27.2.14 0 comentarios

¡Menudo montón de bromalitos!

 
Hoy les vamos a hablar de un estudio sobre bromalitos. Sí, bromalitos, no coprolitos. Porque los bromalitos (término propuesto por Hunt en 1992, “comida pétrea”), englobarían a los verdaderos coprolitos, a los cololitos, a las regurgitalitas y a los gastrolitos. Es decir, cualquier resto del proceso de digestión, bien in situ entre los restos del organismo o bien una vez expulsado por cualquiera que sea el orificio corporal. De esta forma, de un plumazo se elimina la controversia de llamar coprolito o no a los bromalitos espiralados de tiburones sobre los que el investigador Christen D. Shelton ha realizado su estudio de morfometría.

Detalles de las medidas tomadas en los bromalitos. Además, abajo izquierda la ecuación resultante para medir el volúmen del bromalito. Abajo derecha, la ecuación de excentricidad de la elipse medial del bromalito.

Como este investigador apunta, hay pocos estudios acerca de la morfometría de los bromalitos. Además, los pocos que existen se basan en una muestra relativamente pequeña. Y hay que considerar también la problemática: cómo medir el volumen de mier.. ¡bromalitos! cuando el resto arqueológico o paleontológico no puede ser medido por el método tradicional de Arquímedes para calcular una densidad en una cantidad conocida de agua. Ante esta serie de preguntas, el autor tomó una muestra de 300 bromalitos espiralados procedentes de las “Archer City Bonebeds”, Pérmico Inferior, cerca de Archer City, Texas.

 Detalle de las múltiples regresiones de las medidas de los bromalitos.

El estudio permitió calibrar una nueva ecuación para calcular el volumen de los bromalitos. Además, este estudio manifiesta también que las predicciones de los estudios teóricos de M. E. William hace un par de décadas, en que el ratio longitud:anchura del bromalito serían 2.5:1 son bastante aproximados a las medidas morfométricas tomadas. Además, también se observa que por la morfometría de los bromalitos, no se puede diferenciar la presencia de más de una especie de tiburón. De todas formas, esta conclusión puede que sea la menos sostenida, puesto que hay dos poblaciones de bromalitos, algunos de ellos anfipolares, mientras que el resto de espirales son heteropolares.

En un apunte curioso, la ecuación obtenida en este estudio para calcular el volumen del bromalito, se aproxima bastante a la obtenida en otro estudio sobre un par de coprolitos de 2.4 litros de volumen atribuidos a Tyrannosaurus rex. El mundo de los excrementos y restos digestivos es un pañuelo.

Y por último, no podíamos evitar irnos sin dejarles con un matemático (esta vez ficticio) y su valoración cualitativa de la morfometría de bromalitos.


-----  
Más información:
26.2.14 0 comentarios

La medio vacia botella medio llena de Lo Hueco


Como por arte de magia y sin ninguna provocación, el estado del proyecto de Lo Hueco se ha paseado estos días por los medios de comunicación nacionales.

En primer lugar, en el diario “El País” del último domingo nos encontrábamos con el artículo titulado “El limbo de los dinosaurios”.

El texto de Rafael Méndez es francamente atractivo, se interesa por el proyecto, le imprime un aire épico, añade unos toques de decadencia y frustración y por último nos deja con la soledad del farero, solos, ateridos en una fría y desvencijada nave industrial en medio de la nada, con una montaña de huesos que iban a ser el motor de desarrollo de occidente, pero que ahora solo acumulan polvo en la lejana Cuenca, mientras el equipo investigador, como un boxeador noqueado que sorprendentemente aún se sostiene en pie, recibe, uno tras otro, los nuevos golpes en forma de promesas de políticos que todos, incluso él, saben que nunca se materializarán…. (fundido a negro)

Ok, nos gustó. Pero ha tenido el efecto colateral de alarmar a la población dinointeresada en Lo Hueco. Supongo que es una obviedad plantear que, dependiendo de cómo lo cuentes, una misma botella puede estar medio llena o medio vacía.

Tras la publicación del artículo, en el entorno del grupo de investigación se ha recibido una importante colección de adhesiones incondicionales, que, por cierto, agradecemos, pero nos ha dejado un poco preocupados.

Con las mismas, ayer Francisco Ortega participó en el el programa "Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García" de Radio Nacional de España.


En este caso, parecería que el estado actual del proyecto, abordado desde un punto de vista absolutamente huecófilo, vive en el mundo feliz de la piruleta: Lo Hueco está igual de bien que siempre. En estos días inciertos en los que cuesta financiar cualquier actividad científica, la colección cuenta con un proyecto de investigación del Plan Nacional en el que participan un buen grupo de investigadores que publican con cierta regularidad y se encarga de las funciones de conservación. Además durante el año pasado se ha disfrutado de un taller de empleo de restauración (que ya tiene asegurada su renovación este año), se está participando en los proyectos de desarrollo local del Plamit. Además, este año se presume un incremento de la actividad frente al público con las dos primeras exposiciones con presencia importante de dinosaurios de Cuenca...

Que complicado es todo… Creo que lo mejor es dejarles las dos historias y que saquén Vds sus propias conclusiones... Por nuestra parte, les mantendremos informados.
25.2.14 0 comentarios

¡¡Megaterópodos de Teruel!!


No, no pretendía llamar la atención con un título llamativo para poder hablar de un tema totalmente distinto. Efectivamente, este post va a tratar sobre los megaterópodos del Jurásico Superior de la Formación Villar del Arzobispo (Teruel) publicados recientemente por el equipo de Dinopolis.

El material presentado en el trabajo estaba constituido por un fragmento de diente y un rastro de huellas tridáctilas. El diente de grandes dimensiones, pertenecería a un tetanuro indeterminado de gran tamaño, pudiendo, por tanto, asignarse a los grandes grupos como Carcharodontosauridae, Spinosauridae o Megalosauridae. Varias características presentes en el mismo, como una forma elíptica de la sección transversal, arrugas poco marcadas en el esmalte y su densidad de dentículos permiten excluirlo de Spinosauridae y Carcharodonotsaurida, afirmando así los autores que se asemejaría más a Megalosaurus o Torvosaurus. No obstante, el material es escaso y, por supuesto, hay que tener cuidado con esta afirmación. Además de este diente, otros dientes anteriormente publicados indicaban la presencia de un allosaurido indeterminado en la formación. Por lo tanto, el registro de la Formación de Villar del Arzobispo mostraría, al menos, evidencias de la presencia de dos tipos de terópodos de gran tamaño durante el Jurásico Superior.

Dientes de ?Megalosauridae indet.: MAP–4473 (Formiche Alto, Teruel) en vistas lateral (A), distal (B), mesial (C) y lateral (D), CPT–1980 (Riodeva, Teruel) (E), FS–1 (Alpuente, Valencia) (sensu Suñer et al., 2005) (F) y IPS–G1 (Galve, Teruel) (G) en vista lateral. Escala 5 cm para A–B y D–G y 5 mm para C.

El rastro de huellas tridáctilas, hallado en el yacimiento de El Castellar,  muestra marcadas diferencias en su morfotipo respecto a otros rastros de esta época, permitiendo así establecer un nuevo icnotaxón, que ha recibido el nombre de Iberosauripus grandis. Las características que presentan respecto a su tamaño y morfología, los autores afirman que podría tratarse de un rastro dejado por un Megalosaurido. Analizando en conjunto los icnotaxones descritos para grandes terópodos en el Jurásico Superior-Berriasiense de Europa, se pueden establecer dos grupos de huellas asociados a los dos grupos de terópodos de gran tamaño de esta época, Megalosauridos y Allosauridos, estando relacionados con los primeros el nuevo icnotaxón de Teruel.

Se ha estimado que estos terópodos alcanzarían unos 10 metros de largo en base a las medidas anatómicas de los dientes y las huellas en este trabajo. Su gran tamaño les conduciría a posicionarse como los máximos depredadores en este ecosistema durante el Jurásico Superior, ejerciendo una presión depredadora sobre el resto de dinosaurios, que estimularía el gigantismo de algunos de estos taxones, como los saurópodos del clado Turiasauria y el estegosauriano Dacentrurus.

Así que a diferencia de ahora, cuyo emblema de Teruel es un "Torico" de diminutas dimensiones, en el Jurásico Superior esta provincia alardeaba de tener gigantescos dinosaurios habitando por sus paisajes.

-----
Más información:
21.2.14 0 comentarios

¿Se puede colorear el pasado?


Tratar de inferir la coloración de animales extintos ha sido un rompecabezas tanto para paleoartistas como para científicos de todo tipo. La ausencia de tejidos blandos, o los procesos de fosilización por los cuales las evidencias de piel, plumas, protoplumas, filamentos, etc. pierden su coloración original, no lo ponen fácil.

Muestreo de melanosomas representativo de los diversos grupos de estudio. a) piel de arcosaurios, testudines y lepidosaurios, c) pelo en mamíferos, e) plumas de aves actuales.

La inferencia del color de los dinosaurios extintos se ha basado en una correlación entre la coloración y los orgánulos que contienen la melanina (melanosomas) en el plumaje de las aves. Un estudio recientemente publicado por Li y colaboradores explora la evolución de los melanosomas con algunas conclusiones nada esperanzadoras.

Muestreo de melanosomas en a) lepidosaurios fósiles, c) pterosaurios, e) dinosaurios no maniraptores, g) dinosaurios maniraptores.

El muestreo original de los melanosomas de 101 especies de aves actuales se amplió con especies de mamíferos, lepidosaurios, arcosaurios, testudines, y los únicos morfotipos de melanosomas registrados que están asociados al color negro puro, los de los pingüinos. Se incluyeron muestras de piel, plumas, pelo y filamentos. También se muestrearon especies fósiles de lepidosaurios, arcosaurios, testudines, pterosaurios, así como múltiples especies de dinosaurios del Jurásico Superior y Cretácico Inferior de China. El muestreo de dinosaurios chinos abarca desde el ornitisquio Psittacosaurus hasta las paraves y aves Anchiornis, Microraptor, Confuciusornis, etc.

Diversidad de melanosomas en Amniota.

De los análisis estadísticos se pueden obtener dos conclusiones. Por una parte se observan dos grandes eventos de diversificación de los morfotipos de melanosomas. Uno asociado a la aparición del pelo en mamíferos y otro, en los maniraptores (y sus descendientes, las aves). Los autores asocian este segundo evento a una convergencia en muchas funciones de la fisiología de las aves con la de los mamíferos, como puede ser tasas metabólicas elevadas o efectos pleiotrópicos sobre el sistema receptor de melanocortina.

La otra conclusión de estos estudios, es que solo en estos dos eventos evolutivos, el tamaño de los melanosomas y la coloración son correlacionables. En dinosaurios, al igual que ocurriría con arcosaurios más basales, tortugas o lepidosaurios, no existiría correlación entre la variabilidad de tamaños de los melanosomas y la coloración. Por lo que tratar de inferir la coloración se vuelve una tarea más difícil si no imposible.

Parece que no son buenas noticias para los interesados en ponerle color a los dinosaurios, ya que los únicos dinosaurios no avianos en los que podría establecerse una correlación e inferirse el color, con cierta seguridad, serían los maniraptores.

19.2.14 1 comentarios

Lourinhasaurus alenquerensis, el retorno del Rey


Mucho podríamos escribir sobre este dinosaurio y muchas palabras hemos dejado fluir en los últimos meses sobre las numerosas horas perdidas buscando la identidad desconocida (o casi) de Lourinhasaurus alenquerensis, uno de los saurópodos más "problemáticos" del registro fósil portugués. Por ello, hoy intentaremos dar nuevas respuestas y a la vez abrir nuevas cuestiones con la revisión de este taxón. 

Lourinhasaurus alenquerensis fue hallado en Alenquer (Portugal) por el geólogo norteamericano Harold Weston Robbins. En 1957, este saurópodo fue publicado por Albert de Lapparent y Georges Zbyszewski como una nueva especie de Apatosaurus, Apatosaurus alenquerensis. Tras esta publicación se han dicho muchas cosas sobre este material, pero muy poco sobre su verdadera identidad. 

Isquios de Lourinhasaurus alenquerensis 

En 1998, el estudio del material clásico y un nuevo descubrimiento en Porto Dinheiro (Lourinhã), posibilitaron a Pedro Dantas y colaboradores definir un nuevo género, Lourinhasaurus. Sin embargo, un año después, un nuevo análisis por parte de José Bonaparte y Octávio Mateus reveló que el material hallado en Porto Dinheiro tenía características morfológicas distintas al saurópodo de Alenquer, permitiendo la definición del primer diplodócido europeo, Dinheirosaurus lourinhanensis. 

Después de este último trabajo, poco más se ha hecho en relación con este taxón, y el saurópodo de Moinho do Carmo quedó olvidado como un saurópodo problemático. En una investigación conjunta que cuenta con la participación de la Universidad Autónoma de Madrid, la Sociedade de História Natural de Torres Vedras, el Grupo de Biología Evolutiva UNED y la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, se publica hoy por parte de Pedro Mocho, Rafael Royo-Torres y Franscisco Ortega, un nuevo intento de comprender el saurópodo más completo del Jurásico Superior Portugués. Incorporando Lourinhasaurus a un amplio análisis filogenético de saurópodos, se ha concluido que este dinosaurio puede ser asignado al grupo Camarasauromorpha. Además de su posición como camarasauromorfo basal, este estudio soporta la existencia de Camarasauridae como un grupo monofilético compuesto por Lourinhasaurus, Camarasaurus y Tehuelchesaurus. 

Fémur de Lourinhasaurus alenquerensis (Museu Geológico de Lisboa) 

La revisión del material clásico del yacimiento Moinho do Carmo depositado en el Museu Geológico de Lisboa, junto a la descripción de material inédito, ha permitido recopilar datos importantes para esta reevaluación sistemática, y dar un paso más en dirección a una mejor comprensión de los saurópodos del Jurásico Superior. No obstante, futuros análisis probarán la robustez de estos resultados e incrementarán todavía más la información sobre este saurópodo, el primer camarasauroídeo identificado en Europa. 

-----
Más información:
0 comentarios

El viviparismo marino surgió... en tierra firme

Esa es la conclusión a la que han llegado Motani y colaboradores tras estudiar el fósil de un icitiosaurio que murió mientras daba a luz. El material encontrado pertenece al género Chaohusaurus, un ichthyopterygio basal del Triásico Inferior de China, y aunque incompleto, se encuentra tan bien preservado que presenta los restos de tres embriones articulados (a los que estaba alumbrando cuando murieron, tanto madre como hijos). 

Como sabréis todos, no es precisamente el primer fósil de este tipo, y todos tenemos en la cabeza las típicas imágenes de ictiosaurios dando a luz a sus crías vivas en el agua. Sin embargo, este espécimen de Chaohusaurus (recolectado entre los restos de muchos otros individuos de su mismo género y de otros ichthiopterygios basales) se diferencia de los ictiosaurios más derivados por la posición de los embriones al nacer: de cabeza, al contrario que otros miembros más modernos del clado (donde lo primero que sacaban las crías era la cola). Los autores consideran esta postura al nacer menos derivada y menos adaptada al medio acuático, y proponen que sería la posición característica en los ancestros terrestres de estos animales.


Además, en el artículo se hace un repaso a todos los amniotas marinos en los que hay evidencias de viviparismo (tanto actuales como del registro fósil) para intentar seguir la historia evolutiva de este rasgo que ha aparecido de manera independiente en numerosas ocasiones. Así, se pasa lista a otros ictiosaurios, a cetáceos, a sauropterygios, a mosasaurios y a los reptiles Mixosaurus e Hyphalosaurus, así como a las actuales serpientes marinas, y las evidencias (incluyendo las moleculares, en el caso de los ofidios) parecen indicar que en todos estos organismos el viviparismo es un carácter heredado de sus respectivos ancestros terrestres. Sugieren, además, que una posible causa para el origen terrestre del viviparismo en todos los amniotas marinos sea que este rasgo parece surgir en climas fríos, gracias a la termorregulación materna, y que en el medio acuático dicha termorregulación es mucho menos efectiva. Puesto que es probable que tanto Ichthyopterygia como Sauroptergya surgieran de ancestros terrestres vivíparos en el Triásico Inferior, esta pudo haber sido una estrategia común entre los reptiles terrestres durante la fase de recuperación tras la extinción del Pérmico.


-----
Más información:
18.2.14 0 comentarios

Doctor K #15: Los dientes del Sultán





Hola:

Enhorabuena. Es fabuloso que alguien ofrezca esta pagina. Soy un modesto aficionado a los fósiles. Todas las navidades bajo a Marruecos, con mi hija, en el todo terreno. Hace varios años que busco por Taouz los dientes que, luego en Madrid, identifico y archivo en mi pequeña colección.

Este año no consigo localizar al dueño de este diente.


¿Me puedes ayudar?

Un afectuoso saludo.

José María 

Hola José María,

Con respecto a tu pregunta, a primera vista me arriesgaría a decir que no nos encontramos ante un diente. Diría más bien que el ejemplar que adquiriste en Marruecos, sería una escama de pez.

Las escamas de pez pueden ser de varios tipos. Por ejemplo, en peces cartilaginosos las escamas son de tipo placoideo y también se denominan dentículos dérmicos. Se forman en la dermis y emergen atravesando la epidermis. Por otro lado, en los osteictios o peces óseos, se distinguen varios tipos de escamas. Las de tipo cosmoideo aparecen en celacantos y otros grupos fósiles. Son gruesas y presentan capas de hueso laminar, esponjoso, dentina y esmalte. Las escamas ganoideas son escamas duras y fuertes, y poseen una capa gruesa de hueso laminar, hueso esponjoso y esmalte. Aparecen, por ejemplo, en los lepisosteidos. Las escamas más extendidas en los peces actuales son las de tipo elasmoideo, que están formadas exclusivamente por hueso laminar. Dentro de las escamas elasmoideas, se pueden distinguir las de tipo ctenoideo (con un conjunto de finos dientes a lo largo del borde posterior) y las de tipo cicloideo (que son redondeadas en su borde posterior).


En el caso que nos ocupa, podría tratarse de una escama ganoidea fósil, cuyo grosor y la presencia de esmalte pueden llevar a confundirla con un diente. De cualquier manera, como en el cuento del Sultán, no pienses que has perdido un diente, sino que has ganado una bonita escama ganoidea.

Hasta aquí la respuesta a la pregunta. No obstante, no quería acabar aquí la sección de hoy sin recordar nuestra opinión sobre la compra-venta de fósiles. Por ello, recomiendo echar un vistazo al post "¿Qué hago con este fósil?" o a una pregunta anterior de esta, vuestra sección: "Doctor K #03: ¿Nos vamos de museo?".

Espero haberte ayudado.

DOCTOR K


-----
Referencias:
17.2.14 0 comentarios

Y ahora... Concavenator 3D


Echando un vistazo al blog del Paleofreak, cosa que deberíamos hacer todos... últimamente incluso él, que nos tiene abandonados vía blog :), nos encontramos con este modelo 3D de Concavenator pergeñado por Manuel Bejarano.


Tiene gracia esto de poderse hacer uno sus propios dinosaurios en la impresora... Y si no, siempre se le puede pedir un ejemplar al autor por algo más de 6 euretes...

(Por supuesto, con esta publicidad gratuita no pretendemos que nadie se estire y nos haga llegar uno de esos Concavenator de plástico)
1 comentarios

Ilústranos... Zdeněk Burian

Y en la sección "Ilústranos..." seguimos saltando de artista en artista, de estilo en estilo, de época en época. Tras el desconocido Joschua Knüppe, hablaremos hoy del famosísimo Zdeněk Burian. Alguien de quien está todo dicho y del que se saben obra y milagros, pero, al igual que en el caso de Charles R. Knight, al que está bien recordar de vez en cuando, puesto que el mundo de la paleoilustración le debe muchísimo y no sería lo mismo sin él. 


Zdeněk Michael František Burian nació en Kopřivnice (¿cómo diablos se pronuncia esto?), en la República Checa, el 11 de Febrero de 1905, y murió en Praga el 1 de Julio de 1981. En 1919 ingresó en la Academia de Bellas Artes de Praga tras pasar una prueba en la que los examinadores le aprobaron por unanimidad. Empezó una carrera exitosa como artista e ilustrador de libros dentro de su país. Sin embargo, en 1935 empezó a colaborar con el paleontólogo Josef Augusta, y a partir de ese momento sus trabajos le reportaron una enorme fama internacional, sobre todo a partir de los años 50.


Siguiendo la estela de Knight, Burian trabajó con una enorme popularidad durante cinco décadas. Sin embargo, sus trabajos más aclamados y de mayor calidad (de nuevo, no hablaremos de la validez de las imágenes hoy en día) fueron aquellos hechos bajo el consejo de Augusta, que escribía incluso pequeños textos descriptivos para sus obras. Tras la muerte de Augusta (1962) se considera que algunas de sus obras son de una calidad algo menor.


Es curioso que Burian, pese a lo que cabría esperar, pocas veces podía acceder directamente a material para documentarse (como suele ser habitual en la labor de los paleoilustradores). En su lugar, tenía que conformarse con fotografías y dibujos como material de referencia. Y aun así, realizaba magníficas pinturas con un enorme detalle, en el que los animales parecían siempre en movimiento. Utilizando casi siempre óleos, en color o en blanco y negro, retrató todo tipo de organismos y paisajes de todas las épocas: dinosaurios, pterosaurios, mamíferos, anfibios, peces, artrópodos, reptiles terrestres y marinos, homínidos...etc.


Burian fue un artista realmente prolífico. Al margen de los cientos de ilustraciones de carácter paleontológico y paleoantropológico, realizó pinturas de paisajes y de carácter naturalista, y también de distintas etnias. Además, como hemos comentado, en sus primeros años realizó portadas e ilustraciones para diversos libros, incluyendo novelas de Stevenson; sus obras se cuentan por decenas de miles. La red está llena de sus trabajos, así que os recomendamos que os pongáis a teclear y disfrutéis.

16.2.14 0 comentarios

Hace 10 años: el día que Concavenator pasó desapercibido....


No pretendo hacer una reflexión sesuda sobre lo que ha influido internet en la difusión de todo tipo de noticias (y especialmente de las que afectan a este blog), ni me voy a a poner a hacer estadísticas para justificar que nos encontramos en medio de una ciber-dinosaur-renaissance, pero me llama la atención una efeméride discreta que paso a comentaros y que puede que os ayude a extraer vuestras propias conclusiones:

Hoy hace diez años que Concavenator fue presentado al público... 

Raro ¿eh?, pero rigurosamente cierto y comprobable.

El dinosaurio carcarodontosaurio del yacimiento de Las Hoyas (Cretácico Inferior de Cuenca) fue localizado en una cuadrícula (abierta en 1986 por el geólogo Santiago Prieto) durante la campaña regular del verano de 2003, pero la extracción del ejemplar no pudo realizarse hasta Noviembre de 2003. Desde el principio todos los implicados eran conscientes (más o menos) lo que se traían entre manos: el primer gran dinosaurio terópodo (articulado y casi completo) de España, pero las cosas se sucedían con naturalidad. Con tanta naturalidad que, en una charla con el entonces corresponsal de EFE en Cuenca el asunto se trató sin reservas y hasta nos hizo ilusión que se publicase esta nota:

Hallan en un yacimiento de Cuenca un dinosaurio de grandes proporciones
EFE 16 de Febrero de 2004
CUENCA.- El equipo investigador del yacimiento del Cretácico Inferior de Las Hoyas, en la Serranía de Cuenca, está estudiando los restos de un nuevo dinosaurio hallado en la última campaña de excavaciones, desarrollada el pasado verano, que es el animal más grande aparecido hasta ahora en el yacimiento. Según explicó el paleontólogo conservador de la colección de fósiles de Las Hoyas, Francisco Ortega, los restos están aún en proceso de estudio pero es probable que sean tan determinantes como los de Pelecanimimus polyodon, un ornitomimosaurio hallado en 1993 que fue el primer dinosaurio que apareció en España con el cráneo completo y el primero de esta especie hallado en Europa. Los nuevos restos no son de un ornitomimosaurio, sino probablemente de un dinosaurio carnívoro de unos seis o siete metros, es decir “muy grande comparado con los que han aparecido hasta ahora en Las Hoyas”, destacó Ortega, que añadió que con seguridad son los restos de animal más grandes hallados en el yacimiento.

Ya está, toda la información sobre la mesa.... y eso fue todo. Desde ahí, fundido a negro hasta la presentación del ejemplar seis años después en septiembre de 2010.

No es grave, no había mucho más que contar, y puede que no fuese el momento de hacerlo, pero no deja de resultar sorprendente. Estoy casi seguro de que hoy las cosas hubiesen sido distintas. Supongo que el fenómeno que hemos disfrutado posteriormente (la generalización del consumo de ese tipo de noticias y su dinámica en Internet) habría amplificado un asunto así a través de la prensa digital, de blogs como este, de facebook o de twitter. Supongo también que hoy la actitud de "El equipo investigador del yacimiento del Cretácico Inferior de Las Hoyas, en la Serranía de Cuenca" hubiese sido otra. Pero no fue así.

Evidentemente, las cosas han cambiado mucho en los últimos diez años, pero no se puede negar que la vida pública de Concavenator tuvo un comienzo discreto.