Mostrando entradas con la etiqueta Artículos científicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos científicos. Mostrar todas las entradas
26.8.26 0 comentarios

Patología infecciosa de origen bacteriano en una tibia de Iguanodon bernissartensis del Cretácico Inferior de Castellón


Investigadores del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, en colaboración con personal médico y técnico del Hospital General Universitario de Castellón, han publicado recientemente en la revista Royal Society Open Science un estudio paleopatológico centrado en una tibia derecha perteneciente a un ejemplar de la icónica especie de dinosaurio ornitópodo Iguanodon bernissartensis hallada en los yacimientos de la Cantera del Mas de la Parreta, cercana a la localidad castellonense de Morella, una clásica ubicación de fósiles de dinosaurios del Cretácico Inferior de la Península Ibérica. Lo novedoso de este material es que presenta una lesión de dimensiones significativas localizada en la parte del hueso.

El examen a simple vista del fósil no permitía establecer el origen determinado de la patología, de modo que se procedió a realizar un escáner de tomografía axial computarizada, con el fin de obtener imágenes alta resolución del interior del hueso sin dañarlo y generar modelos tridimensionales que permitieron discutir un diagnóstico diferencial con posibles patologías previamente descritas en la literatura médica.


Los resultados de estos análisis permitieron descartar posibles tipos de fracturas o distintos tipos de enfermedades tumorales dado que no se observaron los rasgos diagnósticos de estas patologías. Las características de lesión son consistentes con la respuesta inmunológica del hueso ante una infección formada en los tejidos blandos situados alrededor de la tibia; siendo compatibles con una úlcera cutánea en estado avanzado de origen bacteriano, posiblemente polimicrobiana, siendo muy similar a las úlceras tropicales observadas en humanos. La formación de nuevo tejido óseo indica que este ejemplar de Iguanodon bernissartensis sobrevivió durante el tiempo suficiente para que su organismo desarrollase una respuesta a la inflación, dando comienzo al proceso de sanación; sin embargo dada su localización en hueso y la cantidad de tejidos afectados, es muy probable que esta lesión produjese un dolor persistente y afectase a la capacidad locomotora en la extremidad.


Este estudio permite ampliar el conocimiento sobre las enfermedades que afectaban a los dinosaurios no aviarios, proporcionando la primera de evidencia conocida de una infección cutánea avanzada en este grupo de reptiles mesozoicos.

-----
Más información:
17.8.26 0 comentarios

Neuroanatomía de la tortuga pleurodira cretácica Zolhafah


Acaba de ser publicado, en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, el primer estudio neuroanatómico de la especie de tortuga pleurodira Zolhafah bella, perteneciente al linaje Bothremydidae. Este taxón se conoce tan solo por un único cráneo hallado en sedimentos marinos de la Formación Dakla (Egipto) depositados al final del Cretácico (Maastrichtiense). El holotipo está depositado en el Museum für Naturkunde de Berlín (Alemania), institución en la que fue escaneado para llevar a cabo su análisis neuroanatómico. En este trabajo se reconstruyeron tridimensionalmente tanto el cráneo a nivel óseo como las cavidades y canales internos. A partir de los modelos virtuales generados, se describen detalladamente todos los elementos neuroanatómicos, comparándolos con los de otros taxones de botremídidos en los que se han descrito o figurado estas estructuras, incluyendo tanto a especies dulceacuícolas como marinas. Aunque la mayoría de taxones de Pleurodira extintos y la totalidad de las especies que forman parte de la biodiversidad actual del grupo habitan en medios de agua dulce, algunos botremídidos se habían identificado como formas adaptadas a medios marinos (los linajes de Taphrosphyini y Nigeremydini). Los elementos neuroanatómicos examinados para Zolhafah bella permiten identificar caracteres comunes al resto de botremídidos, caracterizándose con mayor precisión la neuroanatomía de este exitoso linaje. Sin embargo, la presencia de una cavidad nasal amplia y unos canales semicirculares en los laberintos relativamente altos y cortos, permiten diferenciarlos de los observados en los taxones de botremídidos de agua dulce, indicando su adaptación a un ambiente marino. También se observa un sistema de canales vasculares muy ramificados en la región anterior del cráneo, único dentro de Bothremydidae hasta la fecha, que también podría estar relacionado con adaptaciones a ambientes marinos.


-----
Más información:
10.7.26 0 comentarios

Los dientes de dinosaurios abelisáuridos de Algora


Los trabajos realizados, durante cerca de 15 años, en el área paleontológica de Algora (provincia de Guadalajara, España) han permitido reconocer la mayor concentración de macrorrestos de vertebrados cenomanienses de Europa. Entre su relativa diversa fauna se identifica la presencia de dinosaurios terópodos. La información sobre este linaje de dinosaurios depredadores era extremadamente limitada. Sin embargo, el hallazgo de dientes aislados es relativamente abundante en esta localidad fosilífera.


Un nuevo trabajo que acaba de ser publicado en la prestigiosa revista Scientific Reports analiza una muestra de 40 dientes de terópodos del yacimiento cenomaniense español de Algora. Todos ellos son reconocidos como pertenecientes a Abelisauridae, según los resultados de análisis cladísticos, de componentes principales y discriminantes. Estos dientes muestran una combinación de caracteres que permiten su identificación como pertenecientes a un taxón estrechamente relacionado con Majungasaurus. Dicha interpretación es consistente con una dispersión de del linaje de terópodos Majungasaruinae desde Gondwana hacia Europa durante el Cenomaniense, o posiblemente antes, y apoya la hipótesis de la coexistencia de dos linajes diferentes de abelisáuridos en Europa durante el Cretácico Superior.


-----
Más información:
2.7.26 0 comentarios

Nuevos restos fósiles de la tortuga de gran tamaño Chelus colombiana


Acaba de ser publicado un artículo científico titulado “New Fossil Material of Chelus (Testudines: Chelidae) from the Middle Miocene of Peru”. El él se describen dos caparazones fósiles de la tortuga Chelus colombiana, procedentes de yacimientos con vertebrados del Mioceno Medio en las regiones del Arco de Fitzcarrald e Iquitos, en Perú. Un espécimen representa uno de los caparazones fósiles más completos del género, siendo también uno de los más grandes conocidos, con una longitud del caparazón de unos 85 cm y un peso del individuo en vida estimado en aproximadamente 65 kg. Las comparaciones morfológicas confirman la consistencia sincrónica con otros especímenes de Chelus colombiana de Colombia y Brasil.


Los nuevos hallazgos extienden la distribución geográfica conocida de Chelus colombiana y respaldan un amplio patrón de gigantismo en el tamaño corporal en tortugas sudamericanas del Mioceno, probablemente impulsado por la conectividad ecológica más que por factores climáticos. Sin embargo, la ausencia de material craneal asociado sigue siendo un obstáculo importante para resolver completamente la taxonomía de Chelus, analizándose este problema en detalle en esta nueva publicación.

-----
Más información:
26.6.26 0 comentarios

Marcas producidas por insectos cretácicos sobre restos de dinosaurios permiten reinterpretar la historia del yacimiento de Lo Hueco

Excavación de los restos de un dinosaurio titanosaurio en el yacimiento del Cretácico Superior de Lo Hueco en Fuentes (Cuenca)

Cuando los investigadores forenses analizan una escena del crimen, buscan huellas, marcas y rastros que les permitan reconstruir qué ocurrió con un cadáver tras la muerte. Algo muy parecido han hecho ahora un grupo de paleontólogos y entomólogos con unos restos de dinosaurios de hace unos 70 millones de años. A partir de pequeñas perforaciones conservadas en los huesos de dinosaurios titanosaurios del yacimiento de Lo Hueco, los investigadores han podido reconstruir las condiciones y el tiempo de exposición de los cadáveres antes de quedar enterrados y fosilizarse.

En un estudio que acaba de ser publicado en la revista Earth-Science Reviews se han identificado múltiples marcas de bioerosión, sobre todo perforaciones, en los restos óseos fósiles de dinosaurios del yacimiento de Lo Hueco. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre cómo se acumularon los cadáveres de estos dinosaurios gigantes en una llanura costera del Cretácico Superior en un paraje situado hoy unos kilómetros al sur de Cuenca. Concretamente, las marcas analizadas son pequeñas cavidades de sección elíptica excavadas en la superficie de los huesos semejantes a las que hacen las larvas de algunos escarabajos derméstidos durante la colonización de cadáveres actuales. La excepcional preservación del material ha permitido caracterizar de forma robusta un tipo de perforación que técnicamente se clasifica dentro de un icnogénero denominado Cubiculum.

Fase de reconocimiento de estructuras de bioerosión sobre los restos de titanosaurios en el Museo de paleontología de Castilla-la Macha en Cuenca

Los resultados sugieren que la excepcional acumulación de restos de titanosaurios en Lo Hueco no fue consecuencia de un enterramiento rápido provocado por un evento catastrófico, como se había interpretado previamente, sino que los cuerpos de estos animales permanecieron expuestos a la intemperie un periodo de tiempo que pudo prolongarse por semanas e incluso meses, lo que permitió su colonización por insectos necrófagos. Esta evidencia aporta información clave para reinterpretar los procesos tafonómicos y el escenario paleoecológico que dieron lugar al yacimiento.

La investigación, financiada por diferentes proyectos de la Agencia Estatal de Investigación y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y coordinado por el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, ha sido liderado por el profesor Zain Belaústegui (Facultad de Ciencias de la Tierra e IRBio de la Universitat de Barcelona), en colaboración con paleontólogos de la UNED y entomólogos forenses de la Universidad de Alcalá (UAH).

Aspecto de las marcas de bioerosión sobre huesos de dinosaurios titanosaurios del yacimiento de Lo Hueco

Lo Hueco es uno de los yacimientos de dinosaurios más importantes del Cretácico Superior europeo y ha proporcionado una gran cantidad tanto de restos óseos aislados como de esqueletos relativamente completos de grandes saurópodos titanosaurios que vivieron hace unos 70 millones de años. Todo este material se encuentra depositado en el Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha (MUPA) en Cuenca.

“El estudio de la bioerosión producida por insectos en diferentes estructuras esqueléticas, como huesos, cuernos u osteodermos, es muy útil para descifrar el proceso de fosilización, ya sea en elementos aislados o esqueletos articulados más o menos completos”, detalla Zain Belaústegui. “En este caso, nos indica que los restos estuvieron expuestos el tiempo suficiente para que insectos necrófagos pudieran perforar estas estructuras”.

A partir del análisis icnológico, que es la disciplina que estudia las trazas o huellas fósiles que ha dejado la actividad de los organismos del pasado, se plantea cómo el cadáver de un gran vertebrado pudo sostener a toda una comunidad de organismos carroñeros durante un periodo prolongado. Para determinar este tiempo de exposición, se estudió el comportamiento de las larvas del escarabajo actual Dermestes frischii, capaz de generar trazas análogas a Cubiculum sobre cadáveres de cocodrilos y avestruces. Los datos muestran que estas estructuras requieren al menos 240 horas para formarse, e incluso mucho más en condiciones naturales.

Cultivo de escarabajos derméstidos actuales generando marcas de bioerosión en fragmentos de huesos actuales usados como material de comparación

“Cuanta más información sobre el proceso de fosilización se pueda obtener, más precisa será la reconstrucción del ambiente en el que vivieron y murieron estos dinosaurios”, apunta Francisco Ortega, catedrático de Paleontología en la Facultad de Ciencias de la UNED. Gracias a la abundancia de estas marcas, los investigadores han determinado que los dos niveles fosilíferos principales de Lo Hueco tuvieron una etapa de exposición ambiental más larga de lo que se había inferido previamente, haciendo menos probable la hipótesis de un enterramiento rápido.

Aspecto de las marcas de bioerosión sobre un osteodermo de un dinosaurio titanosaurio del yacimiento de Lo Hueco

Finalmente, el trabajo incluye también una revisión de más de 140 referencias sobre bioerosión de insectos en tejido óseo, desde el Triásico Medio hasta el Holoceno. De todas ellas, solo una correspondía a la península ibérica, lo que subraya la relevancia de este nuevo estudio y la necesidad de continuar explorando este registro.

Los resultados obtenidos en Lo Hueco muestran además el potencial de las trazas producidas por insectos para reconstruir los acontecimientos que tuvieron lugar entre la muerte de un organismo y las primeres fases de su fosilización, aportando información relevante para la reconstrucción de algunos aspectos de la historia de los ecosistemas del pasado.

Imagen de detalle de un molde de las marcas de bioerosió que se encuentran en los restos de titanosaurios de Lo Hueco. Escala 10mm

-----
Más información:
24.6.26 0 comentarios

Patología en una tortuga caretoquélida del Mioceno inferior de Egipto

El Grupo de Biología Evolutiva ha participado recientemente en la publicación de un nuevo artículo científico en la revista Biology (Basel), en colaboración con investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de El Cairo. El trabajo, titulado “Paleopathology of a Lower Miocene Carettochelyid Turtle from the Moghra Formation, Egypt”, analiza por primera vez la presencia de alteraciones patológicas en el caparazón de una tortuga fósil africana del grupo de los caretoquélidos, procedente del Mioceno inferior de Egipto.


Para la caracterización de las anomalías observadas se llevó a cabo un análisis comparativo basado en metodologías osteopatológicas clínicas y veterinarias estandarizadas. Los resultados revelaron alteraciones estructurales significativas tanto en la superficie externa como en el interior de las placas afectadas, incluyendo crecimientos globulares irregulares y procesos de remodelación interna evidenciados por la formación de tejido óseo de alta densidad. Estas características han permitido identificar patologías que difieren de las trazas de bioerosión y otras modificaciones superficiales previamente documentadas en tortugas de la Formación Moghra. En concreto, las lesiones identificadas son compatibles con un proceso infeccioso óseo avanzado, concretamente osteomielitis.


La condición observada probablemente se originó a partir del compromiso estructural de las placas del caparazón debido a un traumatismo mecánico o a procesos erosivos, lo que habría facilitado la entrada de patógenos acuáticos oportunistas. Este tipo de mecanismo infeccioso es frecuente en taxones acuáticos, donde la exposición constante al medio favorece la infiltración de microorganismos una vez que la integridad del caparazón se ve comprometida. La posterior formación de hueso denso nuevo refleja una respuesta fisiológica activa destinada a aislar la infección y preservar la estabilidad estructural de las placas del caparazón.

-----
Más información:
29.5.26 0 comentarios

Estudio del esqueleto postcraneal del paratipo de Paludidraco multidentatus


Los simosáuridos (Simosauridae, Sauropterygia) son un grupo de reptiles marinos que habitaron las costas de Europa y Oriente Medio del antiguo Mar de Tethys. Su registro fósil se conoce desde el Anisiense (Triásico Medio) hasta el Carniense (Triásico Superior). Actualmente se reconocen dos especies válidas dentro del grupo, ambas exclusivas del continente europeo: Simosaurus gaillardoti, conocida en el registro fósil del Ladiniense (Triásico Medio) de Centro Europa (Francia y Alemania); y Paludidraco multidentatus, procedente del registro fósil del Carniense de Europa Suroccidental, e identificado únicamente en su localidad tipo (El Atance, Guadalajara, España). Estos dos taxones presentan características anatómicas muy dispares, indicando adaptaciones muy diferentes a su medio. Mientras S. gaillardoti se interpreta como un depredador relativamente ágil y de dieta malacófaga, P. multidentatus se interpretó como una especie filtradora, con hábitos asociados al fondo marino de ambientes poco profundos.

Paludidraco multidentatus (Simosauridae, Sauropterygia) fue definido en base a dos ejemplares: el holotipo, un esqueleto relativamente completo y parcialmente articulado con cráneo asociado; y el paratipo, del cual únicamente se publicó un cráneo parcial, mientras que su esqueleto postcraneal permanecía inédito. La variabilidad anatómica de este taxón, a pesar de estar representado por varios ejemplares en su mayoría inéditos, ha sido poco explorada. En este sentido, el conocimiento sobre la anatomía postcraneal de P. multidentatus se restringía hasta ahora al único esqueleto postcraneal estudiado en detalle, el del holotipo. En este trabajo, se presenta la descripción anatómica detallada del esqueleto postcraneal del paratipo de P. multidentatus. Adicionalmente, se proporciona por primera vez un análisis sobre la variabilidad intraspecífica de este singular taxón. A continuación, os dejamos el resumen perteneciente a este trabajo:

Sauropterygia is a diverse clade of aquatic reptiles spanning from the Lower Triassic (Olenekian) to the uppermost Cretaceous (Maastrichtian). Complete or almost complete skeletons are known for placodonts, pachypleurosaurs, nothosaurs and pistosauroids (including plesiosaurs). Conversely, the postcranial skeleton of the Triassic clade Simosauridae is mostly represented by fragmentary and/or isolated material of limited taxonomically informative nature. Simosauridae is represented by two valid species: Simosaurus gaillardoti, from the Ladinian (Middle Triassic) of France and Germany; and Paludidraco multidentatus, from the Carnian (Late Triassic) of Central Spain. Relatively complete skeletons of Simosauridae are limited to two individuals of S. gaillardoti and to the holotype of P. multidentatus. However, the latter three simosaurid individuals lack most of the cervical and caudal regions. The P. multidentatus holotype also lacks fore-limb and hind-limb zeugopodial and autopodial elements. Therefore, the current knowledge on the simosaurid postcranial anatomy is very limited relative to that of other Triassic sauropterygians. In addition to its holotype, P. multidentatus was described based on a relatively complete skull, i.e. the paratype. We describe here the second articulated and relatively complete postcranial skeleton of P. multidentatus, corresponding to that of the paratype, which remained unpublished until now. This individual is larger than the holotype, allowing us to provide a discussion on the intraspecific variability of P. multidentatus for the first time. Moreover, the paratype provides valuable anatomical information of both unknown (i.e. zeugopodial elements) and poorly known (i.e. pectoral and pelvic girdle regions, caudal vertebrae and ribs and gastralia) postcranial elements for this taxon.

-----
Más información:
13.4.26 0 comentarios

¿Se puede reconstruir la dieta de los saurópodos con dientes aislados?: Analiza las variaciones del microdesgaste dental


Se ha publicado recientemente en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology un estudio de la textura de microdesgaste dental de distintos saurópodos que pretende valorar la utilidad del uso de dientes aislados en reconstrucciones paleodietarias. El estudio toma como referencia un cráneo relativamente completo del mamenquisáurido chino Omeisaurus maoianus, que permite evaluar la variación del microdesgaste a lo largo de la serie dental. Los resultados indican que no existen diferencias estadísticamente significativas en el microdesgaste en función de la posición del diente lo que respalda el uso de dientes aislados como proxy fiable en este tipo de análisis.

Además, se propone una comparación entre taxones desde el Jurásico Inferior hasta el Cretácico Superior. En este análisis se observa una diferencia significativa entre sauropodomorfos como Yunnanosaurus y saurópodos más derivados (como Camarasaurus, Euhelopus, u Omeisaurus). El resultado muestra un incremento en la complejidad de la textura de las superficies de desgaste en los saurópodos más derivadas que podría indicar la explotación de recursos vegetales más fibrosos. El análisis incluye el estudio directo de algunos dientes aislados de titanosaurios de Lo Hueco que contribuyen a ampliar el marco comparativo con saurópodos derivados y en contextos vegetales en los que comienza a reflejarse el dominio de las angiospermas. 

A pesar del carácter preliminar, por el tamaño de la muestra analizada, los resultados del estudio apoyarían la utilidad del estudio del microdesgaste dental de dientes aislados de saurópodos, al tiempo que apuntarían diferencias de carácter macroevolutivo en la dieta entre sauropodomorfos basales y saurópodos derivados.

Más información:
27.3.26 0 comentarios

Análisis de los sauropterigios del Triásico Medio de Makhtesh Ramon (Israel)


El área paleontológica de Makhtesh Ramon (Israel) ha proporcionado abundantes restos de reptiles marinos del Triásico Medio, mayormente sauropterigios (Sauropterygia) como notosaurios (Nothosauria) y placodontos (Placodontia). Otros sauropterigios, aunque en menor cantidad, están también representados en esta región, como paquipleurosaurios (Pachypleurosauria) y simosáuridos (Simosauridae). Los simosáuridos en Makhtesh Ramon estaban representados únicamente por cuatro elementos de limitada información taxonómica, siendo atribuidos a Simosaurus sp. Dicho material, publicado en trabajos clásicos, fue estudiado por última vez a finales de los años 90 del siglo XX, cuando la información sobre este grupo era muy limitada, especialmente aquélla sobre el esqueleto postcraneal. En este sentido, el registro fósil de los simosáuridos es actualmente relativamente abundante, especialmente en el continente europeo, donde se conocen desde el Ladiniense (Triásico Medio) hasta el Carniense (Triásico Superior). En cuanto al registro del grupo en Oriente Medio, se ha sugerido que el grupo está limitado al Anisiense más superior o al Ladiniense más inferior (ambos pertenecientes al Triásico Medio), pero sin haberse confirmado su presencia en el Anisiense. En este trabajo se estudia anatómica y sistemáticamente abundante material de Makhtesh Ramon, muchos de los restos siendo atribuibles a Simosauridae. Adicionalmente, se proporciona un estudio actualizado sobre las distribuciones estratigráficas y paleobiogeográficas del grupo. A continuación, os dejamos el resumen perteneciente a este trabajo:

The Muschelkalk (Middle Triassic) of Makhtesh Ramon (Israel) has yielded numerous sauropterygian remains, Nothosauria and Placodontia being the most abundant groups. Other Triassic clades of Sauropterygia are also present, such as Pachypleurosauria or Simosauridae. Simosauridae was recognized as a poorly represented clade in Makhtesh Ramon, considering that only four elements were identified and provided limited characters to allow a specific attribution, being identified as Simosaurus sp. The fossil record of Simosauridae spans from the Ladinian (Middle Triassic) to the Carnian (Upper Triassic) in Europe, whereas that of the Middle East has been suggested to be limited to the uppermost Anisian or lowermost Ladinian. In this work, we analyze abundant unpublished material of Simosauridae from Makhtesh Ramon. The unequivocal oldest presence for this lineage is here documented, coming from the Anisian. Their detailed study, along with the revision of the material previously documented from the same area, allows us a justified systematic discussion. The simosaur remains from the Israeli locality are more akin to Simosaurus gaillardoti, from the Ladinian of France and Germany, than to the other defined member of the clade, Paludidraco multidentatus, from the Carnian of Spain. However, the Simosaurus form present in Makhtesh Ramon could represent a taxon different than S. gaillardoti based on some cranial and postcranial differences, as well as its older stratigraphical occurrence. The comparison of the taxon recognized there with the hitherto known fossil record of Simosauridae allows us to propose an update on the paleobiogeographic and stratigraphic distributions of the group.

-----
Más información: 
19.2.26 0 comentarios

Spinosaurus mirabilis, una nueva especie de espinosáurido procedente del Sáhara Central en Níger


Un nuevo estudio publicado en la revista Science, liderado por el Fossil Lab de la Universidad de Chicago y en colaboración con investigadores del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, ha presentado por primera vez en más de cien años una nueva especie del género Spinosaurus. En este trabajo, además de hacer una descripción anatómica y sistemática de los nuevos restos, también se realiza un análisis sobre su potencial modo de vida y sobre la evolución de espinosáuridos. Esta nueva especie, Spinosaurus mirabilis, que significa "el espinosaurio maravilloso", ha sido descubierto en el Sáhara Central de Níger. Se trata de la primera especie nueva e indiscutible en ser nombrada desde que el paleontólogo alemán Ernst Stromer estableció el género Spinosaurus hace más de un siglo en el norte de África.

Los primeros indicios sobre la nueva especie fueron colectados en 2019, cuando una expedición de reconocimiento a Níger, descubrió una nueva zona fosilífera llamada Jenguebi, en el centro del Sahara. Esta expedición seguía los pasos del geólogo francés Hughes Faure, quien en su cartografía geológica de la región escribió haber hallado un diente de Carcharodontosaurus. Aunque la expedición pudo relocalizar el yacimiento de Faure y encontró muchos más dientes y algún resto esquelético, no se trataba de una zona con afloramientos fósiles especialmente abundantes. Sin embargo, al volver a la ciudad un lugareño, llamado Abdul Nasser, guio a la expedición a una región aislada en medio de un mar de dunas donde encontraron numerosos restos fósiles de dinosaurios y otros vertebrados, incluidas las maxilas de un espinosaurio (Sereno et al. 2022).
   

Una expedición posterior en 2022, en la cual participaron cuatro paleontólogos del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, descubrió una mayor cantidad de fósiles del animal, incluido el resto del cráneo hallado en 2019. En total se hallaron varios ejemplares, tres de ellos con restos asociados notables y una gran cantidad de huesos aislados y dientes. El hallazgo más sorprendente y que evidenció de inmediato que los restos pertenecían a una nueva especie fue la gran cresta en forma de cimitarra que corona el cráneo de este animal. Si bien todos los espinosáuridos poseían crestas craneales de algún tipo, así como velas en el tronco y la cola de altura variable, Spinosaurus mirabilis ostenta la cresta craneal más alta de todos los dinosaurios terópodos no avianos. Esta cresta podía alcanzar una altura de 50 cm en los adultos de mayor tamaño, ya que en vida esta habría estado cubierta por una vaina de queratina como evidencia una ornamentación de estrías longitudinales y una irrigación especialmente densa como pudo verse gracias al CT-scan. El resto de la anatomía de S. mirabilis, con excepción de un hocico algo más bajo y alargado y una faceta para la articulación del astrágalo reducida, es casi indistinguible de S. aegyptiacus.


La evolución de dieta piscívora y un estilo de vida, al menos semiacuático (es decir, pasando la gran parte de tiempo en hábitats de aguas someras), son aspectos destacados de la historia evolutiva de los espinosáuridos. Ambas especies de Spinosaurus desarrollaron una especialización en sus mandíbulas y dentición que conocemos como “trampa para peces” única en dinosaurios (aunque convergente con estructuras similares en cocodrilos, pterosaurios o plesiosaurios): los dientes cónicos se entrelazan como una cremallera pudiendo atrapar en la boca a un pez sin que este pueda resbalar. Esta adaptación pone de manifiesto que fue probablemente el género de dinosaurio carnívoro con mayor adaptación a una alimentación basada en peces. La adaptación a un estilo de vida acuático, y en concreto buceador del género Spinosaurus, ha suscitado mucha controversia en la última década. Una de las pruebas más relevantes para refutarla se encontraría en descubrir a una especie del género Spinosaurus a miles de kilómetros de la línea de costa, sin evidencias anatómicas de adaptaciones a la natación, pero con las mayores adaptaciones a la dieta piscívora de su grupo, y S. mirabilis cumple con estas características.



Por último, el estudio ha podido determinar que la evolución de los espinosáuridos se desarrolló en tres etapas: en la primera, se originaron y expandieron por los hábitats en torno al mar de Tetis en algún momento en el tránsito del Jurásico al Cretácico y se diferenciaron en dos subgrupos distintos (barioniquinos y espinosaurinos), se establecieron rápidamente, con dos modelos de distintos de adaptación a una dieta piscívora.

En la segunda fase, durante el Cretácico Inferior, se produjo la mayor expansión geográfica y diversificación de ambos grupos. Se convirtieron en los dinosaurios carnívoros más abundantes y de mayor talla en las zonas en las que estaban presentes, que iban desde Inglaterra y la Península Ibérica hasta Asia en el hemisferio Norte y en el Norte de África y Brasil en el hemisferio Sur.

Durante tercera fase, al comienzo del Cretácico superior, los barioniquinos desaparecieron y solamente sobrevivieron miembros del linaje de los espinosaurinos en el norte de Brasil y en el norte de África. Spinosaurus es de los últimos representantes, con una especie que habitaba el margen costero del norte de África (Spinosaurus aegyptiacus) y una especie que habitaba en los márgenes de los ríos lejos de la costa en el interior del continente en lo que hoy día es Níger (Spinosaurus mirabilis). La combinación de especialización extrema, bajo número de especies y un rango geográfico reducido probablemente jugó en contra de Spinosaurus a la hora de enfrentar el gran cambio ambiental que se produjo entonces en el tránsito Cenomaniense-Turoniense.

Spinosaurus mirabilis es la primera especie en ser nombrada de una nueva fauna continental que cuenta con numerosas especies de dinosaurios saurópodos y terópodos y otras especies de cocodrilos y peces de gran tamaño, todos hallados en un área muy reducida de una zona de gran riqueza fosilífera que seguirá dando mucho de qué hablar en el futuro.

-----
Más información:
30.1.26 0 comentarios

La macroflora de Algora y sus implicaciones geográficas y ambientales


El área paleontológica de Algora, del Cenomaniense medio-superior, representa la principal concentración de restos de vertebrados del Cretácico Superior basal del suroeste de Europa. Los restos vegetales de esta localidad permanecían inéditos hasta ahora. Su estudio acaba de ser publicado en la revista Biology.

La asociación florística de Algora muestra una notable diversidad de taxones, incluyendo helechos, coníferas, posiblemente ginkgoales, gimnospermas crípticas y angiospermas que habitaban las orillas del sistema costero fluvial-estuarino desarrollado durante el Cenomaniense medio-superior en esta zona del extremo occidental del entorno del Tethys. Este conjunto presenta similitudes con otros coetáneos del ámbito del Tethys, especialmente con la macroflora de la República Checa y la del Líbano.


El estudio bioestratinómico de las plantas fósiles del yacimiento de Algora indica cierta diversidad de los ambientes deposicionales allí registrados, con distintas asociaciones de plantas. Destaca una agrupación casi monoespecífica de hojas de Desmiophyllum en un nivel concreto, muy cercano a los más ricos en restos de vertebrados, que indican una posible paraautoctonía de las plantas productoras en ambientes de baja energía dentro del sistema fluvio-costero.

-----
Más información:
23.1.26 0 comentarios

Lonchidionoides, un nuevo tiburón dulceacuícola en dos continentes


Un artículo que acaba de ser publicado en la revista Geological Magazine describe un nuevo género de tiburones hibodontos, Lonchidionoides. Su identificación se ha realizado mediante el estudio de dientes aislados hallados en depósitos continentales del Albiense-Cenomaniense de Argelia y del Barremiense-Aptiense de Brasil. Se define la especie Lonchidionoides trifurcatum en el norte de África. El material de Sudamérica es asignado a Lonchidionoides sp.

La distribución de este nuevo género proporciona evidencia adicional sobre la conexión biogeográfica que existió entre las ictiofaunas no marinas de África y Sudamérica durante el intervalo entre el Jurásico Superior y el “Cretácico Medio”. Así, la identificación de este tiburón no marino en ambos continentes podría reflejar la existencia de una amplia área de distribución ancestral que se dividió durante la apertura del Atlántico Sur. La dentición heterodonta de Lonchidionoides se caracteriza mediante la presencia de dientes anteriores de agarre con corona tricúspide y dientes posteriores de aplastamiento, más grandes, con cúspides menos individualizadas. Los dientes laterales presentan una morfología intermedia. Una partición del nicho ecológico entre hibodontos sincrónicos y simpátricos es reconocida en los ecosistemas del Cretácico temprano al medio de Gondwana Occidental. Los distobátidos de tamaño mediano, con denticiones trituradoras o moledoras, coexistieron con el nuevo género de tamaño pequeño Lonchidionoides, que pudo haber ocupado un nicho trófico especializado, tal como sugiere su dentición única y delicada de agarre-aplastamiento.

-----
Más información:
20.1.26 0 comentarios

Neochelys arribasi: la última pleurodira dulceacuícola del Eoceno de Europa


Acaba de ser publicado, en la revista Diversity, un artículo en el que se examina la validez del representante temporalmente más joven de Neochelys descrito hasta la fecha, que representa el último miembro dulceacuícola de Erymnochelyinae identificado en Europa. El material analizado incluye el holotipo y el paratipo de ‘Duerochelys arribasi’ (reasignado a Neochelys arribasi), así como restos adicionales recuperados de la localidad tipo (el municipio de Aldearrubia, provincia de Salamanca, Comunidad Autónoma de Castilla y León, noroeste de España) y del municipio adyacente de Babilafuente.


Todos los estos especímenes analizados están representados por elementos plastrales, correspondiendo a restos tanto articulados como desarticulados. Proceden de la Formación Aldearrubia, del Bartoniense o Priaboniense (MP 16 o MP 17, Eoceno medio o superior), es decir, que pertenecían a una especie que vivió hace unos 38 millones de años en la Cuenca del Duero. La característica principal utilizada para definir, hace algo más de 50 años, a este hasta ahora problemático taxón, fue la presencia de dos escudos gulares. Sin embargo, el estudio realizado permite justificar esto como una condición anómala, documentada en varios linajes pleurodiras (reconocidos no sólo en especies extintas, sino también en otras que forman parte de la biodiversidad actual) y reconociéndose como relativamente común en Neochelys, donde se registra en muchos representantes del género, hallados en varios países europeos a lo largo del Eoceno. A pesar de ello, su lóbulo plastral anterior, marcadamente trapezoidal, junto con su gran tamaño corporal, superior al de la mayoría de los demás representantes del género, respalda el reconocimiento de Neochelys arribasi como una especie válida. Este estudio también permite documentar un aumento de tamaño de los representantes de Neochelys de la Cuenca del Duero a lo largo del tiempo, donde se identifican las tres especies más jóvenes conocidas de Neochelys.

-----
Más información:
17.11.25 0 comentarios

Tortugas pleurodiras del Eoceno de Soria


Los restos de tortugas son muy abundantes en los niveles sedimentarios del Eoceno de la Cuenca del Duero, en España. Las asociaciones de tortugas allí registradas son atípicas en comparación con las de otras regiones europeas, ya que, entre otras diferencias notables, los galápagos (es decir, las criptodiras geoemídidas), frecuentes en los ambientes de agua dulce del Eoceno de este continente, están ausentes en la zona. De hecho, las tortugas, así como otros linajes de vertebrados (especialmente de mamíferos), respaldan la interpretación de que la cuenca del Duero experimentó un aislamiento faunístico durante gran parte del Eoceno, lo que explica su abundancia de endemismos.


En la cuenca del Duero se han identificado varios taxones de tortugas, siendo los miembros del linaje de pleurodira Podocnemididae los más abundantes. Los podocnemídidos están allí representados por el género Neochelys, abundante y diverso en el Eoceno europeo, pero cuyas dos especies caracterizadas por un mayor número de restos se han registrado exclusivamente en la región occidental de la Cuenca del Duero. Se trata de la especie luteciense Neochelys zamorensis y la especie bartoniense Neochelys salmanticensis. Se han documentado diferencias notables en varios linajes de vertebrados entre la región occidental y la oriental de la Cuenca del Duero. En esta última área se ubica la subcuenca del Almazán. La presencia de tortugas terrestres (Testudinidae) sólo se ha identificado en la subcuenca del Almazán, en el yacimiento bartoniense de La Solana (localidad de Mazaterón, provincia de Soria). Aunque la presencia de tortugas podocnemídidas en La Solana se había citado hace varias décadas, hasta ahora no se habían analizado restos provenientes de esta localidad. En un nuevo trabajo, que acaba de ser publicado en la revista Swiss Journal of Palaeontology, se estudian varios caparazones de pleurodiras inéditos, relativamente completos y bien conservados, procedentes de La Solana, así como caparazones parciales y placas aisladas del mismo yacimiento y atribuibles al mismo taxón. La mayoría de las especies del género Neochelys se conocen exclusivamente por sus caparazones, por lo que el estudio de esta región anatómica es esencial para establecer la identificación sistemática de sus representantes. De hecho, la mayoría de los miembros de este género se caracterizan por presentar restos de caparazón menos numerosos y más fragmentarios que los analizados aquí.


El podocnemídido de La Solana se reconoce como miembro del género Neochelys. No puede atribuirse a la especie más antigua Neochelys zamorensis. Sin embargo, también presenta diferencias con la especie probablemente contemporánea Neochelys salmanticensis. Por lo tanto, su estudio aporta nuevos argumentos para el reconocimiento de las diferencias faunísticas entre las regiones oriental y occidental de la Cuenca del Duero. La especie de Neochelys de La Solana tampoco es compatible con ninguno de los otros representantes del género reconocidos hasta ahora.

-----
Más información:
4.11.25 0 comentarios

Presentación de los primeros ejemplares de Litosoolithus poyosi en el Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha

Aspecto de los cuatro huevos que constituyen la puesta que contiene al holotipo de Litosoolithus poyosi montados sobre un soporte en la misma posición en la que se encontraron en el campo

El Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha (MUPA) ha acogido la presentación oficial del holotipo de Litosoolithus poyosi, un nuevo tipo de huevo fósil de dinosaurio saurópodo hallado en el yacimiento de Poyos (Sacedón, Guadalajara), que se ha convertido en uno de los enclaves más relevantes del registro fósil europeo del Cretácico Superior. El estudio, publicado en la revista científica Cretaceous Research por un equipo encabezado por Fernando Sanguino de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), presenta los fósiles recuperados a lo largo de varios años de excavaciones en el marco de los proyectos de investigación del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, en el que participan investigadores de la UNED y de la Universidad Complutense de Madrid. Estos restos han permitido describir por primera vez en Europa dos tipos de huevos atribuidos a saurópodos titanosaurios que convivieron en esta región hace 70 millones de años.

Fases iniciales de preparación, durante la apertura del bloque en el laboratorio

El yacimiento de Poyos, en la Formación Villalba de la Sierra, representa una antigua área de anidación a la que acudían periódicamente los titanosaurios de finales del Cretácico (hace unos 73 millones de años). En él se han identificado múltiples puestas, algunas con huevos completos en posición original, restos óseos y miles de fragmentos de cáscara fósil repartidos a lo largo de varios niveles estratigráficos. Esta riqueza y continuidad lo convierten en uno de los registros oológicos más completos del Cretácico europeo. La coexistencia de dos ootaxones de la familia Fusioolithidae en el yacimiento de Poyos — el recién descrito Litosoolithus poyosi y el ya conocido Fusioolithus baghensis —representa el primer caso europeo, ya que la combinación de dos fusioolítidos en un mismo yacimiento es extremadamente rara fuera del subcontinente indio.

Holotipo de Litosoolithus poyosi. (A) Huevo completo POY-294-3. (B) Posición del huevo holotipo y los huevos paratipos en la puesta POY-294. (C) Lámina delgada completa POY-294-3-6. (D) Esferolitos planos en la lámina POY-294-3-2, (E) Esferolitos arqueados parciales en la lámina POY-294-3-1 y (F) entrada del canal de un poro en POY-294-3-3. Escalas (A) 10 cm, (C-F) 1 mm.

Litosoolithus poyosi (“huevo de piedra austero”) se caracteriza por presentar huevos de gran tamaño, con un diámetro de hasta 25 centímetros, y una cáscara extraordinariamente fina —de apenas un milímetro de grosor— con una bajísima porosidad, lo que lo convierte en el huevo de dinosaurio más grande con la cáscara más delgada conocido hasta la fecha. Su estructura interna muestra una combinación inusual de unidades de cáscara planas y convexas parcialmente fusionadas, dando lugar a una ornamentación dispersa (dispersituberculada), muy diferente al patrón más compacto (compactituberculado) típico de otros fusioolítidos.

Instalación de la puesta que contiene al holotipo de Litosoolithus poyosi en su nueva ubicación en el MUPA

Por su parte, Fusioolithus baghensis, también identificado en el yacimiento, es un ootaxón de amplia distribución en el registro cretácico de Sudamérica y la India, pero escasamente documentado en Europa. Se distingue por su cáscara algo más gruesa, ornamentación compacta (compactituberculada) con nódulos que forman crestas y un sistema de porosidad complejo. Su presencia en Castilla-La Mancha constituye el registro más meridional y probablemente uno de los más antiguos de esta especie en Europa. Además, representa el primer caso documentado del hallazgo de huevos y puestas del oogénero Fusioolithus en Europa, del que hasta ahora solo se habían registrado cáscaras aisladas en algunos puntos dispersos del sur de Francia y Cataluña. La presencia de este ootaxón en Poyos, combinado con el registro osteológico, permite relacionarlo bioestratigráficamente con otros yacimientos de la Península Ibérica y el sur de Francia, aportando evidencias significativas a las discusiones asociadas a la transición faunística producida en el Maastrichtiense, que afectó a los dinosaurios herbívoros en Europa occidental poco antes de la extinción masiva del final del Cretácico.

Presentación de los ejemplares de Litosoolithus poyosi

Este descubrimiento no solo representa un avance científico en el campo de la paleoología, sino que aporta nuevas claves sobre la diversidad reproductiva de los dinosaurios saurópodos al final del Cretácico y sobre la transición faunística en Europa antes de la extinción masiva. Además, convierte a Castilla-La Mancha en un referente internacional en el estudio de huevos fósiles de dinosaurios.

-----
Más información:
29.10.25 0 comentarios

Estudio del cráneo y la neuroanatomía de la tortuga pleurodira Taphrosphys ippolitoi del Paleoceno de Marruecos


Recientemente ha sido publicado en el volumen especial de la revista Swiss Journal of Palaeontology, en el que se incluyen varios trabajos presentados en el Turtle Evolution Symposium (Freiburg, Suiza, 2024), el estudio de un nuevo cráneo de la especie de tortuga pleurodira Taphrosphys ippolitoi, perteneciente al linaje extinto Bothremydidae. El análisis de los elementos craneales y de las estructuras neuroanatómicas de este ejemplar está basado en la reconstrucción tridimensional del cráneo a partir de los archivos obtenidos mediante Tomografía Computarizada. El escaneado del fósil se realizó en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid, España). Tanto la procedencia del fósil como el estudio craneal del ejemplar GBE-450 y la comparación con otros individuos del mismo género, permite identificarlo como perteneciente a la especie Taphrosphys ippolitoi del Paleoceno de Marruecos. 


El ejemplar corresponde a un individuo no adulto, siendo la longitud del cráneo estudiado aproximadamente la mitad de la de los otros ejemplares conocidos pertenecientes a esta especie. En esta publicación se describen por primera vez los postorbitales y la columella auris en este taxón, ya que en otros individuos estos huesos no están preservados. Además, en el trabajo se presenta el primer estudio neuroanatómico completo de un representante del linaje Taphrosphyini, cuyos miembros, al igual que ocurre con los de Nigeremydini, han sido identificados como formas de tortugas adaptadas a medios marinos. Algunos caracteres neuroanatómicos reconocidos en el espécimen estudiado se han identificado en otros miembros del linaje Bothremydidae como la presencia de una cresta cartilaginosa dorsal prominente. Además, algunos caracteres compartidos con otros miembros de botremídidos identificados como formas marinas se han reconocido en el ejemplar analizado. La cavidad nasal grande y unos canales semicirculares relativamente anchos y cortos se han confirmado aquí para Taphrospyini, siendo convergentes con otras pleurodiras marinas como ocurre en botremídidos del linaje Nigeremydini y podocnemídidos incluidos en Stereogenyini. Estos caracteres se han identificado aquí como respuestas adaptativas a medios marinos.

-----
Más información:
24.10.25 0 comentarios

El estudio de dos ejemplares momificados de Edmontosaurus ofrece nuevas claves sobre la preservación de tejidos blandos en el registro fósil


Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Chicago en colaboración con integrantes del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED ha sido publicado en la revista Science y presenta dos nuevas “momias” de Edmontosaurus annectens. En este trabajo se revela cómo, hace 66 millones de años, los cadáveres de estos dinosaurios quedaron preservados como una fina capa de arcilla tras un rápido enterramiento, conservando detalles inéditos hasta la fecha sobre su anatomía.

Los ejemplares, un juvenil y un adulto joven hallados en Wyoming, conservaban amplias zonas de piel sobre el esqueleto. La piel de estas “momias” no contiene nada del material orgánico original, sino que están formadas por película de arcilla. El proceso de fosilización se da tras haberse secado por completo el tejido blando, seguido de un enterramiento rápido en un ambiente fluvial y de la formación de un tapete microbiano sobre la piel seca del animal. Estos microorganismos pueden atraer algunos minerales (caolinita e illita) formando una capa de arcilla la cual se mantuvo tras la descomposición de la materia orgánica y el propio tapete microbiano. Esto dejó como producto final una máscara que replicaba con total fidelidad la morfología y textura del tejido blando.


Los investigadores de la UNED María Ciudad Real y Daniel Vidal utilizaron modelos 3D obtenidos mediante fotogrametría y tomografía axial computarizada para estudiar en detalle anatomía blanda sin necesidad de manipular directamente los fósiles de Edmontosaurus. Ambos ejemplares se complementan a la perfección, una de ellas (un juvenil apodado “Ed Jr”) preservando desde el cráneo hasta el primer tercio de la cola y el segundo (un adulto joven apodado “Ed Sr.”) desde el final de la espalda hasta la punta de la cola.

En estos ejemplares se observó la presencia de una cresta sobre el cuello y el tronco, una fila de espinas queratinosas en la cola, escamas diminutas y piel delgada. Además, estos dinosaurios poseían cascos planos parecidos a los de un tapir acompañados de almohadillas en la base de sus dedos. El equipo logró encajar las reconstrucciones 3D del pie con huellas fósiles de hadrosáurios del mismo periodo.


Este trabajo aporta grandes avances metodológicos para el estudio y reconstrucción de tejidos blandos fósiles, una nomenclatura revisada y un nuevo modelo de momificación por “máscaras” de arcilla que podría aplicarse a futuros hallazgos.

-----
Más información: