30.11.20 0 comentarios

Una tortuga Pleurodira en el Cretácico medio de Castilla y León


Acaba de ser publicado, en la revista Journal of Iberian Geology, un trabajo sobre el molde interno del caparazón de una tortuga procedente del término municipal de Cabrejas del Pinar (Provincia de Soria, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España). El ejemplar corresponde al primer resto de un vertebrado fósil hallado en las inmediaciones de dicha población. Su hallazgo se produjo en un nivel del Cretácico medio (Cenomaniense), depositado en un ambiente marino costero. El espécimen es atribuible a un miembro del grupo corona Pleurodira. 

Ningún representante de Pleurodira había sido previamente reconocido en niveles pre-campanienses de Castilla y León. Las tortugas hasta ahora notificadas en los niveles pre-campanienses de Castilla y León estaban restringidas a formas basales (miembros del clado terrestre Helochelydridae y del acuático Pleurosternidae) y a representantes dulceacuícolas de Eucryptodira, todas ellas provenientes de niveles más antiguos que aquel del nuevo hallazgo aquí notificado. La disponibilidad de caracteres en el espécimen de Cabrejas del Pinar permite reconocerlo como compatible con la forma litoral Algorachelus, un botremídido cenomaniense conocido en el registro fósil de Europa (España y Portugal), Norte América (Utah) y Próximo Oriente (Palestina). Por lo tanto, en la localidad soriana de Cabrejas del Pinar se reconoce uno de los pocos afloramientos pre-santonienses de Laurasia donde se identifica la presencia de un miembro de Pleurodira.

-----
Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A. 2020. First evidence of a bothremydid turtle (crown Pleurodira) in the middle Cretaceous of Castile and Leon (Spain). Journal of Iberian Geology. https://doi.org/10.1007/s41513-020-00146-9
  • Figura: Molde interno del caparazón de Cabrejas del Pinar (Soria) atribuido a cf. Algorachelus.
27.11.20 0 comentarios

Sesgos en el registro fósil de los cocodrilos notosuquios asociados a la Formación Adamantina


Las estimaciones de paleodiversidad pueden verse afectadas por diversos factores, algunos de los cuales causan que nuestras interpretaciones sean erróneas o altamente variables dependiendo de la metodología, el conjunto de datos utilizado u otros. En los últimos años se ha centrado el esfuerzo en mejorar los algoritmos que nos ayudan a realizar estas estimaciones, disminuyendo por ejemplo los sesgos de muestreo. Sin embargo, algunos sesgos del registro fósil no pueden ser corregidos mediante el uso de estas técnicas y, uno de esos ejemplos, es el denominado “efecto Lagerstätte(n)”. Este sesgo se asocia a la alta concentración y/o preservación de restos fósiles que se encuentran en un depósito sedimentario concreto, denominado Lagerstätte. Esta riqueza fósil en ocasiones hace que en los intervalos en los que tenemos Lagerstätten se pueda observar un incremento de paleodiversidad asociado a los mismos (sobrerrepresentación), mientras que en intervalos en los que no hay yacimientos excepcionales la paleodiversidad puede está infrarrepresentada. 

Precisamente esto es lo que sucede con el registro fósil de los cocodrilos notosuquios: aproximadamente un cuarto del total de fósiles de cocodrilos notosuquios se han hallado en la Formación Adamantina (Brasil). Por otro lado, la edad de esta formación todavía no está totalmente establecida, de modo que algunos autores sugieren una edad Turoniense-Santoniense, mientras que otros sugieren una edad Campaniense-Maastrichtiense. Los análisis realizados indicaron que la gran concentración de restos fósiles procedentes de esta formación brasileña están distorsionando las estimaciones de paleodiversidad. Además, debido a la incertidumbre cronoestratigráfica de la formación, el tempo y magnitud del pico de máxima paleodiversidad de los cocodrilos notosuquios durante el Cretácico Superior varía sustancialmente: Podríamos interpretarlo como un incremento gradual hasta el límite Cretácico-Paleógeno o, por el contrario, como un incremento muy acusado en el intervalo Turoniense-Santoniense, seguido de una disminución de la paleodiversidad igualmente acusada hacia el límite Cretácico-Paleógeno.

Estos resultados además sugieren que la incertidumbre acerca de la edad de la Formación Adamantina puede alterar sustancialmente análisis de índole macroevolutiva en este grupo de estudio (paleobiogeográficos, filogenias calibradas, etc). El artículo, titulado “Lagerstätte effect drives notosuchian palaeodiversity (Crocodyliformes, Notosuchia)”, puede encontrarse en la revista Historical Biology.

-----
Más información:
  • Referencia: de Celis A., Narváez I., Arcucci A. & Ortega F. 2020. Lagerstätte effect drives notosuchian palaeodiversity (Crocodyliformes, Notosuchia). Historical Biology. DOI: https://doi.org/10.1080/08912963.2020.1844682
  • Imagen: Resumen gráfico que muestra un mapa paleogeográfico del Cretácico Superior (Campaniense-Maastrichtiense), indicando la posición de la Formación Adamantina. Se acompaña de unas estimaciones de paleodiversidad simplificadas (SQS Globales), que pueden verse de forma detallada en el interior del artículo publicado.
24.11.20 0 comentarios

Terópodos, Lusovenator y el Jurásico Superior en el próximo Solid Earth Seminar de la Universidad de Lisboa


Elisabete Malafaia, investigadora de la Universidade de Lisboa y miembro del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, será la próxima invitada en los Solid Earth Seminars organizados por el Instituto Dom Luiz de la Universidade de Lisboa (Portugal). Este seminario se realiza online el próximo miércoles, día 25 de Noviembre de 2020, a las 13:00 (hora portuguesa).

Elisabete Malafaia es paleontologa en el Instituto Dom Luiz y su línea de investigación está centrada en el estudio de los dinosaurios terópodos. Su conferencia tiene como título: "Lusovenator santosi, a new theropod from Portugal and the earliest evidence of carcharodontosaurians in Laurasia", en la que hablará de esta especie recientemente descrita a partir de material procedente de las rocas sedimentarias del Jurásico Superior de Portugal. 

Lusovenator santosi se ha definido a partir de restos recogidos en las dos últimas décadas en los yacimientos de Praia de Valmitão (Lourinhã) y Cambelas (Torres Vedras), ambos situados en el litoral portugués. Inicialmente, estos restos se atribuyeron a una forma cercana al terópodo Allosaurus, uno de los dinosaurios carnívoros mejor conocidos y más abundantes del Jurásico Superior. Sin embargo, un análisis más detallado de los restos ha permitido relacionarlos con los carcarodontosaurios, un grupo hasta ahora desconocido en niveles tan antiguos en el hemisferio norte.

Aquí dejamos el resumen de esta charla, que podrá seguirse on-line a través del siguiente enlace: https://videoconf-colibri.zoom.us/j/89018419156 (password: RG234_SES)

The Upper Jurassic sedimentary levels of the Lusitanian Basin (Central-West Region of Portugal) have provided the discovery of abundant fossil sites with vertebrate remains, including a rich record of theropod dinosaurs. This record is mostly composed by medium to large-sized theropods with trans-Atlantic distribution (e.g.  Torvosaurus, Allosaurus). However, there are also exclusive forms, for which the relationships with other taxa from the peri-Atlantic and Tethys realm is not yet well-understood. In this context, the recent description of the new species Lusovenator santosi in the Upper Jurassic of Portugal, which represents the earliest evidence of carcharodontosaurian theropods in Laurasia, has significant implications for understanding the paleobiogeographic context and dynamics of the Late Jurassic theropod fauna of Iberia. The existence of contacts after the late Tithonian between these landmasses could explain the distribution of this clade and other dinosaur groups present in the Iberian Jurassic and in the North American Lower Cretaceous.
-----
Mas información:
22.11.20 0 comentarios

Trabajando sobre los nuevos restos de ornitópodo descubiertos en las minas de arcilla de Morella



La aparición de restos de dinosaurio es relativamente frecuente en las explotaciones de arcilla cercanas a la localidad de Morella. Estos restos pertenecen a la fauna que habitó esta zona hace unos 125 millones de años y su presencia se detecta a través de los controles paleontológicos que se desarrollan en estas explotaciones. La actividad extractiva de arcilla dentro de la concesión minera en la Masia Palau ha proporcionado nuevos restos de un único individuo de dinosaurio ornitópodo cercanamente emparentado con el género Iguanodon. 

Los primeros restos se localizaron a principios del mes de noviembre en el frente extractivo de la mina y se está procediendo actualmente a su estabilización, documentación y extracción. Este hallazgo representa uno de individuos de dinosaurio ornitópodo más completos hallados en el Cretácico Inferior ibérico. 



Las arcillas rojas de Morella son pioneras en la dinosauriología española y una de las referencias más frecuentes en la historia de los vertebrados fósiles españoles. De estas arcillas proceden parte de los primeros restos de dinosaurios identificados en España en el último tercio del siglo XIX. Probablemente el dinosaurio más abundante de estas arcillas sea Iguanodon, descrito en Morella tan solo 50 años después de que el médico inglés Gideon A. Mantell diese nombre a este emblemático dinosaurio en el año 1825.

Desde estos primeros hallazgos, la actividad paleontológica en Morella se ha mantenido de forma ininterrumpida. Afortunadamente, las colecciones de fósiles procedentes de estas arcillas han sufrido un espectacular incremento desde hace un par de décadas debido sobre todo a los controles paleontológicos rutinarios de actividades como las que se realizan en las minas gestionadas por la empresa Arcillas Vega del Moll S.A. En estas, se han localizado 21 yacimientos fosilíferos de los que se han extraído más de cinco mil fósiles de vertebrados, destacando los restos pertenecientes a dinosaurios ornitópodos emparentados con Iguanodon y Morelladon. Está gran cantidad de restos fósiles en la unidad geológica conocida como Formación Arcillas de Morella la convierte en uno de los referentes actuales en el estudio de las comunidades de dinosaurios ornitópodos de Europa occidental durante el Cretácico Inferior.



El material recientemente descubierto en la Masia Palau está compuesto por los restos de un único individuo representado por parte del cráneo, vértebras del cuello, el tronco y la cola, costillas y elementos de las dos extremidades. Este dinosaurio se interpreta como un ornitópodo estiracosterno robusto y de tamaño grande, con una longitud aproximada de 10 metros y una altura de unos 2,5-3 metros, muy probablemente perteneciente al género europeo Iguanodon. Las únicas especies actualmente considerados válidas de este género son Iguanodon bernissartensis, distribuido en Bélgica, Reino Unido y Alemania, e Iguanodon galvensis, conocido únicamente en la localidad turolense de Galve. Hasta el momento, se había considerado que Iguanodon bernissartensis estaba presente en los yacimientos de Morella, aunque el material inequívoco era relativamente escaso. La presencia de esta especie en Morella podrá ser corroborada a partir de la información disponible en el ejemplar recogido en Masía Palau.



Se considera que la fauna de ornitópodos estiracosternos de Morella está constituida por, al menos, tres especies: la forma autóctona Morelladon beltrani y otros restos tradicionalmente relacionados con las especies Iguanodon bernissartensis y Mantellisaurus atherfieldensis, mostrando la enorme diversidad de estos ornitópodos de tamaño medio-grande en la región sur de Europa hace unos 125 millones de años.

La excavación está dirigida por los paleontólogos José Miguel Gasulla, Fernando Escaso y Francisco Ortega, que de forma habitual desarrollan su trabajo en el análisis de la fauna de vertebrados del Cretácico Inferior de Morella, y está siendo desarrollada por miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, como Adán Pérez-García o Daniel Vidal.
28.10.20 0 comentarios

¿Tortuga o no tortuga? El soporte del grabado de un bovino paleolítico asturiano


En la Cueva de Balmori (Asturias) se sitúa un yacimiento arqueológico, del Paleolítico Superior, conocido desde principios del siglo XX. Entre los objetos allí hallados destaca una placa ósea perforada, con un grabado de bovino. En la descripción original de la pieza, realizada en la década de 1910, se indicó que el soporte podría ser un fragmento de caparazón de una gran tortuga. Por su tamaño, y cercanía a la costa, era de suponer que se trataría entonces de un resto de tortuga marina, muy escasos en el registro arqueológico peninsular. Aunque varios autores han puesto en duda esta atribución, esto nunca había sido justificado. Se acaba de publicar un trabajo cuyo objetivo persigue discutir la naturaleza de esta placa ósea y comentar algunos detalles sobre su decoración y uso.

La placa ósea colgante de la Cueva de Balmori, del Magdaleniense medio, ha resultado mucho más compleja a nivel interpretativo que lo inicialmente considerado. El nuevo estudio permite descartar su identificación como una placa de quelonio, correspondiendo a un resto de mamífero. Este elemento parece haber sido empleado previamente como útil para un trabajo esporádico con alguna materia orgánica, para posteriormente ser acondicionado y reutilizado como soporte para la ejecución de varios grabados, rematados con una posible aplicación de pigmento negro al menos para el contorno del ojo y para el iris del uro allí representado. 

-----
Más información:
  • Figura: Elemento óseo del Paleolítico Superior de Cueva de Balmori (Asturias), previamente reconocido como perteneciente a la placa de una tortuga de gran tamaño, sobre el que se realizó el grabado de un uro. 
  • Referencia: Boneta, I.; Liesau, C.; Pérez-García, A. 2018. Sobre la naturaleza del soporte de la placa ósea colgante de la Cueva de Balmori (Asturias). Kobie Serie Paleoantropología, 36: 21-30.
26.10.20 0 comentarios

Sobre la validez de la tortuga británica “Pleurosternon portlandicum”



El Grupo de Biología Evolutiva de la UNED acaba de publicar un nuevo artículo en la revista Journal of Iberian Geology, dentro del número especial de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno. El trabajo titulado “On the validity of the British Upper Jurassic turtle “Pleurosternon portlandicum” (Paracryptodira, Pleurosternidae)”, hace una evaluación de la validez específica del taxón apenas conocido “Pleurosternon portlandicum” y de su atribución al género Pleurosternon.


Os dejamos el resumen del artículo a continuación:

Pleurosternidae is a clade of North American and European Mesozoic turtles known from the Late Jurassic to the Early Cretaceous. The knowledge about the European record of this group has significantly being improved during the last decade, both by the description of new taxa as well as by the detailed study of several poorly known members. However, phylogenetic relationships within this clade still generate controversy, due to the scarce available information on several representatives. In that regard, the problematic “Pleurosternon portlandicum” is currently the worst known European pleurosternid. This taxon is represented by a single and partially preserved shell, from the Tithonian (Upper Jurassic) of the Isle of Portland (United Kingdom). Relatively limited information is provided by this individual, exclusively known in ventral view. In this study, the characters used by previous authors to distinguish “Pleurosternon portlandicum” from the type species of the genus Pleurosternon (i.e., Pleurosternon bullockii) are revised in detail given the intraspecific variation we recognized for the study of a large collection of adult specimens of Pleurosternon bullockii. In this way, both the specific validity of “Pleurosternon portlandicum” and its attribution to the genus Pleurosternon are evaluated. As a consequence, the validity of this species cannot be supported, being recognized as a senior synonym of the type species. Thus, Pleurosternon bullockii is identified not only as restricted to the lowermost Cretaceous (Berriasian) but its present during the Upper Jurassic (Tithonian) is demonstrated, not only being recognized in the Tithonian record of Great Britain but also in that of France.

-----
Más información:
  • Referencia: Guerrero, A., Pérez-García, A. 2020. On the validity of the British Upper Jurassic turtle “Pleurosternon portlandicum” (Paracryptodira, Pleurosternidae). Journal of Iberian Geology. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs41513-020-00136-x
  • Imágenes (de arriba abajo): Holotipo de “Pleurosternon portlandicum” del Titoniense (Jurásico Superior) de la Isla de Portland (Dorset, Reino Unido), reasignado aquí a Pleurosternon bullockii; Comparación entre “Pleurosternon portlandicum” (a) y algunos ejemplares de Pleurosternon bullockii (b-e).
23.10.20 0 comentarios

Tortugas pleurodiras y la rotación de Cerdeña


Los primeros restos de tortugas pleurodiras de la isla italiana de Cerdeña son analizados en un nuevo artículo que acaba de ser publicado en la “Rivista Italiana di Paleontologia e Stratigrafia”. Se trata de dos caparazones, procedentes de dos afloramientos del Eoceno medio a superior. El registro de Pleurodira en Italia es muy limitado. El nuevo material no puede ser atribuido a ninguna especie o género hasta ahora identificado en ese país. Estos caparazones son reconocidos como estrechamente relacionados con los de la especie española, francesa y belga Eocenochelus eremberti, su atribución a la misma no pudiendo ser descartada. Uno de estos nuevos caparazones corresponde a uno de los más completos y mejor preservados hasta ahora conocidos para el género Eocenochelus.


La identificación de la tortuga Eocenochelus en Cerdeña aporta una nueva evidencia sobre la estrecha de relación faunística entre la fauna de esa región y la de Europa occidental. Así, estos hallazgos apoyan las recientes reconstrucciones paleogeográficas de la isla, según las cuales el macizo de Cerdeña-Córcega se encontraba bastante cerca de la Europa continental, habiendo sido sometido a una rotación significativa, en sentido antihorario, durante el Paleógeno.

-----
Más información:
20.10.20 0 comentarios

La diversidad de los dinosaurios espinosáuridos en el Cretácico Inferior de la península ibérica


La revista Journal of Iberian Geology acaba de publicar, dentro del volumen especial de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno, un nuevo trabajo sobre la diversidad de espinosáuridos del Cretácico Inferior de la península ibérica. Esta publicación ha sido desarrollada por miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED e investigadores del Instituto DomLuiz de la Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa, y con el título de "An update of the spinosaurid (Dinosauria: Theropoda) fossil record from the Lower Cretaceous of the Iberian Peninsula: distribution, diversity, and evolutionary history", se ha desarrollado una actualización de la información sobre el registro ibérico de espinosáuridos.

Aunque los elementos atribuidos a espinosaurios son relativamente abundantes en yacimientos cretácicos de la península ibérica, estos corresponden principalmente a dientes u otros elementos aislados, en general sin aportar mucha información, mientras que los materiales más completos, son muy escasos en este registro. Además, una parte de estos materiales se han citado de forma preliminar y no se han descrito en detalle hasta el momento. En este trabajo se hace una revisión de los materiales atribuidos a espinosáuridos conocidos tanto en Portugal como en España y se analiza su distribución geográfica y estratigráfica en las distintas cuencas ibéricas. Atendiendo a este análisis, se discute la diversidad de espinosáuridos en el registro fósil del Cretácico Inferior de la península ibérica.  

El registro fósil de espinosáuridos conocido actualmente en la península ibérica se extiende desde el Hauteriviense superior hasta el Aptiense. Los restos de estos terópodos del registro ibérico se han  atribuido tradicionalmente al género Baryonyx, descrito en el Barremiense superior-Aptiense inferior de Reino Unido. Sin embargo, la descripción de un ejemplar hallado en la localidad de Santa Águeda (Vallibona, Castellón), en sedimentos de la Formación Morella, interpretado como un ejemplar perteneciente a una nueva espécie, Vallibonavenatrix cani, supone la presencia en el registro de la península de un nuevo espinosáurido que se caracteriza por presentar una combinación de caracteres que lo relacionan más con algunos espinosaurinos gondwánicos que con Baryonyx. Por otra parte, la reciente reinterpretación de Camarillasaurus como un posible espinosáurido, puede aumentar la diversidad de estos terópodos en el Cretácico Inferior de la península ibérica. Tradicionalmente, se sugirió que los espinosáuridos tenían una distribución global y que habían evolucionado de manera divergente en dos linajes durante el Cretácico Inferior: los barionicinos en Laurasia y los espinosaurinos en Gondwana, debido a la apertura del mar de Tetis. Sin embargo, el descubrimiento de barionicinos en Gondwana y formas estrechamente relacionadas con los espinosaurinos en el dominio ibérico indica un escenario más complejo.

Os dejamos el resumen del trabajo a continuación:

El registro fósil de terópodos espinosáuridos del Cretácico Inferior de la península ibérica es relativamente abundante pero habitualmente poco informativo. En general, este registro está representado por dientes aislados, que debido a sus características particulares se distinguen con cierta facilidad de la dentición del resto de los terópodos. Aunque son menos abundantes, también se han atribuido a espinosáuridos otros elementos craneales y postcraneales en diferentes yacimientos ibéricos. Temporalmente, el registro de estos terópodos conocido actualmente se extiende desde el Hauteriviense superior hasta el Aptiense inferior en las cuencas de Cameros y del Maestrazgo (este de España), mientras que en la Cuenca Lusitánica (centro-oeste de Portugal) este registro está restringido al Barremiense inferior. Los restos de espinosáuridos del registro ibérico se han atribuido tradicionalmente al género Baryonyx, descrito en el Barremiense superior–Aptiense inferior del Reino Unido. La descripción de un ejemplar hallado en la localidad de Santa Águeda (Vallibona, Castellón), en sedimentos de la Formación Morella, supone la presencia en el registro de la península de un nuevo espinosáurido que se caracteriza por presentar una combinación de caracteres que lo relacionan más con algunos espinosaurinos gondwánicos que con Baryonyx. Por otra parte, Caramillasaurus cirugedae, originalmente interpretado como un ceratosaurio, ha sido recientemente reinterpretado como un megalosauroideo relacionado de forma provisional con los espinosáuridos. De este modo, el registro ibérico conocido actualmente de espinosáuridos se compone al menos de tres taxones: Baryonyx (o una forma de barionicino cercanamente emparentado), el espinosaurino Vallibonavenatrix cani y, posiblemente, Camarillasaurus cirugedae. Esta diversidad es compatible con la colección de morfotipos dentales de espinosáuridos (diferenciados principalmente por la presencia o ausencia de dentículos en la carena mesial) que se ha descrito en el Cretácico Inferior de la península ibérica.

--------
Más información: 
  • Referencia: Malafaia, E., Gasulla, J.M., Escaso, F., Narvaéz, I., Ortega, F. 2020. An update of the spinosaurid (Dinosauria: Theropoda) fossil record from the Lower Cretaceous of the Iberian Peninsula: distribution, diversity, and evolutionary history. Journal of Iberian Geology. https://doi.org/10.1007/s41513-020-00138-9
  • Imagen: Materiales seleccionados de espinosauridos del Cretácico Inferior de España. a–c, g, h Elementos del ejemplar tipo de Vallibonavenatrix cani de la Formación de Morella (Morella, Castellón); d–f elementos del ejemplar tipo de Camarillasaurus cirugedae de la Formación de Camarillas (Camarillas, Teruel).
14.10.20 0 comentarios

Analizando similitudes morfológicas en extremidades de diferentes saurópodos titanosaurios de Europa y Argentina


El Grupo de Biología Evolutiva de la UNED acaba de publicar un nuevo artículo en la revista "Journal of Iberian Geology", dentro del volumen especial de las VIII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno que tuvieron lugar en Salas de los Infantes hace ahora un año.

Este trabajo, firmado por Adrián Páramo, Pedro Mocho y Francisco Ortega, cuyo título es "Three-dimensional analysis of the titanosaurian limb skeleton: implications for systematic analysis", supone un nuevo enfoque a la problemática de la variación intraespecífica y las similitudes morfológicas en el esqueleto de las extremidades de grupos muy distintos de Titanosauria (Sauropoda) mediante el análisis por morfometría geométrica basada en landmarks 3D. El artículo presenta los resultados de varios análisis partiendo de la muestra de ejemplares apendiculares de titanosaurios del yacimiento de Lo Hueco, comparándolos con las extremidades de otras 17 especies de titanosaurios. Este estudio incluye ejemplares de Colossosauria, Saltasauridae y Aeolosaurini. Además, permite identificar como un grupo morfológicamente distinto a Colossosauria por primera vez vía morfometría geométrica.

En este estudio se encuentran similitudes morfológicas entre un grupo de ejemplares de Lo Hueco y Colossosauria, similitudes entre taxones muy diversos dentro de Titanosauria en otro subgrupo, y Saltasauridae como un esqueleto apendicular especializado y bien diferenciado. el uso de novedosos análisis de superficie también permitió una evaluación preliminar de algunos caracteres de uso cotidiano en sistemática filogenética.

Os dejamos el abstract del trabajo a continuación:

El esqueleto apendicular de los titanosaurios presenta similitudes morfológicas entre clados muy diversos y su información osteológica es de menor utilidad para taxonomía respecto a otras regiones del esqueleto. Es possible que se produzca una convergencia morfológica debido a similitudes morfofuncionales entre miembros de los diferentes grupos de titanosaurios. Además, la elevada variabilidad intraespecífica ha dificultado la diferenciación entre formas de titanosaurio morfológicamente similares en el Cretácico tardío del dominio Ibero-Armoricano. El uso de técnicas de morfometría geométrica 3D así como análisis discriminante en una muestra abundante de ejemplares apendiculares del yacimiento de Lo Hueco y otros taxones de titanosaurio ha permitido caracterizar algunas diferencias entre los distintos clados de titanosaurios con el control de la variabilidad intraespecífica. Estos métodos se aplicaron también en análisis de superficies permitiendo reconocer similitudes morfológicas congruentes con convergencias morfofuncionales entre uno de los morfotipos de lithostrotios identificados en Lo Hueco (Morfortipo II) y formas gráciles de colossosaurios como Mendozasaurus neguyelap. Sin embargo, el Morfotipo I de Lo Hueco presentaría una morfología titanosauriana más típica, asemejándose a Jainosaurus cf. septentrionalis. El uso de análisis discriminantes permitió distinguir Colossosauria en base a la morfología de sus extremidades por primera vez. También se puede observar que la morfología de Colossosauria y Saltasauridae divergen de morfologías apendicular no autopodiales más típicamente titanosaurianas. Nuestros resultados sugieren que las grandes diferencias morfológicas de las extremidades de Saltasauridae con otros clados se debería a su especialización en comparación a otros titanosaurios muestrados en este estudio. El uso de semilandmarks de superficie y análisis discriminante permitió proponer una serie de potenciales caracteres osteológicos nuevos, útiles para el análisis filogenético, gracias a maximizar las diferencias existentes entre los diferentes clados muestreados.

--------
Más información:

7.10.20 0 comentarios

Un quelonio macrobaénido en el Cenozoico de Europa


El abundante registro de tortugas terrestres y de agua dulce proveniente de la parte final del Cretácico Superior de Europa nos permite disponer de un relativamente amplio conocimiento sobre la diversidad representada, así como sobre la anatomía y sistemática de muchas de las especies identificadas. En contraste, la información sobre las tortugas que habitaron este continente en el periodo siguiente a la gran extinción masiva que marcó el final del Mesozoico, es decir, durante en Paleoceno, es muy limitada. A pesar de su escasez, las evidencias actualmente disponibles nos muestran que la fauna de tortugas del Paleoceno de Europa era radicalmente diferente a aquella del Cretácico Superior. De hecho, varios estudios recientes mostraban que al menos algunas de esas tortugas paleocenas formaban parte de linajes provenientes de otros continentes, pero no identificados en Europa antes de esa extinción.


La abundancia de restos de tortugas paleocenas en la localidad francesa de Mont de Berru (Marne) ofrece una oportunidad inigualable para conocer cómo eran esas tortugas europeas. Así, dos nuevas tortugas fueron allí definidas en los últimos años, mediante una línea de investigación que se mantiene activa, y que está ofreciendo nuevos resultados. Una de esas tortugas es Berruchelus russelli, correspondiente al único representante europeo del grupo de tortugas de agua dulce y de origen norteamericano Compsemydidae (Paracryptodira). La otra es una forma terrestre, Laurasichersis relicta, identificada como el único miembro de Sichuanchelyidae reconocida fuera de Asia. Esta especie es actualmente identificada como el único quelonio primitivo terrestre del Cenozoico de Laurasia. Los estudios sobre los restos de tortugas de esta localidad permitían identificar una mayor diversidad, aunque ninguna otra forma había sido hasta ahora analizada en detalle.


Una nueva tortuga proveniente del Paleoceno de Mont de Berru ha sido estudiada en un nuevo artículo, que acaba de ser publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Se trata de “la tortuga de la Galia”, Gallica. La nueva especie, Gallica lapparentiana, es reconocida mediante restos de caparazón de varios individuos, siendo relativamente abundante en ambientes de agua dulce de Mont de Berru. Además, esta forma también podría estar presente en el registro belga. Gallica lapparentiana forma parte del linaje de Macrobaenidae, un grupo de tortugas identificado tanto en el registro mesozoico como en el cenozoico de Asia y Norte América. Este linaje era conocido desde el Jurásico Superior asiático, siendo el grupo de tortugas más diverso en el registro del Cretácico Inferior de ese continente. Estas tortugas llegaron a Norte América en el Cretácico Superior, donde se diversificaron a lo largo del final del Cretácico y en la parte inferior del Paleoceno. Sin embargo, ningún macrobaénido había sido hasta ahora identificado en el registro europeo. Por lo tanto, este hallazgo aporta nuevos datos sobre cómo se produjo el proceso de reemplazamiento de las faunas de tortugas del Cretácico Superior de Europa por nuevos linajes provenientes de otras regiones.

La tortuga terrestre Laurasichersis y la de agua dulce Berruchelus, ambos registrados en Mont de Berru, corresponden a los últimos representantes actualmente conocidos para sus linajes a nivel mundial. Gallica es uno de los últimos macrobaénidos representados a nivel mundial. Por lo tanto, la información aportada en el nuevo trabajo, junto con aquella obtenida mediante los estudios previos relativos a los otros taxones citados de Mont de Berru, sugiere que todos esos taxones formaban parte de los últimos representantes de varios linajes, originados fuera de Europa, que sobrevivieron a la extinción masiva finicretácica. Así, este conjunto faunístico de exclusivo para el registro de Paleoceno de Europa occidental. De hecho, esta fauna no sólo difiere radicalmente de la del Cretácico, sino que es también radicalmente diferente a la del Eoceno, produciéndose un nuevo reemplazamiento faunístico tanto por grupos provenientes de otras regiones de Laurasia como de Gondwana.

-----
Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A. 2020. A European Cenozoic ‘macrobaenid’: new data about the Paleocene arrival of several turtle lineages to Europe. Journal of Vertebrate Paleontology. DOI: 10.1080/02724634.2020.1795874
  • Imágenes (de arriba abajo): Localización geográfica de la localidad francesa de Monte de Berru, de donde proviene la nueva tortuga Gallica lapparentiana, y posición de dicha localidad (12) y de las otras en las cuales se han definido los macrobaénidos mesozoicos (en azul) y cenozoicos (en amarillo) actualmente conocidos. / Algunos elementos del plastrón o región ventral del caparazón de Gallica lapparentiana. / Reconstrucción de la mitad anterior del espaldar y del plastrón completo de la nueva tortuga.