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Un Trilobite de una galaxia muy, muy lejana...

Hoy, 25 de Mayo, es el Día del Orgullo Friki (además del día de la toalla).

Y por ser una fecha tan señalada, vamos a hablar de Han solo. No, no nos referimos al personaje interpretado por Harrison Ford en la mítica primera trilogía de La Guerra de las Galaxias, sino a un pequeño trilobite.

Lo sentimos Harrison, pero no va por ti. Al menos, no exactamente...

Todos los aficionados a la paleontología están familiarizados con los trilobites. Son un grupo de artrópodos aracnomorfos, más emparentados con los quelicerados (arañas, escorpiones y cacerolas de mar, entre otros) que con los crustáceos o los insectos. Son fácilmente identificables por sus 3 lóbulos (uno sagital y dos laterales), así como por sus 3 tagmas anteroposteriores (céfalon, tórax y pigidio).

Los Trilobites son seguramente los fósiles más característicos del Paleozoico (la Era geológica inmediatamente anterior al Mesozoico), pues radiaron en multitud de formas de modos de vida muy diversos.

Un ejemplar de Trilobite agnostido.

En concreto, el orden de trilobites al que pertenece la especie Han solo son los Agnostida. Se trata de trilobites que hipertrofian el tercer tagma (el pigidio), reducen mucho el segundo (el tórax, contando este solamente con dos o tres segmentos), pierden los ojos y, por tendencia general, reducen mucho su tamaño. Se ha han interpretado la mayoría como formas bentónicas (que viven en el fondo del mar), pero existen algunas formas concretas que se interpretan como pelágicas (nadadoras activas) caníbales.

Volviendo a Han solo, aunque pudiera pensarse que el nombre es un homenaje directo al chulesco capitán del Halcón Milenario, la etimología del nombre tiene otro significado. Han hace referencia a la etnia Han (la etnia más numerosa en China, siendo casi un 92% de la población) y solo al hecho de que es el último Diplagnostidae (familia de Trilobites agnostidos) conocido en esa región.

No obstante no es fruto de la coincidencia, sino de una apuesta. Los colegas de Turvey se apostaron con él a que nombrara una especie como un personaje de la Guerra de las Galaxias.

Está claro quién ganó la apuesta.

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Referencias:
  • McMenamin, M. A. S. (2010). "Cambrian cannibals: agnostid trilobite ethology and the earliest known case of arthropod cannibalism". Geological Society of America Abstracts with Programs, 42 (5): 67-70.
8.2.13 0 comentarios

Cien maneras de matar con garras terribles

Era verano de 1964. El equipo de John Ostrom había estado excavando ese verano en la formación Cloverly (Cretácico Inferior de Montana). No había sido una campaña especialmente fructífera, y estaba llegando a sus últimos días. De repente, volviendo a donde habían aparcado sus vehículos, Ostrom atisbó algo en las rocas. Se dispuso rápidamente a desenterrarlo con sus propios dedos, pues había dejado atrás el equipo de excavación.

John Ostrom

Pronto desenterró lo que parecía la garra de un dinosaurio terópodo y carnívoro, aparentemente de la mano, por su pronunciada curvatura. En total, se recuperaron restos craneales y postcraneales de al menos 4 individuos de este dinosaurio, asociados a un dinosaurio ornitópodo de mayor tamaño.

El análisis anatómico de estos restos mostró algo que hoy es harto conocido, pero que fue una sorpresa en aquella época: la garra que llamó la atención de Ostrom no pertenecía a la mano, sino al dedo 2 del pie. Una garra de esas características impediría una marcha normal.

Ostrom descubrió que las falanges del dedo 2 permitirían una hiperextensión del mismo, convirtiendo al animal en un marchador didáctilo, algo que se ha contrastado al aparecer icnitas didáctilas.

La "garra terrible" 

Ostrom llamó a este animal Deinonychus, que significa “garra terrible”, en alusión a la garra que desenterró. Y además propuso una hipótesis que dio un giro copernicano al paradigma imperante en la época: Deinonychus cazarían en grupos como una jauría de perros a animales de mayor talla como Tenontosaurus, usando la “garra terrible” para abrir en canal a su víctima, como si fuera una navaja retráctil.

Esta hipótesis ha sido cuestionada recientemente: la función “destripadora” de la garra terrible ha sido puesta en entredicho. 

Experimentos con modelos de estas garras y piel de cerdo muestran que no eran capaces de rajar, pero si de perforar y engancharse. Ello indica que Deinonychus no mataba rajando, sino más bien o “apuñalando” como también propuso Ostrom o anclándose a un individuo varios individuos para herirlo con las garras delanteras y las mandíbulas.

No obstante, una reciente hipótesis ha añadido otra posible manera de cazar con estas garras: comparando el pie de Deinonychus con el de las aves de presa contemporáneas, estos autores consideran que el parecido implica que cazaría sujetando a su presa con sus garras, devorándola viva mientras usaba sus "protoalas" para estabilizarse.


Igual nos hemos excecido en el nº de maneras de matar, pero seguramente pronto nuevas hipótesis refutarán las últimas propuestas y darán nuevas interpretaciones funcionales. Y seguramente nos darán en qué pensar.

PS: En “Parque Jurásico” hay un pequeño error cuando se habla de la posición de la garra en el pie de los “raptores”. A ver si lo encontráis. 
Una pista: está al principio de la peli. ;)

Referencias:
  • Carpenter K (1998). "Evidence of predatory behavior by carnivorous dinosaurs". Gaia 15: 135–144.
  • Fowler DW, FreedMan EA, Scanella JB & Kambic RE (2011) The predatory ecology of Deinonychus and the origin of flapping in birds. PLoS One 6(12): e28964. doi:10.1371/journal.pone.0028964
  • Manning PL, Payne D, Pennicott J, Barrett PM & Ennos RA (2006). "Dinosaur killer claws or climbing crampons?". Biology Letters 2 (1): 110–112
  • Ostrom, J. H. (1969). "Osteology of Deinonychus antirrhopus, an unusual theropod from the Lower Cretaceous of Montana". Peabody Museum of Natural History Bulletin 30: 1–165.
21.12.12 0 comentarios

El dinosaurio con dientes de tiburón

No, no se trata del protagonista de la infame película "Dinoshark", producida por Roger Corman, en la que una suerte de híbrido entre Tiburón y "dinosaurio" (con aspecto ciertamente más cocodrilesco que dinosauriano) arma de las suyas. Se trata del parecido entre los dientes de un dinosaurio terópodo y un tiburón contemporáneo.

Si podéis, no la veais...

Todos recordamos vívidamente la película “Tiburón” (Jaws, 1975) de Steven Spielberg, y la escena en la que el protagonista (Martin Brody) ve por primera vez al tiburón del título (Carcharodon carcharias): una enorme boca repleta de afilados dientes de gigantesco tamaño. Dientes conicos y anchos de serrados bordes con una simetría bilateral llamativa.

Una impresión parecida se tuvo que llevar Ernst Stromer, cuando vio los restos de un dinosaurio terópodo procedentes de una expedición a principios del siglo XX en Algeria y que fueron originalmente asignados a Megalosaurus sahariensis por Depèret. Stromer consideró que se trataba de un género distinto y erigió el nombre Carcharodontosaurus para este dinosaurio, en base al gran parecido de uno de los dientes mayores con los del Gran Tiburón Blanco,  Carcharodon carcharias.

Diente de Tiburón Blanco (izqda.) y diente de Carcharodontosaurus (no a escala).

“Carcharodon” es “diente afilado” en griego, por lo que, etimológicamente, Carcharodontosaurus es “lagarto de diente afilado”.

Y ciertamente, los dientes de Carcharodontosaurus comparten características con los del Gran Tiburón Blanco: están muy comprimidos, muy serrados y son ciertamente menos asimétricos que los de otros terópodos. En algún caso, incluso casi bilateralmente simétricos, como es el caso de un ejemplar que formaba parte del holotipo.

Estos escasos restos asignados a Carcharodontosaurus se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial, como asi ocurriera con los del célebre Spinosaurus. Durante muchos años, Carcharodontosaurus no fue un nombre que se leyera en muchos libros populares como si lo eran  Tyrannosaurus o Megalosaurus. No obstante, a mediados de los años 90 esto cambiaría, y se convertiría en uno de los terópodos más conocidos.

Ficha de Carcharodontosaurus saharicus

En 1996, Paul Sereno et al. publicaron un cráneo bastante completo que lograron identificar como Carcharodontosaurus debido a la peculiar dentición. Este cráneo se trataba del más grande descubierto hasta la fecha (estimado en 1.6 metros). Ello convertía a este dinosaurio en candidato a ser uno de los mayores terópodos, quizá el mayor conocido (según las estimaciones de tamaño respecto a Spinosaurus).

Una prueba de que nunca es tarde para que pueda llegar la fama.


Referencias: 
  •  Sereno, P. C., D. B. Dutheil, M. Iarochene, H. C. E. Larsson, G. H. Lyon, P. M. Magwene, C. A. Sidor, D. J. Varricchio, and J. A. Wilson. (1996). "Predatory dinosaurs from the Sahara and the Late Cretaceous faunal differentiation." Science, 272: 986–991.
  • Stromer, E. (1931). "Wirbeltiere-Reste der Baharijestufe (unterestes Canoman). Ein Skelett-Rest von Carcharodontosaurus nov. gen."Abhandlungen der Bayerischen Akademie der Wissenschaften, Mathematisch-naturwissenschaftliche Abteilung9(Neue Folge): 1–23.
6.12.12 0 comentarios

Rapeto, el gigante de Madagascar

“¿Y por qué les ponéis esos nombres raros tan largos?” 

Quizá una de las cosas que más choca a mucha gente de los dinosaurios, además de en muchos casos su tamaño, son sus nombres. Chungkingosaurus, Micropachycephalosaurus... en verdad muchos nombres parecen extraños, pero si se comparan con los de animales con nombre común tan genérico como “murciélago” se puede ver que hay algunos con nombres tan extraños como Corynorhinus.

Corynorhinus townsendii. Y que esta monada de murciélago tenga un nombre tan feo...

Esto se debe a que, para poder hacer referencia al mismo organismo, independientemente del idioma, la comunidad científica (generalmente el autor o autores que lo describen por primera vez) le asignan un nombre binominal (con dos nombres), uno genérico (el género, por ejemplo "Homo") y otro específico (género + especie, por ejemplo "Homo sapiens"). Y muchas veces, estos nombres suenan bastante a chino...

Y es por ello que hemos pensado que no estaría mal hacer un repaso por nombres raros de dinosaurios (¿quién no sabe a estas alturas qué significa Tyrannosaurus rex?), y de paso comentar algunas de sus particularidades y ampliar nuestra dinoculturilla.

Ficha de Rapetosaurus (modificada de Curry Rogers & Forster 2001)

Y para comenzar, empezamos con un dinosaurio saurópodo llamado Rapetosaurus. En 2001 Kristina Curry Rogers y Catherine Forster publicaron la descripción del titanosaurio más completo hasta esa fecha, Rapetosaurus krausei, cuya etimología tiene que ver con un mito.

Cuenta una leyenda de la tribu Merina de Madagascar la historia de Rapeto, un gigante de fuerza hercúlea capaz de atravesar la isla en unos pocos pasos. Rapeto es un ejemplo típico de un personaje real que se ha convertido en leyenda y mucho más, pues el término “rapeto” significa “gigante” en malgache.

Una supuesta pisada del mitológico "Rapeto" (lamentablemente sin escala).

¿Y qué tiene este dinosaurio de curioso? Hasta la fecha es el saurópodo titanosaurio más completo descrito. Su cráneo tiene aspecto diplodócido, pese a estar mucho más emparentado con formas  de Macronarios como Brachiosaurus o Saltasaurus

Otros detalles singulares que conciernen a este titanosaurio acorazado son precisamente sus osteodermos: aparte de poseer los osteodermos más voluminosos de cualquier vertebrado conocido, han mostrado evidencias de estar huecos en adultos. Este fenomeno ha sido asociado a un cambio de función de la armadura dérmica durante la ontogenia (desarrollo vital) del animal:

A medida que el animal iba creciendo, la función de su armadura dermica pasaba de ser protectiva a ser un reservorio mineral. En condiciones ambientales extremas, durante la oogénensis (periodo en el que se depositan los minerales en la cáscara de los huevos) o por necesidad de mantener la homeostasis del Calcio en sangre, los osteodermos representarían una ventaja adaptativa en los adultos de Rapetosaurus, ya que les permitirían extraer el mineral necesario para cualquiera de esas situaciones.

Situaciones que no son sino de supervivencia, tanto de el animal como de su linaje; algo cuya importancia es tan grande como Rapeto.

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Referencias:
  • Curry Rogers K, D'Emic M, Rogers R, Vickaryous M & Cagan A (2011): Sauropod dinosaur osteoderms from the Late Cretaceous of Madagascar. Nat Commun, 2 (564): http://dx.doi.org/10.1038/ncomms1578.
  • Curry Rogers, K. and C. A. Forster. 2001. The last of the dinosaur titans: a newsauropod from Madagascar. Nature 412:530-534.