una región aislada en medio de un mar de dunas donde encontraron numerosos restos fósiles de dinosaurios y otros vertebrados, incluidas las maxilas de un espinosaurio (Sereno et al. 2022).
   

Una expedición posterior en 2022, en la cual participaron cuatro paleontólogos del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, descubrió una mayor cantidad de fósiles del animal, incluido el resto del cráneo hallado en 2019. En total se hallaron varios ejemplares, tres de ellos con restos asociados notables y una gran cantidad de huesos aislados y dientes. El hallazgo más sorprendente y que evidenció de inmediato que los restos pertenecían a una nueva especie fue la gran cresta en forma de cimitarra que corona el cráneo de este animal. Si bien todos los espinosáuridos poseían crestas craneales de algún tipo, así como velas en el tronco y la cola de altura variable, Spinosaurus mirabilis ostenta la cresta craneal más alta de todos los dinosaurios terópodos no avianos. Esta cresta podía alcanzar una altura de 50 cm en los adultos de mayor tamaño, ya que en vida esta habría estado cubierta por una vaina de queratina como evidencia una ornamentación de estrías longitudinales y una irrigación especialmente densa como pudo verse gracias al CT-scan. El resto de la anatomía de S. mirabilis, con excepción de un hocico algo más bajo y alargado y una faceta para la articulación del astrágalo reducida, es casi indistinguible de S. aegyptiacus.


La evolución de dieta piscívora y un estilo de vida, al menos semiacuático (es decir, pasando la gran parte de tiempo en hábitats de aguas someras), son aspectos destacados de la historia evolutiva de los espinosáuridos. Ambas especies de Spinosaurus desarrollaron una especialización en sus mandíbulas y dentición que conocemos como “trampa para peces” única en dinosaurios (aunque convergente con estructuras similares en cocodrilos, pterosaurios o plesiosaurios): los dientes cónicos se entrelazan como una cremallera pudiendo atrapar en la boca a un pez sin que este pueda resbalar. Esta adaptación pone de manifiesto que fue probablemente el género de dinosaurio carnívoro con mayor adaptación a una alimentación basada en peces. La adaptación a un estilo de vida acuático, y en concreto buceador del género Spinosaurus, ha suscitado mucha controversia en la última década. Una de las pruebas más relevantes para refutarla se encontraría en descubrir a una especie del género Spinosaurus a miles de kilómetros de la línea de costa, sin evidencias anatómicas de adaptaciones a la natación, pero con las mayores adaptaciones a la dieta piscívora de su grupo, y S. mirabilis cumple con estas características.



Por último, el estudio ha podido determinar que la evolución de los espinosáuridos se desarrolló en tres etapas: en la primera, se originaron y expandieron por los hábitats en torno al mar de Tetis en algún momento en el tránsito del Jurásico al Cretácico y se diferenciaron en dos subgrupos distintos (barioniquinos y espinosaurinos), se establecieron rápidamente, con dos modelos de distintos de adaptación a una dieta piscívora.

En la segunda fase, durante el Cretácico Inferior, se produjo la mayor expansión geográfica y diversificación de ambos grupos. Se convirtieron en los dinosaurios carnívoros más abundantes y de mayor talla en las zonas en las que estaban presentes, que iban desde Inglaterra y la Península Ibérica hasta Asia en el hemisferio Norte y en el Norte de África y Brasil en el hemisferio Sur.

Durante tercera fase, al comienzo del Cretácico superior, los barioniquinos desaparecieron y solamente sobrevivieron miembros del linaje de los espinosaurinos en el norte de Brasil y en el norte de África. Spinosaurus es de los últimos representantes, con una especie que habitaba el margen costero del norte de África (Spinosaurus aegyptiacus) y una especie que habitaba en los márgenes de los ríos lejos de la costa en el interior del continente en lo que hoy día es Níger (Spinosaurus mirabilis). La combinación de especialización extrema, bajo número de especies y un rango geográfico reducido probablemente jugó en contra de Spinosaurus a la hora de enfrentar el gran cambio ambiental que se produjo entonces en el tránsito Cenomaniense-Turoniense.

Spinosaurus mirabilis es la primera especie en ser nombrada de una nueva fauna continental que cuenta con numerosas especies de dinosaurios saurópodos y terópodos y otras especies de cocodrilos y peces de gran tamaño, todos hallados en un área muy reducida de una zona de gran riqueza fosilífera que seguirá dando mucho de qué hablar en el futuro.

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Celebrando el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia con "Paleontólogas pioneras" en el IES Cervantes


En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y dentro de las actividades celebradas en la iniciativa 11F, el pasado 18 de febrero tuvo lugar una actividad divulgativa dirigida al alumnado de 4º de ESO del IES Cervantes (Madrid). Varias integrantes del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED (María Ciudad Real, Andrea Guerrero, María Gutiérrez Gálvez y María Fuentes), impartieron la conferencia "Paleontólogas pioneras", una propuesta diseñada para acercar la paleontología al aula mediante un recorrido por algunos de los descubrimientos y contribuciones más relevantes realizados por investigadoras de distintas épocas, junto con ejemplos actuales que evidencian la importancia y futuro de esta disciplina científica.


La charla combinó divulgación histórica y científica, y las cuatro investigadoras presentaron sus trayectorias académicas y profesionales, explicando de forma accesible cómo se desarrolla una carrera investigadora y cuáles son sus retos. María Gutiérrez charló sobre su estudio del esqueleto apendicular de tortugas, mientras que Andrea Guerrero explicó su trabajo en el análisis de la variabilidad morfológica de tortugas. 



Por su parte, María Ciudad Real contó cómo se ocupa de la reconstrucción de la neuroanatomía de dinosaurios herbívoros y, finalmente, María Fuentes comentó su trabajo en divulgación paleontológica y reconstrucciones paleoartísticas.



La atención y participación mostradas por el alumnado pusieron de manifiesto el valor de este tipo de iniciativas para despertar vocaciones científicas, fomentar el pensamiento crítico y visibilizar referentes femeninos en ciencia, y así favorecer una ciencia más diversa e inclusiva.
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Primera circular de las XLI Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología


La localidad de Puertollano (Ciudad Real, Castilla-La Mancha) será la sede de las XLI Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología, el principal foro de encuentro de la comunidad paleontológica española. En esta edición, las Jornadas se desarrollarán en el Auditorio Municipal "Pedro Almodóvar" de Puertollano (Ciudad Real), del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2026 y el tema monográfico será la Paleontología del Paleozoico. La información disponible hasta el momento sobre el congreso puede consultarse en la página web de la SEP y la primera circular está disponible aquí.

Auditorio Municipal "Pedro Almodóvar"

Puertollano aportará a este eje temático su registro carbonífero. El Carbonífero de esta localidad castellanomanchega, de extensa tradición minera, forma parte del Geoparque Volcanes de Calatrava, un geoparque cuyo hilo conductor son las manifestaciones volcánicas en distintos momentos de la historia geológica de las áreas que lo integran. De hecho, los 610 metros de sucesión estratigráfica del Carbonífero de Puertollano incluyen más de 40 niveles de origen volcánico, además de 16 capas de carbón y 3 niveles bituminosos. La presencia de estos niveles volcánicos, junto con un variado contenido paleontológico (macro- y microflora, vertebrados, invertebrados e icnofósiles) la convierten en una cuenca única.

La Cuenca Carbonífera de Puertollano, oculta por sedimentos neógenos y aislada de otras cuencas sedimentarias del Carbonífero de la Península Ibérica, sigue planteando grandes desafíos al tratar de establecer el entorno tectono-sedimentario de su sucesión estratigráfica y de su registro fósil. La reciente datación radiométrica mediante U/Pb de dos de los niveles volcánicos situados en la parte media de la sucesión ha proporcionado una edad de 303 millones de años, lo que lo sitúa en la parte más baja del Saberiense (límite Kasimoviense/Gzheliense en la escala global). Una edad significativamente más antigua que el Estefaniense C que se venía aceptando previamente. Esta discrepancia, que parece atribuible a la alta proporción de taxones “de fuera de la cuenca” arrastrados a la misma y conservados por los niveles volcánicos, pone de relieve la naturaleza singular y distintiva del registro paleontológico de Puertollano.

Ripples y estratos carboníferos en la mina La Extranjera

Las excepcionales características de la sucesión y las limitadas zonas en las que actualmente puede estudiarse y muestrearse el Carbonífero de Puertollano han hecho que los tres únicos puntos accesibles en la actualidad, dos antiguas explotaciones de carbón a cielo abierto (La Extranjera y María Isabel) y una cantera de arcillas (La Tejera) hayan sido declarados Monumento Natural.

La celebración de las Jornadas en Puertollano ofrece un marco especialmente adecuado para abordar el estudio del Paleozoico y del Carbonífero desde una perspectiva amplia, integradora y multidisciplinar, incorporando contribuciones relacionadas con la paleobotánica, paleozoología, icnología, estratigrafía, sedimentología, paleoecología, patrimonio geológico y paleontológico, así como nuevas tecnologías aplicadas a la Paleontología.

Cráneo de Iberospondylus schultzei

Pero sin perjuicio de que el registro paleozoico tenga una especial relevancia a nivel local y constituya, por tanto, el eje temático de las Jornadas, éstas mantendrán su vocación generalista. En consecuencia, se propondrán distintas sesiones que abarcarán otros registros temporales y diversas disciplinas de la Paleontología. En este sentido, el comité organizador invita a la presentación de propuestas de sesiones temáticas hasta el 1 de marzo.

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La macroflora de Algora y sus implicaciones geográficas y ambientales


El área paleontológica de Algora, del Cenomaniense medio-superior, representa la principal concentración de restos de vertebrados del Cretácico Superior basal del suroeste de Europa. Los restos vegetales de esta localidad permanecían inéditos hasta ahora. Su estudio acaba de ser publicado en la revista Biology.

La asociación florística de Algora muestra una notable diversidad de taxones, incluyendo helechos, coníferas, posiblemente ginkgoales, gimnospermas crípticas y angiospermas que habitaban las orillas del sistema costero fluvial-estuarino desarrollado durante el Cenomaniense medio-superior en esta zona del extremo occidental del entorno del Tethys. Este conjunto presenta similitudes con otros coetáneos del ámbito del Tethys, especialmente con la macroflora de la República Checa y la del Líbano.


El estudio bioestratinómico de las plantas fósiles del yacimiento de Algora indica cierta diversidad de los ambientes deposicionales allí registrados, con distintas asociaciones de plantas. Destaca una agrupación casi monoespecífica de hojas de Desmiophyllum en un nivel concreto, muy cercano a los más ricos en restos de vertebrados, que indican una posible paraautoctonía de las plantas productoras en ambientes de baja energía dentro del sistema fluvio-costero.

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Lonchidionoides, un nuevo tiburón dulceacuícola en dos continentes


Un artículo que acaba de ser publicado en la revista Geological Magazine describe un nuevo género de tiburones hibodontos, Lonchidionoides. Su identificación se ha realizado mediante el estudio de dientes aislados hallados en depósitos continentales del Albiense-Cenomaniense de Argelia y del Barremiense-Aptiense de Brasil. Se define la especie Lonchidionoides trifurcatum en el norte de África. El material de Sudamérica es asignado a Lonchidionoides sp.

La distribución de este nuevo género proporciona evidencia adicional sobre la conexión biogeográfica que existió entre las ictiofaunas no marinas de África y Sudamérica durante el intervalo entre el Jurásico Superior y el “Cretácico Medio”. Así, la identificación de este tiburón no marino en ambos continentes podría reflejar la existencia de una amplia área de distribución ancestral que se dividió durante la apertura del Atlántico Sur. La dentición heterodonta de Lonchidionoides se caracteriza mediante la presencia de dientes anteriores de agarre con corona tricúspide y dientes posteriores de aplastamiento, más grandes, con cúspides menos individualizadas. Los dientes laterales presentan una morfología intermedia. Una partición del nicho ecológico entre hibodontos sincrónicos y simpátricos es reconocida en los ecosistemas del Cretácico temprano al medio de Gondwana Occidental. Los distobátidos de tamaño mediano, con denticiones trituradoras o moledoras, coexistieron con el nuevo género de tamaño pequeño Lonchidionoides, que pudo haber ocupado un nicho trófico especializado, tal como sugiere su dentición única y delicada de agarre-aplastamiento.

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Neochelys arribasi: la última pleurodira dulceacuícola del Eoceno de Europa


Acaba de ser publicado, en la revista Diversity, un artículo en el que se examina la validez del representante temporalmente más joven de Neochelys descrito hasta la fecha, que representa el último miembro dulceacuícola de Erymnochelyinae identificado en Europa. El material analizado incluye el holotipo y el paratipo de ‘Duerochelys arribasi’ (reasignado a Neochelys arribasi), así como restos adicionales recuperados de la localidad tipo (el municipio de Aldearrubia, provincia de Salamanca, Comunidad Autónoma de Castilla y León, noroeste de España) y del municipio adyacente de Babilafuente.


Todos los estos especímenes analizados están representados por elementos plastrales, correspondiendo a restos tanto articulados como desarticulados. Proceden de la Formación Aldearrubia, del Bartoniense o Priaboniense (MP 16 o MP 17, Eoceno medio o superior), es decir, que pertenecían a una especie que vivió hace unos 38 millones de años en la Cuenca del Duero. La característica principal utilizada para definir, hace algo más de 50 años, a este hasta ahora problemático taxón, fue la presencia de dos escudos gulares. Sin embargo, el estudio realizado permite justificar esto como una condición anómala, documentada en varios linajes pleurodiras (reconocidos no sólo en especies extintas, sino también en otras que forman parte de la biodiversidad actual) y reconociéndose como relativamente común en Neochelys, donde se registra en muchos representantes del género, hallados en varios países europeos a lo largo del Eoceno. A pesar de ello, su lóbulo plastral anterior, marcadamente trapezoidal, junto con su gran tamaño corporal, superior al de la mayoría de los demás representantes del género, respalda el reconocimiento de Neochelys arribasi como una especie válida. Este estudio también permite documentar un aumento de tamaño de los representantes de Neochelys de la Cuenca del Duero a lo largo del tiempo, donde se identifican las tres especies más jóvenes conocidas de Neochelys.

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Análisis funcional del aparato alimentario de la tortuga pleurodira Lapparentemys vilavilensis en el PALEO NE 2025/7th IMERP


En el marco del congreso Paleo NE 2025, celebrado conjuntamente con el 7th IMERP, investigadores del Grupo de Biología Evolutiva y colaboradores presentaron un estudio centrado en el análisis funcional del aparato alimentario de la tortuga pleurodira extinta Lapparentemys vilavilensis (Paleoceno de Bolivia). La contribución se enmarca en una línea de investigación orientada a la aplicación de técnicas de modelado virtual y análisis biomecánico para inferir aspectos funcionales y ecológicos en vertebrados fósiles, aportando nuevos datos al conocimiento de la diversidad y especialización ecológica de las tortugas del pasado. A continuación, se presenta el resumen completo del trabajo:

Lapparentemys vilavilensis is an extinct pleurodiran turtle from the early Paleocene of Bolivia, belonging to an extinct clade of Pelomedusoides known from a very limited number of species (i.e., Peiropemydidae). Within this relatively poorly documented group, Lapparentemys is particularly notable due to the availability of several shells and well-preserved skulls, offering a good opportunity to investigate the functional morphology of a representative closely related to Podocnemididae. Despite the quality of the available cranial material, no studies have explored its paleoecology or feeding adaptations. Thus, the objective of this study is to provide a first assessment of the feeding ecology of Lapparentemys vilavilensis through biomechanical analysis of the skull. A micro-computed tomography (microCT) scan was conducted on a well-preserved adult specimen, preserving the articulated skull and lower jaw. As a comparative framework, two extant pleurodiran turtles with contrasting dietary strategies (i.e., Pelusios castaneus and Erymnochelys madagascariensis) were also analyzed. The digital fossil skull model was processed to correct taphonomic deformation and to reconstruct missing anatomical elements. Based on extant anatomical references and osteological correlates, three-dimensional reconstructions of the jaw adductor musculature were generated. The virtual meshes suitable for muscular modeling were created using Pixologic ZBrush v.2021.5 and Geomagic Studio v.2014. These models were subsequently used to perform Finite Element Analysis (FEA) under standardized loading conditions to evaluate and compare cranial biomechanics during biting. FEA simulations were carried out using Ansys software. The application of these virtual modeling techniques allowed us to investigate how cranial architecture relates to feeding function. Results indicate that Lapparentemys vilavilensis exhibits structural features associated with strong bite forces, consistent with a durophagous or resistant-prey feeding strategy. This study provides the first functional evidence related to the dietary ecology of Lapparentemys vilavilensis. By applying virtual modeling and biomechanical simulations to an extinct pleurodiran turtle, it offers novel insights into the feeding adaptations of fossil representatives closely related to Podocnemididae. Given the limited number of functional studies in extinct pleurodires, these results contribute significantly to our understanding of ecological diversity and specialization within this lineage, and more broadly, to the evolutionary pathways of trophic strategies in side-necked turtles.


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Análisis de los canales sanguíneos y nerviosos de las tortugas pleurodiras del linaje Bothremydidae en el PALEO NE 2025/7th IMERP


Durante el Paleo NE 2025 y 7th IMERP celebrado entre los días 3 y 6 de diciembre en Santana do Cariri, los miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED Marcos Martín-Jiménez y Adán Pérez-García presentaron una comunicación oral sobre el sistema sanguíneo y nervioso craneal en el linaje Bothremydidae, conocido desde el Cretácico Inferior hasta al menos el Eoceno. Mediante el uso de escáneres de Tomografía Computarizada se reconstruyeron los canales de la arteria carótida y el nervio facial en diversos taxones de botremídidos. La mayoría de especies presentan un patrón en el que el nervio facial se bifurca en el proótico y se proyecta anteriormente a través del canal vidiano, como ocurre en otros grupos de pleurodiras como los podocnemídidos. En los miembros del linaje Nigeremydini sin embargo, la rama anterior del nervio facial se origina en el canal carotídeo que es compartido por la arteria carótida y el nervio vidiano. El resumen de la comunicación es el siguiente:

Bothremydidae was a successful lineage of pleurodiran turtles, identified from the Albian to at least the Eocene of most northern and the southern continents. Despite the high number of recognized bothremydid taxa, many preserving cranial remains, the neuroanatomical information is scarce. Recent works, based in the use of CT to generate three-dimensional models of neuroanatomical elements (e.g., endocranial cavity and endosseous labyrinth), have provided relevant data on the neuroanatomy of Bothremydidae. Previous studies of these structures in this extinct group are mostly restricted to the analysis of the models of the cranial cavities and canals. A detailed study of the carotid arteries and the facial nerves of bothremydids is carried out here for the first time, comparing them with those of several representatives of other lineages of pleurodires that are part of the current biodiversity (i.e., Chelidae, Pelomedusidae, and Podocnemididae), but also with members of extinct groups. Previous studies of Pleurodira, but also of Cryptodira, allowed the identification of different patterns related to the location of the geniculate ganglion and the distribution of the facial nerve canals. The carotid canals of most pleurodiran lineages are completely covered by bone from the foramina posterius canalis carotici interni to the posterior area of the pituitary fossa. These foramina are absent in all representatives of Podocnemididae, so the arteries enter the skull through the cavum pterygoidei, which is exclusive for this group. In the case of the facial nerve, the geniculate ganglion is in the prootic in most lineages of Bothremydidae (i.e., Cearachelyini, Bothremydini, and Taphrosphyini). The vidian nerve in these bothremydids is projected ante-roventrally through the canalis pro ramo nervi vidiani. The position of the ganglion and the presence of this canal were also observed in Podocnemidi-dae and in the extinct Euraxemydidae and Sahonachelyidae. However, the canalis pro ramo nervi vidiani is absent in the only representative of the bothremydid lineage Nigeremydini sensu Lapparent de Broin and Prasad (2020) in which this structure is known (i.e., Azzabaremys moragjonesi), with the ganglion located in the canalis cavernosus; and also in the extant Chelidae and Pelomedusidae, and the extinct Araripemydidae, all of them with the ganglion located close to the carotid canal. These features of the carotid-facial system for most bothremydids are shared with the members of its sister group Podocnemididae. The differences observed in Nigeremydini relative to all other bothremydids could be justified by the marine adaptation inferred for the representatives of this group.

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